Norton vendió su motor 961 antes de su bancarrota

Norton está en concurso de acreedores, con problemas financieros desde hace meses, pero su propietario, Stuart Gardner, vendió algunas de sus plataformas a la firma china Jingland, la cual también produce motores para marcas como Zongshen.


Hace poco hablamos de los problemas económicos y financieros de la marca inglesa Norton, que tras varios problemas, bajón de ventas y mala gestión se ha visto en la obligación de declararse en quiebra. La bancarrota de Norton ha supuesto un contínuo y exhausto proceso de investigación por el TPR (The Pensions Regulator). Esto no sería más noticia si no fuera porque el propietario de Norton, Stuart Gardner vendió el motor, planos y plataforma del propulsor 961 de Norton. El comprador, la firma china Jinlang, que fabrica scooters y motos de baja cilindrada asegura que el trato que firmó con el dueño de Norton Stuart Gardner, se llevó a cabo a finales de 2019. El banco Metro Bank llamó a los administradores el 29 de enero tras el fracaso de la búsqueda de nuevos inversores para la marca británica.

Según Jinlang, aseguran que el acuerdo de la plataforma del motor 961, que incluye accesorios internos y externos al propulsor, no era parte del proceso de administración pues el acuerdo ya estaba firmado. Las fotografías que hay son del director de la firma china Jinlang Science and Technology Co LTD, Huacong Wu, firmando el acuerdo con Stuart Gardner a finales de diciembre de 2019.

Uno de los portavoces de Jinlang ha comentado «Trabajaremos con nuestro socio de diseño en Italia para desarrollar una nueva moto con el motor 961, que venderemos en todo el mundo».

La multinacional china Jinlang también produce motores para Zongshen, otro gigante asiático, y para Polaris (actual propietaria de Indian). Jinlang fabrica más de 300.000 motos al año y vende más de 800.000 motores. Los números para los modelos con el motor Norton 961 aún no se saben, pero seguramente veamios algún adelanto a finales de este año, ya sea en el Salón EICMA de Milán o en el salón de Tokyo.

Es evidente que la cantidad de dinero que pactaron y que Jinlang pagó a Norton no fue suficiente para solventar la inexorable bancarrota de la marca inglesa, la cual se encuentra en espera de auditoría de sus activos.

Deja un comentario

Volver a la home