Hoy es el Día Internacional de la Mujer y en Motorbike Magazine hemos querido hacer nuestro particular homenaje con cinco profesionales de referencia que trabajan en el Mundial de MotoGP. El hecho de ser mujer no es la seña de identidad que queremos destacar, sino que todas ellas son, por méritos propios, casos de éxito en su profesión y en el Campeonato del Mundo.

Izaskun Ruiz, Friné Velilla, Andrea Cantó, Lou Acedo y Beatriz García desempeñan diferentes funciones dentro del paddock de MotoGP, ocupando puestos de relevancia y acumulando ya una importante experiencia a sus espaldas. Queremos que conozcas sus respectivas historias y oficios dentro de un entorno en el que todas ellas, en sus diferentes ámbitos, ya han dejado su sello.


 

Izaskun Ruiz | Movistar MotoGP, Jefa de Redacción y Presentadora | @Izaskunruiz

(Foto: A. Ceresuela)

Hace ya varios años que Izaskun Ruiz se consolidó como una de las grandes referencias del periodismo dentro del Mundial de MotoGP. Su entrada en el campeonato llegó en 2010 junto al equipo de retransmisiones de Televisión Española, y en su caso fue una breve etapa de dos años hasta que el ente público dejó de emitir el Mundial de MotoGP, aunque suficiente para que a Izaskun le diera tiempo a dejar su sello gracias a su profesionalidad.

Izaskun Ruiz: la profesionalidad por bandera

Cuando Movistar adquirió los derechos de retransmisión en 2014 con Ernest Riveras al frente del equipo, la periodista navarra ha sido una parte fundamental en el engranaje del canal privado. Ahora afronta su quinta temporada en Movistar MotoGP y la séptima en total dentro del campeonato. Es una voz autorizada en el paddock y aporta un perfil realmente dinámico a las retransmisiones; desde entrevistas en pit-lane, backdrop, boxes u hospitalities, hasta presentar desde plató y moderar tertulias, pasando por una masterclass todos los jueves sobre los neumáticos que Michelin lleva a cada Gran Premio… y muchas cosas más.

«En cuanto a la esencia, la parte de pasión, de seguirme divirtiendo y de seguir enganchada a este deporte, es igual que cuando llegué. Comparado con el primer año, ahora puedo disfrutar más de lo que hago. Cuando llegas todo es nuevo, son muchas cosas y mucha gente a la que tienes que conocer, mucha información que tienes que procesar. Yo llegué a un grupo que ya estaba bastante engranado y para mí el principal objetivo fue ponerme a la altura del resto lo antes posible. Cada vez que llegaba a un circuito todo era nuevo y me tenía que situar. Ahora puedo disfrutar más, con más tranquilidad y reposar más todo lo que estás haciendo, disfrutar más de cada entrevista, buscar informaciones diferentes…», nos cuenta Izaskun.

Quizá esa pasión y esa forma de disfrutar de su trabajo son claves para el gran resultado que la audiencia puede ver desde sus casas, y que ha hecho a Izaskun ganarse a pulso el respeto tanto de aficionados como de compañeros de profesión y de los pilotos. La llegada de Movistar ofreció una nueva forma de ver las carreras a través de la televisión, con nada menos que 29 horas en directo desde jueves a domingo. Hay una preparación mimada detrás de cada retransmisión, aunque al final lo que manda es el directo y lo que sucede en pista o fuera de ella requiere de una importante capacidad de “improvisación”: «Eso es básico. El directo tiene que estar absolutamente determinado y ligado a la actualidad. Tú has podido preparar muchas cosas, pero luego tienes que estar en lo que pasa en el día a día, y tener capacidad de reacción y adaptarte a esas circunstancias».

¿Y en un fin de semana de Gran Premio todo el trabajo de Izaskun está ligado al directo? Ni mucho menos: «Mi labor como jefa de redacción también es coordinar a nivel de contenidos y a los redactores desde qué hace cada uno, y además la relación con los jefes de prensa y los equipos a la hora de pedir entrevistas, ya sea para ese Gran Premio o para los siguientes».

Trabajar en MotoGP no implica tener únicamente ocupados los días de los 19 Grandes Premios que forman el calendario, menos aún en un medio de comunicación. El trabajo de redacción entre carrera y carrera, o durante el parón invernal, también es imprescindible: «Es verdad que es un trabajo diario que no se ve, porque mucha gente piensa que trabajamos sólo en las carreras, o incluso que trabajamos sólo los domingos. Pero no, hay mucho trabajo detrás, más luego el que seguimos haciendo en la redacción. Cuando volvemos, nos ponemos a preparar el Gran Premio siguiente y hacemos una reunión el miércoles previo en el que ya decidimos los temas que vamos a tratar, a quién podemos llevar al plató, sobre quién haremos los reportajes, la sección técnica…».

Uno de los puntos fuertes de las retransmisiones de MotoGP llega después de las carreras, con las entrevistas a los protagonistas del podio cuando aún las pulsaciones siguen altas y lo que ha pasado en pista está a flor de piel. Izaskun es la encargada de estas entrevistas para Movistar MotoGP, cuando el discurso aún es más natural y tiene menos filtros, y las aprovecha de maravilla: «Lo que más me gusta es hacer las entrevistas en directo. Especialmente las entrevistas en el backdrop -n.d.R la sala habilitada para las entrevistas post-carreras, que antes se hacían en el parque cerrado-, justo después de acabar la carrera o los entrenamientos. Creo que son las que más exigen al periodista, y al mismo tiempo de las que más puedes sacar. Son las más difíciles, y al mismo tiempo, si consigues hacerlo bien, son las que más satisfacción te reportan».

