Galfer G1310, la nueva pastilla de alto rendimiento apta para la calle/carretera

Las nuevas pastillas de freno para moto Galfer G1310 llegan para rendir con éxito tanto en circuito como en carretera, con una gran estabilidad y mordida en altas temperaturas, y con una mordida inicial apta para el uso en el día a día. Nosotros asistimos al Circuito Parcmotor Castelloli para probarlas y contarte cómo van y qué opinamos de ellas.


La nueva pastilla de freno Galfer G1310 es el último producto de la fábrica española en frenos de competición. Se trata de una pastilla de freno de alto rendimiento, desarrollada por pilotos como Marco Melandri o Lorenzo Baldasarri, pensada para un uso intensivo en circuito pero que también responde como alternativa a la pastilla de freno original de las motos deportivas actuales para su uso en carretera.

La verdad es que resulta atrevido presentar un producto garantizando un gran rendimiento en diferentes condiciones, por lo que el reto es bastante alto, y la expectación de un servidor más todavía. Sobre todo en estos productos que son "consumibles", ya que incluso yo estoy interesado en su rendimiento. Que la nueva Yamaha YZF-R1 va bien ya lo sabemos todos, pero no todos podemos comprarla. Sin embargo, unas buenas pastillas, unos buenos discos... unos buenos neumáticos... siempre es algo que despierta mi interés con opción a compra, por lo que tras leer el dossier de prensa y posteriormente escuchar a los ingenieros de Galfer, parece ser que estamos muy cerca de la pastilla perfecta.

Para conocer un poquito más los entresijos y darle cimentación a las afirmaciones de los responsables de Galfer, visitamos su fábrica, para conocer más de cerca todo el proceso de diseño, fabricación, y prueba del producto. Para nuestra sorpresa descubrimos que Galfer es una de las fábricas principales de la mayoría de componentes de frenado de Europa, así que ya vas haciéndote una idea.

El nivel de detalle que encuentras en la fábrica de Galfer ya va dándote indicios de cómo se hacen allí, el interés que tienen y la pasión que comparten. Desde el responsable de línea hasta el responsable de diseño de CAD, todos y cada uno de ellos disfrutan cada detalle relacionado con ellos y su labor en la fábrica.

Tras conocer la fábrica llegó la hora de conocer el producto, un poco más allá del envase (envase por cierto totalmente biodegradable, fabricado ahora íntegramente en cartón y abandonando el plástico), por lo que nos dirigimos al Circuito Parcmotor Castelloli, donde tendremos a nuestra disposición una serie de motos equipadas no solo con las nuevas pastillas Galfer G1310, sino también con los discos a juego Galfer FloaTech.

Prueba en circuito pastillas Galfer G1310


A nuestra disposición una serie de motos deportivas (y no tan deportivas, las cuales también me interesaban..) equipadas, como decimos, con estas nuevas pastillas de freno Galfer G1310 y en más de un caso, con los discos FloaTech.

Como decía también me interesan las motos no deportivas, pues aunque estas nuevas pastillas están enfocadas para uso en motos deportivas, también tenía intriga personal en ver como se comportaban en motos cuyo sistema de frenos no fuera tan "top" como el de una moto de 20 y tantos mil euros. Por ello empecé mi prueba de las pastillas Galfer G1310 con una Kawasaki Z900.

Lo primero, el circuito de Castelloli es complicado y totalmente desconocido para mi, por lo que me dediqué a rodar acelerando fuerte para tener que frenar fuerte (matar la moto, sí) y probar las pastillas. Mi paso por curva fue nulo, pero no era lo que me interesaba en este momento, mi prioridad era ver el rendimiento de la pastilla en esa moto (o ese tipo de moto) y ver cómo mordía antes de calentarse, y posteriormente, si lograba hacerme con una moto más potente, ver cómo funcionaba con mucha temperatura. Otra de mis prioridades era contratar una apisonadora y arreglar un poco el asfalto, pero no tuve tiempo.

