Probamos los nuevos neumáticos Dunlop RoadSmart IV

El Dunlop RoadSmart IV es la nueva generación de neumáticos de moto sport-touring de Dunlop que sucede al RoadSmart III, mejorándolo principalmente en agua y lluvia gracias a un compuesto y un dibujo totalmente nuevo, así como pequeñas mejoras en la carcasa. Acudimos al Circuito de Mireval en Francia para probarlos tanto en el trazado de velocidad como en una pista mojada específica, además de una ruta por carretera.


El Dunlop RoadSmart en 5 tweets

  • Gran mejora en agua respecto RoadSmart III, en todos los sentidos
  • En seco el neumático delantero no mejora mucho pero sigue ofreciendo ese tacto sólido y adherente.
  • En seco el neumático trasero ofrece una tangible mejora en grip y estabilidad.
  • Se emplea por primera vez en la gama sport-touring tecnología de alto rendimiento como la JLT.
  • Si quieres más información de esta moto, entra en la ficha técnica del Dunlop RoadSmart 4.

El Dunlop RoadSmart IV es la cuarta generación del neumático de carretera sport-touring de la marca, que sucede al RoadSmart III mejorándolo principalmente en agua gracias a un compuesto nuevo. Este tipo de neumáticos cada vez son más completos, llegando a ofrecer gran rendimiento en condiciones adversas y soportar al mismo tiempo altas temperaturas cuando se abusa de ellos.

Los neumáticos de moto son siempre negros y redondos, y su avance tecnológico es lento, por lo que no lo solemos apreciar en el día a día, pero si echamos la vista atrás nos encontramos con gamas sport-touring que ya superan a los neumáticos deportivos de antaño de hace 10 años. Este puede ser el caso del nuevo Dunlop RoadSmart IV, un neumático con genes de alto rendimiento que se renueva mejorando su punto más débil, el agua.

En esta ocasión Dunlop nos invita a su centro neurálgico de pruebas, el Circuito de Mireval, Francia, donde probaremos estos nuevos RoadSmart IV en diferentes motos y condiciones (pista mojada, circuito de velocidad, agilidad, etc), de hecho podremos disponer de la misma moto con el modelo anterior, los RoadSmart III para establecer conclusión directa. A continuación analizaremos sus rivales, sus novedades técnicas y os contaremos nuestras impresiones.

Equipamiento

Opinión

Lo mejor

Podría mejorar

  • Agarre en agua (delantero y trasero)
  • Estabilidad
  • Tacto delantero (seco)
  • Agarre trasero (seco)
  • Reacciones al límite poco nobles
  • Con motos potentes en circuito se sobrecalientan

Precio y rivales Dunlop RoadSmart IV

Ciertamente el precio de los neumáticos es algo impreciso, ya que suele fluctuar bastante y depender en gran medida del taller/distribuidor de tu zona, pero el Dunlop RoadSmart IV (N.D.) puede equipararse al de sus rivales directos:

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Características técnicas Dunlop RoadSmart IV

Carcasa GT

El Dunlop RoadSmart IV llega para suceder al RoadSmart III, un neumático que ya supuso un cambio revolucionario en 2016 cuando se presentó, y que ahora trae un importante incremento de agarre en mojado gracias a un compuesto totalmente nuevo mientras que la carcasa recibe pequeños ajustes.

Como ya sabemos, el perfil de este neumático es sport-turismo, lo que significa que está destinado para un uso mayoritariamente turístico por carretera, pero los avances tecnológicos van empujando este tipo de neumático hacia unas prestaciones que casi se podrían considerar deportivos.

Las motos para las que está destinado podrían ir desde una Kawasaki Z650 hasta una BMW S 1000 XRAdemás, tal y como podemos ver en la ficha técnica del Dunlop RoadSmart IV, ahora viene con muchas más medidas, incluso la demandada carcasa GT para motos pesadas (en las medidas más universales: 180/55 y 190/55 traseros).

Nuevo Dunlop RoadSmart IV frente RoadSmart II antiguo

  • Nuevo patrón de dibujo (en el neumático delantero del RSIV tiene un 14.2% de la banda de rodadura es surco, frente al 13.5% del modelo anterior, y en el neumático trasero 12.6% frente al 10.3%. Además el diseño del dibujo del neumático trasero aumenta un 5% de agarre en terreno mojado.)

