MV Agusta 750 Twin Turbo: rescatamos una unidad histórica de hace 45 años

MV Agusta realizó un prototipo turbo en 1975 bastante excéntrico, por encima de la tecnología del momento y que lamentablemente solo se fabricó una unidad, la MV Agusta 750 Twin Turbo prototype.


MV Agusta 750 Twin Turbo prototype era el nombre que recibió una bestia adelantada a su época, incluso a las capacidades tecnológicas del momento. Se trata de una bestia turbo-espacial, nunca mejor dicho, que desarrollaba 150 cv y alcanzaba los 300 km/h en 1975. Se construyó con materiales aeroespaciales y con miras a un posible futuro modelo sobrealimentado. Evidentemente ese modelo nunca llegó a fabricarse en serie.

No podemos imaginar si MV Agusta hubiera trabajado durante más años para lograr que esta moto llegara a los concesionarios, hubiera sido una revolución total. En una época donde las motos de 2 tiempos reinaban en la competición, MV Agusta decidió una intentona por el 4 tiempos al máximo exponente: sobrealimentación. El problema de las motos con turbocompresores reside en el poco espacio que tienen para instalar todo el sistema turbo, además del lag que ofrece un sistema turbo, ya que resultaría imposible aguantar y transmitir la entrada de potencia post-lag en una inclinada. Para combatir este pequeño pero importante problema, MV Agusta decidió por instalarle un segundo turbo, para la zona baja de revoluciones, considerándose entonces una de las pocas motos Twin Turbo de la historia.

El propulsor de esta MV Agusta 750 Twin Turbo utiliza un motor de 830 cc derivado del motor MV Agusta de cuatro cilindros en línea de 750 cc DOHC. Gran parte de su fabricación y ensamblaje está realizado con materiales aeroespaciales. Esto es debido a que los ingenieros de MV Agusta sabían que el gran problema iba a ser el calor, por lo que enfundaron gran parte de la moto con aislante de plasma anticalórico, para maximizar la disipación y optimizar el traspaso de energía térmica de los diferentes elementos y piezas mecánicas. Este tratamiento de plasma anticalórico se centró principalmente en las culatas y en los pistones. Las válvulas de escape se recubrieron de sodio, y las válvulas de admisión se fabricaron en titanio, además de las 4 bielas. El tratamiento térmico de plasma también fue utilizado en el embrague, un embrague reforzado respecto al modelo 750 estándar.

Los colectores de escape fueron fabricados expresamente para aliviar y minimizar el turbo lag, y la sobrealimentación se servía de un precario pero avanzado para entonces sistema de inyección mecánica y un encendido digital con un rango máximo de 10.000 rpm. La relación de compresión era de 12.5:1, algo que hoy en día quizá no sorprende, pero que para entonces obligaba a utilizar gasolina de 105 octanos.

Todo este despliegue tecnológico y clímax mecánico no pareció llegar a ningún puerto. Es más, se cree que el prototipo nunca llegó a conducirse. El calor fue el gran rival de su desarrollo y el muro infranqueable para su evolución tecnológica. Los dos turbos generaban cantidades descomunales de calor durante su funcionamiento, sobrecalentando en exceso el aire de admisión. Esto provocaba excesiva auto-detonación y una baja densidad del mismo. Hoy en día los radiadores intercoolers se encargan de mitigar este problema, pero por entonces no había hueco para instalar un radiador tan grande.

El resto de componentes seguían la línea tecnológica de entonces; el ciclo muy por debajo de la motirización. Los frenos delanteros contaban con doble disco y una pinza de un pistón, y freno trasero de un solo disco. La suspensión trasera, un monoamortiguador bastante precario ubicado debajo del tanque de gasolina y el tren delantero una horquilla telescópica convencional. Lo más llamativo sería la instrumentación, muy similar al de un transbordador espacial o al de un cohete del programa Gemini.

El carenado de esta MV Agusta 750 Twin Turbo es otro de los componentes que merecen nuestra atención; diseñado para maximizar la aerodinámica y dirigir la mayor cantidad de aire al motor. Fabricado en aluminio y ensamblado a mano, mediante tornillería de alto estrés. Sin el carenado, este prototipo no sería capaz de alcanzar los (aparentemente) 300 km/h de velocidad máxima. No hay registro alguno de que esta moto se haya conducido cerca de estas velocidades, pero de haberlo, sería un piloto bastante valiente considerando la parte ciclo de la moto.