Las motos como la Kawasaki Z900 cuentan con una bomba de freno generalmente axial, con poco caudal pero mucho tacto. Era aquí uno de mis puntos a comprobar, sobre todo al principio, antes de generar calor. Por ahora tengo que darle la enhorabuena a Galfer, la pastilla muerde fuerte, sin ser extremadamente agresiva en frío, pero con una mordida muy superior a lo que esperas de una pastilla de circuito. Podría suplantar sin ningún problema a la pastilla de origen o similares.

A continuación busqué un poco más de mordida, buscando esa progresividad tan difícil de conseguir en pastillas de alto rendimiento. Para ello empecé a llegar rápido a la curva y a buscar puntos de frenada, para así acometer la curva de menos a más frenada, y al revés, viendo qué tal tacto ofrecen, tanto en presión de maneta creciente y decreciente. Debo decir que en presión creciente la progresividad es muy buena, sin exagerar ni vender lo que no es. Realmente modula bastante y permite al usuario saber qué está pasan do exactamente en el disco-pastilla. Es quizá en los momentos de "depresión" como dirían los aficionados a los motores turbo, es decir, cuando seguimos frenando pero cada vez menos, donde, llegado un punto cercano a la mínima presión, la pastilla ya deja de ejercer fricción y desaparece la frenada. Es un detalle minucioso y singular, poco práctico para nosotros, pero que está bien saberlo/conocerlo. En los primeros compases de la "depresión" de la maneta, la pastilla G1310 con la bomba de freno axial logra un tacto fácil de leer y manejar.

Z900 fuera, Yamaha R1 dentro. En este punto busqué calentar el conjunto lo máximo que pude buscando incluso frenadas abusadas de manera intencionada. En qué momento... Una vez empiezan a coger temperatura, descubres otra pastilla, no excelente o superior a lo que había ofrecido hasta ahora, sino mucho mejor de las expectativas creadas y con una potencia de frenado exactamente igual (no pude descubrir si más) que unas pastillas específicas de competición, pero además manteniendo la más que comentada progresividad. Hablamos de temperaturas propias de frenadas agresivas desde velocidades superiores a 200 km/h, donde los discos se tornan azul oscuro... o algo más. A partir de ahí, el sistema de freno empieza a adquirir un sonido diferente, un tacto un poco más terso (maneta) pero un rendimiento multiplicado. La frenada no se vuelve delicada, pero si muy poderosa. Se encuentra en ese complejo umbral de efectividad/accesibilidad (sobre todo para aquellos que no tienen tanta sensibilidad en la mano).

Por último quise comprobar si tan fácil era de manejar en una moto ligera y, con no tanta potencia. A veces no todo es frenar a 200 km/h. Para ello elegí la Yamaha R7, una moto nueva, fácil y sobre todo ligera. Esta prueba puede parecer un poco "chorra", pero nada más lejos, ya que la falta de peso dificulta la progresividad (puedo afirmar que es uno de los puntos destacables de la pastilla, tal y como podéis ver, que no hago más que repetirlo).

Ciertamente el tacto de la frenada se volvió más crítico, y en caliente, tras varias vueltas, puedes descubrir una frenada un tanto agresiva. La progresividad presente en las frenadas de la R1 ya no es la misma, sin embargo, sigue siendo modulable, a otra escala, pero ¡sigue siéndolo! Esto es algo que no pueden decirlo todas las pastillas. Seguramente haya alguna pastilla más progresiva, pero desde luego no ofrece el rendimiento encontrado en motos de alta cilindrada, en alta temperatura, ni en condiciones frías. Debo reconocer que la pastilla de freno G1310 logra abarcar muchísimo apretando bastante.

En resumen, no solo se trata de una pastilla apta para calle y circuito, sino que estamos ante una pastilla con una mordida potentísima a altísima temperatura, que no pierde progresividad (no es on/off), y por supuesto, que no requiere de dicha temperatura para funcionar, es más que efectiva en condiciones "frías", con una mordida inicial modulable.

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