Con esto puede parecer que el nuevo RoadSmart IV es menos deportivo al priorizar más surco y dibujo frente a banda de rodadura lisa, pero también hay que considerar el nuevo compuesto más adherente y un nuevo trabajo en la carcasa (que ahora veremos) que aumenta la huella de pisado del RoadSmart IV.

  • Aumento huella de pisado (a 20º de inclinación el RoadSmart IV tiene una huella de 46 cm2 frente a los 43 cm2 del RoadSmart III).
  • Nueva matriz polimérica y 4 nuevas resinas de agarre en el compuesto.
  • Aplicación por primera vez de la tecnología JLT en un neumático turístico/sport-touring (tiras de banda de rodamiento sin juntas, lo que aumenta la estabilidad a alta velocidad).

Otras tecnologías presentes en el Dunlop RoadSmart IV


  • DFF: método de diseño propio de Dunlop para los neumáticos delanteros que proporciona mejor manejabilidad a baja velocidad.
  • MT: el neumático trasero cuenta con diferentes compuestos en su banda de rodadura para mejorar el desgaste y la duración.
  • CTCS: arquitectura propia de Dunlop de la carcasa con diferentes zonas de tensión para mejorar la estabilidad.
  • JLB: refuerzo en espiral con un único cordón.
  • Silica: alto contenido en sílice, lo que aumenta la temperatura del neumático de forma muy rápida y en condiciones adversas.
  • RPC: carcasa con Rayon como material de capa.

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Prueba Dunlop RoadSmart IV

Llega el momento de conocerlos de primera mano y descubrir su comportamiento así como todas sus nuevas virtudes. La prueba se dividirá en 3 sub-bloques, ya que se probó por carretera, en circuito de velocidad, y circuito de agua.

Quizá la parte más extensa la encontraremos en el bloque de prueba en el circuito de agua, ya que, además de ser el punto donde Dunlop ha comunicado un importante salto de mejora respecto el modelo anterior, el RoadSmart III, hemos podido probar tanto el RoadSmart IV como el citado modelo anterior, ambos en dos motos muy diferentes (bicilíndrico/tetracilíndrica).

Prueba en carretera Dunlop RoadSmart IV


La primera toma de contacto fue por carretera abierta, breve y condicionada por la lluvia, aunque para este caso en particular nos ha venido muy bien, ya que así lo conocemos en su ámbito específico.

La moto elegida en este caso fue una BMW S 1000 XR, una moto que conocemos bien como ya indicamos en su prueba escrita, que tiene mucha potencia y un estilo/concepto muy propicio para este perfil de neumático.

Las primeras impresiones de este nuevo Dunlop RoadSmart IV quedan dictaminadas por su rápido calentamiento, prácticamente instantáneo, incluso con el suelo mojado y frío. Además es un neumático fiel a su predecesor en el diseño/forma de la carcasa, bastante redonda de sección, con una caída al interior de la curva neutra y progresiva, priorizando la progresividad y la estabilidad. Si bien sacrifica un primer punto de agilidad, en motos grandes, potentes y sobre terreno de poca adherencia, se prefiere así. Esto también se nota al frenar inclinado en el neumático delantero, donde ofrece bastante estabilidad pero, debido este diseño, también va querer enderezarse más que un neumático de carcasa más picuda, lo que significa que ofrecerá más resistencia a mantener o aumentar la inclinada frenando. Por otro lado hay que mencionar que esto se contrarresta con su carcasa relativamente dura. No es una carcasa dura como los modelos con tecnología NTEC, pero tampoco se trata de una carcasa blanda.

Vamos haciendo kilómetros y familiarizándonos con ellos, pues aunque hayan ofrecido un grip muy rápido gracias al calentamiento casi-instantáneo, aún hay detalles que requieren algo más de tiempo conocer. Por ejemplo, un detalle que pude comprobar en carretera y con presiones de calle es que transmite bastante estabilidad, sobre todo al "caer" en algún fallo de pilotaje, este mantiene el conjunto de manera noble y "lenta", algo en lo que el RoadSmart III no era tan bueno.

