De Kenny Roberts a Valentino Rossi y Marc Márquez. Más de tres décadas después de la irrupción de “El Marciano” en el Campeonato del Mundo de 500cc, el Dirt Track se ha convertido en tendencia dentro del paddock del Mundial de MotoGP y en una disciplina básica para los entrenamientos de muchas de las grandes estrellas del campeonato. El Ranch de Valentino o Rufea, sin olvidar el Bootcamp de Edwards o el Noyes Camp, son algunos ejemplos de instalaciones que se han convertido en templos del entrenamiento, siguiendo los pasos del Kenny Roberts Training Ranch, un lugar creado por el tricampeón de la categoría reina, el gran culpable de que la disciplina del derrapaje por antonomasia se extendiera por los entresijos del Mundial de Velocidad.

 

EL INICIO DE TODO

Con un palmarés que era prácticamente propiedad de los pilotos europeos, Kenny Roberts empezó a romper moldes y se hizo con el timón de la categoría reina nada más llegar en 1978, poniendo la primera piedra de un dominio estadounidense que se extendió sobremanera después del huracanado paso de Kenny. Su estilo innovador, tocando con la rodilla en el suelo y poniendo en pista todos sus conocimientos sobre el Dirt Track, le sirvió para ganarse el sobrenombre de «El Marciano».

Precisamente esta disciplina comenzó a hacerse famosa en el panorama del Campeonato del Mundo de Velocidad gracias al piloto de Modesto. Arrancó una etapa de superioridad de los pilotos norteamericanos que, entre 1978 y 1993, se tradujo en 13 títulos de 16 posibles para Estados Unidos. El arte del derrapaje y el gran control que tenían los estadounidenses sobre las bestias de 500cc les hizo prácticamente imbatibles.

Esto llevó implícito que los pilotos europeos comenzasen a probar esta disciplina para tratar de limar sus diferencias con los grandes dominadores de la clase reina. Por el Rancho de Kenny Roberts, que también tenía una sede cerca de Montmeló, pasaron un buen número de pilotos. Entre ellos, algunos como Gibernau o Crivillé, mientras que Jorge Lorenzo hizo lo propio antes de desembarcar en MotoGP, viajando en 2006 a California para aprender con el mejor instructor posible.

Pero todos estos entrenamientos, valiosos para mejorar el estilo de conducción, se llevaban a cabo en ocasiones esporádicas, sin demasiada continuidad. A excepción de algunos casos como el de Nicky Hayden, Casey Stoner o Troy Bayliss, la popularidad del Dirt Track fue bajando dentro del paddock del Mundial de MotoGP.

Parecía que no se hablaría mucho más de este estilo en los entresijos del Grand Circus, pero el retorno de las 1000cc en 2012 y la llegada de Marc Márquez a MotoGP al año siguiente con una excelente hoja de resultados, encendieron de nuevo la mecha del Dirt Track. El piloto de Cervera con sus entrenamientos en Rufea y Valentino Rossi con la creación de su Ranch, reactivaron la popularidad de la disciplina más de tres décadas después de que Roberts lo hiciera famoso más allá de sus fronteras. Dirt Track - Old School - Motorbike Magazine

 

 

RUFEA, UN HOGAR DE CAMPEONES

En Lleida, a pocos kilómetros de Cervera, se encuentra la pista de Rufea que tan popular se ha hecho en los dos últimos años. Allí fue donde Marc Márquez empezó a instaurar de nuevo la fiebre por el Dirt Track, una especialidad que practica con mucha asiduidad en estas instalaciones cuidadas al detalle por Jaume Curcó.

Al contrario que el Ranch de Valentino Rossi, la pista de Rufea no pertenece a Marc Márquez, sino que se trata de una propiedad municipal que está abierta al público. La eclosión de esta zona de entrenamiento llegó gracias al célebre Rufea Team, compuesto por los hermanos Márquez y Tito Rabat, una denominación que nació en tono de broma pero que acabó con los tres coronándose como Campeones del Mundo el pasado año.

Dirt Track - Old School - Motorbike MagazineNo es descabellado afirmar que Marc Márquez es un adicto al Dirt Track, una disciplina que domina a la perfección. Posee una habilidad que le ha permitido plantar cara e incluso vencer a los reyes norteamericanos, los mejores especialistas del mundo, a los que ha puesto en serios apuros cuando ha competido contra ellos en el Superprestigio. En la primera edición de esta prueba se fue al suelo en la final cuando estaba luchando de tú a tú con Brad Baker, mientras que este año ha sido capaz de ganar a Jared Mees, vigente campeón del AMA Flat Track.

Su trabajo en el óvalo de Rufea le ha ayudado a terminar de forjar un estilo de conducción muy completo. Es ágil sobre la moto y controla a la perfección las derrapadas. Pero no es oro todo lo que reluce ya que, mirando el lado negativo, la práctica del derrapaje ya le ha provocado algún sobresalto al piloto de Cervera, que se fracturó el peroné antes de empezar la temporada 2014 y el meñique de su mano izquierda cuando el 2015 ya estaba en marcha, corriendo mermado físicamente en Jerez.

