La DGT busca controles de velocidad, alcohol y drogas más dinámicos

La Guardia Civil cuenta con nuevas motos equipadas con dispositivos portátiles para poder hacer controles de velocidad, de alcohol y de drogas sin necesidad de otro vehículo de apoyo.


La Dirección General de Tráfico (DGT) cuenta desde esta Semana Santa con un nuevo dispositivo de vigilancia que ha sido bautizado como ‘Patrulla Integral’. Se trata de motos y coches de la Guardia Civil que cuentan con medios portátiles que les permiten realizar controles de velocidad, pruebas de detección de alcohol y de drogas de manera autónoma ya que tienen cinemómetros y otros dispositivos portátiles. El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha presentado esta medida con el objetivo de mejorar la vigilancia del tráfico y la seguridad. De esta manera, los propios agentes pueden actuar específicamente en estos factores que más inciden en la siniestralidad.

Es un nuevo concepto de vigilancia pionero en Europa que permitirá realizar controles más dinámicos, inmediatos y operativos en cualquier momento, vehículo o carretera.

Esto también hará más difícil que los conductores puedan comunicar la ubicación de los radares (sobre todo mediante algunas conocidas apps) dado su dinamismo. Los agentes serán los que procederán a la detección del vehículo infractor a cuyo conductor se le notificará la infracción cometida evitando que éste se la cargue a otro conductor para no perder puntos de su carnet de conducir.

Este tipo de ‘Patrullas Integrales’ estarán principalmente en carreteras convencionales, donde se producen el 80% de los accidentes. En total, se han comprado 1000 etilómetros Safir para pruebas de alcoholemia, 694 lectores de drogas portátiles Alere, 60 cinemómetros laser ligero portátil Velolaser y 291 nuevas motocicletas que se suman a las 1.861 ya existentes, entre ellas BMW R 1200 RT y, en menor medida, Yamaha FJR1300, con una inversión total que asciende a los 13,7 millones de euros.