Aplicación de gas (grip puro y duro) y frenadas por carretera con suelo frío y deslizante; nota alta. Difícil sacarle pega en este tema, además mención especial su grandísimo grip sobre pinturas blancas o superficies pintadas, algo que me sorprendió muchísimo. Algún momento puntual en alguna inclinación excesiva (según el indicador de la moto, estuvimos realizando inclinaciones hasta los 40-42 grados, nada relevante en seco pero muy llamativo sobre mojado/húmedo) vimos el indicador de control de tracción saltando, pero sutil y puntual, sin mayor susto al piloto. Mientras el delantero no hizo saltar al testigo del ABS en ningún momento...

Intentando buscar ese punto límite de adherencia del neumático delantero en las frenadas empezamos a presionarlo un poquito y a calentarlo, sobre todo en la parte final de la ruta donde ya no encontramos lluvia ni suelo mojado. Hicimos todo lo que pudimos para poner en compromiso al RoadSmart IV por carretera pero este mantuvo la compostura y no se salió de su margen de temperatura funcional, lo que nos indica que el nuevo compuesto no solo ofrece más agarre sino que, por lo menos para calle y ritmos de calle, ha logrado ampliar su espectro de temperatura operativa.

Prueba en circuito de agua / mojado


Llegamos a la que sin duda es la prueba estrella del día, y que además realizamos en el mismo orden que el narrado, justo después de la ruta, dejando la prueba en circuito de velocidad para después.

Se trata de una pista de poco más de 2 km regada constantemente por unos aspersores desde los pianos del trazado. Para ser sinceros la cantidad de agua que presenta la pista es bastante alta.

La prueba consistió en probar tanto los nuevos Dunlop RoadSmart IV como los antiguos RoadSmart III (en igualdad de condiciones, presiones y estado) en dos motos, una BMW R 1250 R, una máquina de alta cilindrada, bastante pesada, larga y con motor de 2 cilindros. La otra es una Suzuki GSX-S950, una moto ágil, ligera, más deportiva y con motor de 4 cilindros.

El orden de prueba tanto moto como versión de neumático quedaba a nuestra elección, por lo que en mi caso fue así:

  1. BMW R 1250 R + RoadSmart IV
  2. BMW R 1250 R + RoadSmart III
  3. Suzuki GSX-S950 + RoadSmart IV
  4. Suzuki GSX-S950 + RoadSmart III

1) Primera salida a pista, BMW y RoadSmart IV. Las primeras vueltas son lentas, debemos no solo familiarizarnos con el circuito, sino con el comportamiento del neumático sobre un asfalto plenamente mojado, así como a la moto. Tras varias vueltas detrás del guía, este nos cede paso y empezamos a buscar las cosquillas al neumático. De primeras podemos decir que se trata de un neumático con un muy buen comportamiento en agua, sobre todo comparado con su versión anterior, aunque (y a pesar de mi recelo) llevase las presiones bastante altas (2.7 BAR delante y 3.1 BAR detrás... ¿Explicación de Dunlop? trabajan con valores estándar de manual usuario) el RoadSmart IV se mostró sobresaliente en aplicación dinámica, es decir, aperturas de gas y frenadas.

Empezamos a coger velocidad y es en las curvas rápidas y en inclinación donde encontramos los primeros síntomas de pérdida de adherencia. Hablamos de curvas a 100-110 km/h y con una inclinación de 25º-30º, bastante para tratarse de un piso con más de un dedo de agua, y unas pérdida sutiles que se traducen simplemente como pequeños movimientos indeseados de inclinación hacia el interior de la curva. Lo cierto es que, citado de este modo, sin mayor contextualización ni antecedentes, esta experiencia puede no decirnos mucho, pero había diferencia con el RoadSmart III, el cual probábamos en la siguiente salida a pista.