Pese a ello, no ha aparcado en ningún momento el Dirt Track. Tal es el nivel de Marc en esta materia y la admiración que ha generado por ello entre la afición estadounidense, que el pasado año fue nombrado “Grand Marshall” de la Indy Mille de Flat Track, una prueba que tuvo lugar el mismo fin de semana en el que el Mundial de MotoGP pasaba por Indianápolis. Lo que está claro es que Marc es un gran especialista en el Dirt Track y que su rutina en Rufea le sigue dando unos resultados inmejorables que le han servido para revolucionar la categoría reina como en su día lo hizo “King” Kenny.

 

LARGA VIDA AL RANCH

El Ranch de Valentino Rossi se ha convertido en su centro de operaciones diario. Hemos visto en múltiples ocasiones que al italiano no se le resiste ninguna disciplina, sea de dos o cuatro ruedas, pero con este espacio creado en Tavullia ha encontrado la herramienta perfecta para entrenar. No sólo por las geniales instalaciones con la que cuenta, algo que para él es un sueño como ha declarado en más de una ocasión, sino porque también se ha convertido en el lugar ideal para compartir rutina con sus pilotos de la VR46 Riders Academy.

Dirt Track - Old School - Motorbike MagazineNo es un secreto que entrenar día tras día junto a un grupo de ocho jóvenes pilotos le ha aportado a ‘Il Dottore’ una dosis de motivación con la que antes no contaba. Por sus instalaciones han pasado también un buen número de pilotos del Mundial de MotoGP, llegando incluso a acoger la visita de Marc Márquez dos días después del GP de San Marino del pasado año, en una jornada en la que hasta 18 pilotos se dieron cita en el Ranch.

En este lugar es habitual que el piloto italiano organice algunas carreras como los 100 km del Ranch o diversos encuentros con figuras relevantes del mundo de las dos ruedas, como Guy Martin, que también estuvo por allí practicando Dirt Track junto al campeonísimo italiano. Pero lo que nunca falta son sus piques con los «ragazzinis» de la Academy, como él los apoda cariñosamente.

A diferencia de Rufea, donde Márquez entrena en un óvalo, el circuito creado por Valentino consta de una gran variedad de curvas que componen un trazado más técnico y completo; es decir, una pista de TT que va un poco más allá del Dirt Track. De hecho, las motos que se utilizan en el Ranch cuentan con freno delantero. Pero pese a ello, en la parte interior cuenta con dos óvalos a su disposición para cuando “le pique el gusanillo”.

Junto a Márquez, Rossi ha conseguido extender nuevamente el interés por esta vistosa disciplina que él ya practicaba tiempo atrás, aunque no de la misma manera. No es sólo un entrenamiento que permite mejorar el estilo de conducción, las derrapadas y el tacto con el gas, sino también es una forma de divertirse. Valentino disfruta como un niño en su Ranch, una de las muchas claves que le han ayudado a ser tan competitivo a sus 36 años.

 

 

EN LA VARIEDAD ESTÁ EL GUSTO

El óvalo de Rufea y el Ranch de Rossi han difundido de nuevo la esencia del Dirt Track entre el gran público, pero existen otros lugares destacados como son el Noyes Camp o el BootCamp de Colin Edwards. El primero de ellos está situado dentro de las instalaciones de MotorLand Aragón y ofrece una interesante variedad de cursos para todos aquellos que se planteen practicar Dirt Track al más puro estilo americano, la forma en la que Kenny Noyes se inició en competición antes de dar el paso a la velocidad.

Dirt Track - Old School - Motorbike MagazineMuy similar, aunque al otro lado del charco, es el Texas Tornado BootCamp, propiedad de Colin Edwards. El piloto estadounidense cuenta con estas instalaciones en Texas, donde también se imparten clases de Dirt Track. Allí hemos visto durante sus vacaciones a Valentino Rossi pasando un día junto a su excompañero en el equipo oficial de Yamaha, antes de poner rumbo a Indianápolis. Otro piloto de MotoGP que pasó por el BootCamp de Colin antes de marcharse a Indy fue Aleix Espargaró, un “quemado” del mundo del off-road.

Batiéndose el cobre

El Superprestigio Dirt Track, que se ha celebrado en dos ocasiones consecutivas en Barcelona y que ya prepara su tercera edición, ha sido una magnífica oportunidad de ver a una gran cantidad de pilotos de disciplinas como la velocidad, el motocross o en el enduro competir contra los jefes del Dirt Track, los americanos, en una cita que ha tenido una excelente acogida.

También hemos podido ver recientemente en el Sixty Rider Festival a pilotos como Julián Simón, Maverick Viñales, Julián Simón, Joan Mir, Xavi Forés o Juanfran Guevara batirse el cobre practicando Dirt Track y demostrando que todos ellos tienen “por la mano” esta disciplina.

En definitiva, el Dirt Track está de moda en Europa. Mientras los americanos disfrutan asiduamente de él, este estilo, uno de las más vistosos y divertidos en el mundo del motociclismo, ha vuelto al primer plano fuera de las fronteras estadounidenses gracias al constante uso de algunos de los grandes baluartes del Mundial de MotoGP que han recogido el testigo de algo que hace ya 37 años puso de moda en el Viejo Continente «El Marciano» Kenny Roberts.

Dirt Track - Old School - Motorbike Magazine

Deja una respuesta

Volver a la home