Entrevista a Diego Soriano, presidente del C.D. Motonavo

El Club Motonavo ya ha empezado la cuenta atrás para la próxima edición del Festival de la Moto de Begíjar (Jaén), un evento que se ha convertido en una referencia entre las concentraciones de nuestro país. Del 24 al 26 de marzo de 2017 tendrá lugar la sexta edición y Diego Soriano, el presidente del club, nos desvela cómo van los preparativos y nos hace un balance de los cinco primeros años.



Hoy toca hablar de eventos moteros, en concreto de una auténtica revelación en el sector. Hacer parada en Begíjar, en el centro de la provincia de Jaén, se ha convertido en algo prácticamente obligatorio. Tras comprobar a través de la web del club que ya tienen fecha para la edición de 2017, nos ponernos en contacto con Diego Soriano, presidente del C.D. Motonavo. Al recibir la llamada no dudó ni un segundo en atendernos y al citarnos con él hablamos largo y tendido sobre el Festival de la Moto de Begíjar.

Nos presentamos ante un tipo cercano que hace fácil la comunicación desde el primer momento, nos habla de los entresijos del club organizador de una de las citas que más ruido está haciendo en los últimos años. Aunque ya hemos podido acudir a esta cita y vivir en primera persona cómo es el Festival de la Moto de Begíjar, teníamos ganas de descubrir cómo un grupo de amigos ha creado desde cero este evento en una época tan difícil para este sector.

 

La primera pregunta es obligatoria, ¿Motonavo por qué? ¿De dónde viene el nombre?
«Es muy simple y en verdad tiene su encanto. El club o el origen del club, parte de un grupo de amigos de pueblo de los de toda la vida. Aficionados a las motos desde muy pequeños. Solíamos salir los fines de semana a hacer “el cabra” por caminos y cercanías de Begíjar, que es de donde somos la mayoría y ya desde entonces con todo el cachondeo que se pueda aplicar al nombre, nos autodenominábamos “Los Motonabo”. Tras muchos años, ya de “grandecitos” y al formar un club, alguien se acordó de aquello… y aquí estamos, pero lo pusimos con “V” para despistar al enemigo [Risas]. De casualidad y pasado un tiempo,  a alguien le dio por comprobar qué significado podía tener y en latín salió ‘movimiento con energía’».

Muy premonitorio, ¿no?
«¡Quién iba a pensar entonces en toda esta locura! Pero se puede aceptar, porque movernos nos hemos movido un poco y energía sí que hemos quemado».

Al final, viendo los resultados, parece que la locura se ha transformado en un acierto. Hay que daros la enhorabuena tanto a ti como a tus compañeros por lo que habéis conseguido sacar de la nada con vuestro trabajo. Contáis con un formato diferente al que generalmente existe en el campo de las concentraciones y al que llamáis Festival. ¿Por qué?
«Lo llamamos así porque es un conjunto de eventos o actividades dedicadas al mundo de la moto en diferentes campos y tienen lugar en un mismo fin de semana. No se le puede llamar concentración. El origen sí es una concentración motera, pero cuando le sumas dos competiciones deportivas y le añades el Némesis Rock de Begíjar el concepto cambia».

¿Qué se siente al conseguir colarse entre los principales eventos de la actualidad?
«Estamos muy contentos por cómo nos han ido las cosas, hemos aprendido mucho, aunque creo que nos somos realmente conscientes de lo que hemos creado, no nos ha dado tiempo a digerirlo y disfrutarlo. Personalmente, creo que aún nos queda mucho recorrido hasta posicionarnos entre los grandes de verdad, no por contenido, donde creo que sí destacamos realmente, pero sí en la afluencia de moteros. He estado en muchas de las grandes y creo que jugamos en una liga diferente».

diego-soriano-presidente-motonavo_01

Seguro que la afluencia no tardará en llegar. Pero hablemos del contenido: ¿Cuánto podréis seguir innovando? Absorber un Festival de música Rock, añadir un Trofeo de Velocidad Urbana y un Open Internacional de Stunt Riding a una concentración motera ya es un sello de identidad muy marcado. Pero, ¿hasta dónde se puede llegar?
«Hasta donde llegue la imaginación, si se puede hacer… ¿por qué no intentarlo? Enduro Urbano, Trial, Freestyle MX, Carreras de Aceleración… ¿por qué no? De entre todos los disparates que se nos ocurren entre risas cada jueves al juntarnos en la sede para tomar unas cervezas, es de donde acaban naciendo al final las grandes ideas. Pero de momento aún tenemos que afianzar y ejecutar a la perfección lo que tenemos entre manos, que no es poco y con el tiempo ya veremos».

Parece que sea fácil tal y como lo cuentas…
«No es que sea fácil, todo lo contrario, se necesita un nivel de pasión muy alto. Pero con ilusión y ganas siempre se puede. Nuestras primeras carreras eran del tebeo, pero ahora hemos alcanzado un gran nivel. El segundo año nos cayeron 60 litros por metro cuadrado y no bajamos los brazos. Este año hemos pinchado donde más empeño habíamos puesto: todo un año entero preparando el campeonato de Stunt, consiguiendo que la federación lo acepte como modalidad deportiva y a la hora de la verdad nos presentamos con una pista que no daba la talla para el desarrollo de la prueba. Nos hemos pillado los dedos económicamente de forma importante en varias ediciones…

No es para nada fácil, pero le tenemos mucha fe y estamos prácticamente todo el año hilando fino y atando cabos en nuestra sede para sacarlo adelante. Nos hemos pegado batacazos muy grandes, pero en ellos hemos sabido encontrar la motivación y para trabajar las cosas a conciencia, si puedes encontrar ese plus de motivación cada vez que la lías, es un poquito más fácil.

Nos gusta lo que hacemos y nos sentimos bien haciéndolo, nos gustan las motos desde muy pequeños a todos y poder fomentar esa cultura en nuestra provincia, generar esa ilusión entre moteros, pilotos y aficionados, contribuye muchísimo a que todo vaya más rodado».

¿Cómo surge la idea de realizar un Festival Motero en Begíjar?
«El Festival Motonavo no nace como tal, no es algo que estuviera en nuestros propósitos, ni siquiera en nuestra imaginación. Todo viene del año 2010, cuando solicitamos al ayuntamiento un espacio para poder juntarnos y organizar reuniones entre nosotros. Había un local en desuso y accedieron. Tras unos meses reformándolo y una vez puesto al día decidimos organizar un moto-almuerzo para “bautizarlo” en marzo de 2011.

Aquello fue una burrada, se nos presentaron una barbaridad de moteros. A partir de ahí, decidimos mantener la fecha y hacer la primera Concentración Motera, denominada “Begíjar Centro del santo Reino” en 2012. El resultado fue todavía más sorprendente que en la inauguración de la sede y empezamos a meter contenido edición tras edición hasta llegar a como es hoy.

No habíamos organizado nada anteriormente, pero llevábamos bastantes años asistiendo a multitud de eventos organizados por otros compañeros. Suponemos que al realizar las primeras convocatorias quisieron acompañarnos y por circunstancias favorables, nadie se las quiso perder. Hay que agradecer a todos esos amigos lo que somos hoy en día, arrancar con una masa motera tan potente fue el impulso que echó a andar toda la maquinaria».