2) BMW R 1250 R y RoadSmart III ... primeras vueltas de rigor y ... okey, el delantero es si no igual, casi igual. Con el RoadSmart IV no me saltó el ABS en ningún momento (se entiende que realizo la misma presión de frenos... para aquellos que se pregunten cómo hago para hacer saltar el ABS en seco y aquí, en mojado no... intento mantenerme en la frontera del riesgo pero sin buscar la caída de manera deliberada...) algo que se confirmó con el RSIII excepto una frenada al final de una recta trasera que da lugar a una curva muy cerrada a derechas, donde la maneta del freno delantero delató una mínima pérdida de tracción. Mínima pérdida, mínima diferencia con el RSIV, pero diferencia.

Realmente donde más diferencia hubo fue en el neumático trasero, mostrando con bastante más frecuencia el chivato del control de tracción en el RoadSmart III respecto el RoadSmart IV. No obstante, el punto donde un servidor quiere remarcar la mayor diferencia, fue en la estabilidad del RoadSmart IV respecto el RoadSmart III. El RSIV apenas se movía, por lo menos no hasta que se cruzaba el punto de no retorno, el cual saludé un par de veces y a una inclinación y velocidad considerablemente mayor que con el RSIII. Esa es mi conclusión, a la que se añade que las reacciones del RSIII eran más rápidas y reactivas, y las del RSIV algo más predecibles y nobles. No mucho, pero sí lo justo para evadir ese "punto de no retorno" si no te lo esperas.


3/4) Llega el mismo caso práctico pero con la Suzuki GSX-S950. Si os soy sincero, las sensaciones fueron exactamente las mismas. Por un lado la Suzuki es algo más corta, lo que propicia unas reacciones más nerviosas y presentes, pero quedaron compensadas por su suave motor de 4 cilindros. La frenada exactamente igual. Quizá fue la inclinación en las curvas rápidas donde la BMW se mostró más estable y pude buscar un poco más el límite tanto con los RoadSmart IV como con los III.

Si tuviera que decir en qué moto me han gustado más los Dunlop RoadSmart, tanto el IV como el III debo reconocer que es sobre la BMW. Esto quizá nos pueda dar un indicio sobre el perfil favorito de estos neumáticos, pero no debemos olvidar que la BMW cuenta con más ayudas electrónicas a la conducción y un paquete electrónico más efectivo.

Resumen global: gran neumático sobre agua, sobre todo en la frenada y en los primeros compases de inclinación, así como en la estabilidad general.

Resumen entre generaciones RoadSmart: mejora tangible en el grip del neumático trasero, mientras que el delantero (sobre todo en frenada) se comportó prácticamente igual. Del mismo modo que el resumen global, el RoadSmart IV también ofreció mayor estabilidad respecto al RSIII, sobre todo en la nobleza y velocidad de sus reacciones.

Prueba en circuito de velocidad


Llega el momento de presionar estos neumáticos hasta su extremo más deportivo e incluso sacarlos fuera de hábitat natural. Para ello Dunlop nos pone nada más ni nada menos que a Peter Hickman como guía/monitor en circuito. Si alguien no sabe quien es... es simplemente el tío más rápido del mundo sobre dos ruedas con vida.

Para esta ocasión tuvimos a nuestra disposición únicamente el Dunlop RoadSmart IV calzado sobre varias motos, entre las que pude elegir la BMW S 1000 XR de nuevo, la Kawasaki Ninja 1000SX y la Suzuki GSX-S1000GT.

Sin entrar a comparar motos, ya que como podemos comprobar las tres son supersport-touring y las tres tienen motor de 4 cilindros, os adelanto que apenas había mucha diferencia de rendimiento del Dunlop RoadSmart IV entre ellas.

De nuevo me encuentro con la misma sorpresa, las presiones son altísimas, y de nuevo la misma respuesta desde Dunlop; trabajan sobre indicación de manual, pero esta vez no quise contentarme con su respuesta "de call-center", así que le pedí por favor porqué nos dejaban salir a pista con semejantes presiones. Esta vez su respuesta tuvo algo más de información; a pesar de que la teoría indique que, a efectos prácticos, mayor presión > mayor temperatura, en este caso se trataba de un neumático con bastante contenido en sílica (lo que acelera el calentamiento), llegando a revertir la teoría en su aplicación práctica, es decir, los RoadSmart IV (como todo neumático turístico con alto contenido en sílica) podían llegar a calentarse más por la fricción de la carcasa al retorcerse por ir bajos de presión que por exceso de presión. Una vez contentado, salimos a pista a dar gas.

