La Superbike Commission se reunió ayer para definir los cambios en el reglamento

El Mundial de Superbike sigue buscando la igualadad y en 2018 llevará a cabo importantes cambios para intentar limitar el férreo dominio que tanto Kawasaki y Ducati están ejerciendo en el certamen, dando más opciones al resto de fabricantes y también a los equipos privados.



Durante todo el año han sido continuas las especulaciones acerca de unos posibles cambios en el reglamento del Mundial de Superbike de cara a la temporada 2018 para igualar la brecha existente entre Kawasaki y Ducati con el resto de fabricantes. Unos cambios que finalmente sí se harán efectivos y que quedaron definidos ayer, 24 de octubre, en la reunión de la Superbike Commission, organismo que componen Gregorio Lavilla (Director Deportivo de WorldSBK) Rezsö Bulcsu (Director FIM CCR) y Takanao Tsubouchi (MSMA), en una reunión que también contó con la presencia de Daniel Carrera (Director Ejecutivo de WorldSBK), Paul Duparc (coordinador FIM CCR), Charles Hennekam (Coordinador del Comité Técnico Internacional) y Scott Smart (director Técnico de la FIM).

Después de llevar a cabo un análisis con diferentes fabricantes, equipos y pilotos, la Superbike Commision tomó cartas en el asunto para ofrecer un certamen más igualado a nivel global, después de tres años de dominio absoluto de Kawasaki y Jonathan Rea.

El gran cambio llegará con el límite de revoluciones, que se prevé que no se hará de forma homogénea, sino que se aplicará sobre todo a las motos con mayor rendimiento. No obstante, en el comunicado emitido este miércoles no se desvelan la forma en la que se irán aplicando esta limitación del régimen de giro, ni cuál será el número de rpm que abarque esta limitación. «El límite del motor se podrá modificar en cualquier momento durante la temporada y aplicar a cada fabricante», reza la información que se ha facilitado sobre el nuevo reglamento.

Limitación de precios en piezas claves y sistema de concesiones


También se limitarán los costes de las piezas claves del motor, chasis y suspensiones, de forma que las estructuras satélites se verán beneficiadas a la hora de poder acceder a estos componentes a un precio más reducido, con tal de equiparar las fuerzas respecto a los equipos oficiales.

Además de esto, se ha aprobado un sistema de puntos de concesión que servirá para restringir el desarrollo de los motores en las motos más rápidas de la categoría de modo que, durante momentos puntuales del año, las marcas que menos puntos de concesión tengan, tendrán acceso a actualizar una parte del motor.

Los puntos de concesión se repartirán de este modo: tres por victoria, dos por segundo puesto y uno por tercero. En cuanto una marca se encuentra nueve o más puntos de concesión por detrás del fabricante líder en este apartado, podrá aplicar esos cambios.