13 estudiantes conforman el proyecto

Norton se une a la Universidad de Warwick para que un grupo de estudiantes desarrollen una moto eléctrica de competición con chasis de la marca que incluye algunas propuestas innovadoras muy interesantes. ¡Te lo contamos!


Norton se ha unido a la Universidad de Warwick para ayudar en la investigación del futuro de la competición de motos eléctricas. El grupo de estudiantes ya está trabajando en un proyecto en el que Norton se ha involucrado con la donación de un chasis, adaptado por los propios estudiantes a un motor eléctrico, el cual tiene baterías y sistemas de control desarrollados 'in-house'.

Son en total 13 los estudiantes de la universidad, pertenecientes a cursos de todos los niveles que son asistidos por otros estudiantes de doctorados en ingeniería, todos ellos coordinados por profesores, ingenieros y responsables de I+D de la universidad de Warwick. Incluso desde la propia Norton se ha reforzado esta ayuda con asistencia, apoyo y guía técnica de los diseñadores e ingenieros de la marca, además de proveer del mencionado chasis.

El equipo ha desarrollado un motor eléctrico que, unido al chasis de Norton, ha formado como resultado una moto denominada Frontier. El rendimiento de este motor está medido en una potencia de 160 kW (201 cv) y un par motor de nada menos que 400 Nm... Nos podemos imaginar la aceleración y las velocidades que alcanzaría este prototipo de moto eléctrica, que seguramente podría medirse ante una moto de combustión actual de entre 900-1000 cc de cilindrada.

La energía fluye desde una batería refrigerada por inmersión ya diseñada y probada la que es la primera de su especie aplicada en el mundo de la motocicleta eléctrica. La batería tiene una capacidad de 16 kWh y puede durar más aplicando estrategias de gestión térmica muy concretas. Además, el sistema de refrigeración permite al equipo intervenir a un rango de temperatura más eficiente optimizando el inicio de la temperatura a la que funciona el fluido previamente a la carrera o al test, según las necesidades de la pista. La batería se recarga mediante un puerto CHAdeMO, facilitando la recarga rápida donde se permite y realizando una carga completa en más o menos 1 hora (hasta el 80% en sólo 32 minutos).

La carcasa de la batería se ha fabricado mediante soldadura por láser desarrollada por la propia universidad, un proceso de fabricación fácilmente replicable para la producción en serie mientras se añaden controles para mejorar la fiabilidad y reforzamientos de las juntas.

Los estudiantes han podido tener una moto eléctrica perfectamente funcional en sólo siete meses. Veremos en qué acaba este bonito proyecto... ¿Participación en la MotoStudent? ¿Participación en el TT de la Isla de Man en categoría Zero? ¡Ojalá!

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