Los primeros compases se desarrollan bajo una conducción suave, sutil, noble y buscando trazada redonda manteniendo paso por curva. Enseguida te das cuenta de que, a pesar de no ser un neumático "circuitero", este RoadSmart IV aguanta algo más que esta conducción conservadora y empezamos a apretarle en frenada y gas con trazadas más incisivas.

No quiero llevar la contraria a Dunlop, pero evidentemente con casi 3 kilos de presión, tras 5 ó 6 vueltas extremas vemos como el neumático trasero empieza a perder tracción. Mientras el delantero clavado al suelo y sin titubear ante las fuertes frenadas. Temo decir que, Dunlop tenía un RoadSmart III con muy buen delantero y, no tanto trasero. Ahora en este RoadSmart IV nos encontramos un producto más equilibrado. Evidentemente con motos de 150 cv y en circuito, vamos a estresar mucho antes el neumático trasero, pero es sorprendente hasta qué punto tenemos que empujar para sacarle de su rango de temperatura operativo, mientras que vemos un delantero inalterable.

Del mismo modo que sobre el agua, sale a relucir la virtud principal de los RoadSmart IV; su estabilidad. Es un neumático que se comporta de manera sólida en los apoyos fuertes, en las correcciones de trazada y en las inclinaciones repentinas. Por otro lado debo decir que en seco me permito la confianza de cruzar la frontera del riesgo en más de una ocasión, y por tanto descubro que los movimientos propios de las pérdidas de tracción son algo reactivos y nerviosos, lejos de las deslizadas nobles de sus hermanos de gama más deportiva (SportSmart TT, etc).

Esta frontera del riesgo como yo la llamo es el punto límite de agarre, el cual podemos establecer cerca de los 80 grados de temperatura, con más de 4 ó 5 vueltas seguidas y abriendo 150 cv con contundencia (no a fondo pero sí con contundencia) a más de 45º de inclinación (estribos rascan a partir de 45º de inclinación aprox).

En resumen, el neumático delantero y la frenada están a la altura de un neumático de alto rendimiento, como viene siendo propio en Dunlop, el trasero da un importante paso adelante respecto el RoadSmart III, obligando a forzar la situación en circuito (y con presiones altísimas) con motos de 150 cv, y como colofón final nos encontramos con un neumático más rígido y por tanto muy estable incluso bajo esas condiciones de estrés en circuito.

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Conclusiones y opinión Dunlop RoadSmart IV

El Dunlop RoadSmart IV es un neumático sport-touring con todas las de la ley, con una capacidad increíblemente "laxa" a la hora de abarcar aptitudes, desde un rendimiento exquisito en agua hasta un comportamiento en circuito con motos de alta cilindrada propio de un neumático Sport. Evidentemente encontramos un techo de temperatura máxima más bajo que un SportSmart, pero tenemos un neumático que da la talla en circuito y que luego por carretera puede mirarle de tú a tú en comportamiento deportivo. El "knock out" llega en cuanto la temperatura del asfalto baje por estación o aparezcan las primeras gotas de agua, donde Dunlop ha dado un importante paso adelante. Como cuña personal remarcaré la estabilidad como virtud sobresaliente y diferenciadora, más incluso que la citada mejora de grip del neumático trasero.

Mi opinión sobre el Dunlop RoadSmart IV es muy positiva, sobre todo para motos grandes y de mucha potencia. Si tuviera que mojarme un poco, lo situaría muy parejo al Bridgestone T32, algo más confortable y con mayor evacuación de agua. Un pasito por detrás del Michelin Road 6 en conducción puramente sobre mojado pero claramente superior al Pirelli Angel GT II, del mismo modo que en términos puramente deportivos sobre seco, solo el ContiRoadAttack4 le haría sombra. La pregunta que nosotros aún no podemos responder es ... ¿Y su duración?

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Galería de fotos Dunlop RoadSmart IV

Fotos acción Dunlop RoadSmart IV

Fotos detalle Dunlop RoadSmart IV

Imagenes Dunlop RoadSmart IV

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