Es el viraje más conflictivo de Sachsenring

Michelin tiene ante sí el que posiblemente sea el fin de semana más difícil en lo que va de temporada. La marca francesa ha trabajado a conciencia para Sachsenring, preparando un neumático delantero asimétrico con el que esperan hacer frente al contraste entre curvas a izquierda -10- y a derecha -3- que hay en el trazado alemán. Entre los virajes a derechas destaca la peculiar curva 11, un punto que generalmente registra muchas caídas.


Para unos, el tobogán; para otros, una tortura. La curva 11 del circuito de Sachsenring se ha convertido en uno de los puntos más críticos del campeonato y en un auténtico imán para las caídas debido a las peculiaridades que rodean a este rápido viraje. El ratonero circuito alemán cuenta con un total de 13 curvas, de las cuales sólo tres de ellas son a derechas, lo que de por sí ya supone un desafío para los neumáticos.

Pero además, a la curva 11 -una rápida en baja que se traza a una velocidad cercana a los 200 km/h- se llega después de siete virajes consecutivos a la izquierda, lo que supone un importante contraste para el neumático delantero a la hora de abordar el cambio de dirección que en muchas ocasiones desemboca en caída. El alto número de incidentes que habitualmente se producen en la curva 11 llevó incluso a plantear una remodelación de este viraje hace un par de años. Para ello, durante una comisión de seguridad se instalaron unos pianos móviles que modificaban la trayectoria de la curva para hacer su entrada más lenta y así reducir el riesgo de caída. Sin embargo, este cambio finalmente no fue aprobado y se siguió adelante con la actual configuración del trazado.

Pero yendo más atrás, hay que recordar que la curva 11 no siempre existió en la pista alemana. El nuevo Sachsenring entró en el Mundial en el año 1998, y durante los tres primeros cursos la última zona del trazado era mucho más revirada, hasta que en 2001 se instauró este tobogán que simplificó el último sector y que se ha reafirmado como una de las curvas más imprevisibles del campeonato.

MotoGP-Sachsenring-2016-02

No obstante, el número de incidentes en este punto se fue reduciendo con el paso de los años gracias al trabajo de Bridgestone, que logró fabricar un neumático delantero prácticamente impecable. Prueba de ello es que en MotoGP se registraron 6 caídas en la curva 11 durante el año 2013, 4 en 2014 y sólo 3 el año pasado. Una dinámica descendente que posiblemente no se mantenga en esta ocasión.

La incógnita de Michelin


La incertidumbre radica en cuál será el rendimiento de Michelin este fin de semana. La marca francesa está teniendo más problemas de lo previsto con un neumático delantero que no da la confianza suficiente a los pilotos y que se ha convertido en una de las principales causas de caída en lo que va de temporada. Por tanto, enfrentarse a la curva 11 de Sachsenring -al igual que a la 1 y a la 3, los otros dos virajes a derechas- será un desafío mayúsculo para los de Clermont-Ferrand, que han preparado por primera vez en esta temporada un neumático delantero asimétrico con una construcción más dura en el flanco izquierdo.

MotoGP llega al circuito más descompensado del calendario en cuanto a número de curvas, lo que ya de por sí es un reto para el fabricante de neumáticos en cuestión. Pero en el caso de Michelin, que ha vuelto después de siete años de ausencia, el desafío se presume mayor. A lo largo del transcurso del GP de Alemania iremos saliendo de dudas.