La cercanía que existe entre los grandes protagonistas del Grand Circus y los encargados de transmitir todo lo que pasa en los circuitos, es algo fundamental: «Hay que reconocer que este deporte tiene una dosis de accesibilidad brutal; con lo cual, te sigue permitiendo tener acceso directo a los protagonistas para preguntarles de primera mano, algo que no pasa en todos los deportes. Eso lo sigo disfrutando un montón», nos cuenta Izaskun, que también tiene clara la parte menos positiva: «Más que un trabajo es una forma de vida, lo que hace que tengas que renunciar a muchas otras cosas para esto».

La periodista de Movistar MotoGP no es la única mujer dentro de su equipo. Natacha Alfageme y Berta Brau como enviadas especiales, o Irene Aneas como traductora simultánea, también conforman un equipo en el que la igualdad está a la orden del día. Pero hay más ejemplos: «También tenemos a Georgina, que es nuestra ayudante de realización, que viaja con nosotros a los circuitos; a María, nuestra productora en los circuitos; a Vivi, que es nuestra productora aquí. Somos unas cuantas. Siempre es un buen síntoma que cada vez seamos más mujeres, no sólo en las motos sino en el deporte en general y sobre todo ejerciendo determinados trabajos. Somos capaces de desarrollar nuestro trabajo como el que más, y también aportar otra visión a este mundo que yo creo que lo enriquece», concede Izaskun.

El suyo es un gran ejemplo de profesionalidad de periodista enviada especial al Mundial de MotoGP, pero tampoco queríamos olvidar más ejemplos como son los de Vanessa Guerra (Eurosport Francia), Nadia Tronchoni (El País), Elena Isardo (El Español), Elvira González (Mundo Deportivo)… y un etcétera cada vez más largo y que esperamos que continúe creciendo. (Son sólo algunos ejemplos, disculpas por adelantado a quienes nos hayamos dejado en el tintero).

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Friné Velilla | Jefa de Prensa (Dorna) | @Frinevelilla

(Foto: Daniel Vela / Lifebelucky)

Recuerdo de forma muy nítida la primera vez que pisé la sala de prensa de un circuito del Mundial de MotoGP. Fue un sueño hecho realidad que he tenido la suerte de repetir ya en muchas ocasiones. En aquella primera oportunidad era bastante ‘pipiolo’, y estaba ilusionado y perdido a partes iguales. Afortunadamente, en un entorno tan profesional como el del Mundial de MotoGP, es fácil encontrarse con gente que te ayuda, que te aconseja y que también te dice lo que no tienes que hacer. Algo muy importante, por cierto.

Precisamente una de las cosas que no tenía que hacer -y que hice, por el desconocimiento del novato- era sacar mi pequeña cámara réflex y hacer fotos desde mi asiento en la comparecencia de prensa. Para eso se habilita una zona para fotógrafos, entre otras cosas para que tampoco estorbemos a las cámaras de televisión que graban y emiten cada comparecencia. Quien me enseñó una de esas primeras lecciones fue Friné Velilla, jefa de prensa del campeonato.

Friné Velilla: imprescindible en la sala de prensa

Friné forma parte de Dorna desde el año 2004 y desempeña este trabajo desde 2010 tras haber pasado por varios departamentos dentro de la empresa promotora del campeonato. Desde entonces, en cada circuito del Mundial se encarga de gestionar la sala de prensa, ese lugar repleto de periodistas y fotógrafos que cubren la información del campeonato. Hay una importante mezcla de diferentes medios internacionales con unas necesidades comunes, como pueden ser una buena conexión a internet para trabajar, que las pantallas y cronometrajes funcionen, que el aire acondicionado haga bien su función… y muchas cosas más.

Comprobar que todo esté en condiciones es una de las labores de Friné, pero su trabajo abarca otros cuantos campos: «Desde que estoy en el puesto de jefa de prensa mi función ha sido ocuparme de todas las salas de prensa de todos los circuitos de cada una de las carreras del Mundial, así como coordinar, supervisar y aprobar todas las solicitudes de acreditaciones de prensa escrita -internacional, nacional y pases permanentes-. También asegurarme de que haya paz y tranquilidad en la sala de prensa, ir “apagando los incendios que vayan surgiendo” y ayudar a los periodistas en todo lo que se pueda», nos explica.

A lo largo de todo el campeonato, son más de 1.000 los periodistas/fotógrafos los que pueblan las diferentes salas de prensa. Teniendo en cuenta el número de carreras que hay, la cantidad de medios presentes y la demanda de acreditaciones que hay que gestionar bajo un filtro muy profesional, es imprescindible trabajar con anticipación y sin descuidar el día a día: «Cuando estoy en los circuitos, tengo un ojo preparando la siguiente carrera y otro vigilando la carrera en la que estoy. Son las dos vertientes: supervisar lo que está sucediendo ahora e ir preparando las futuras carreras».

(Foto: MotoGP.com)

Pero cuando no hay carreras, el trabajo continúa en las oficinas de Dorna para ella: «Fuera de las carreras hay mucho trabajo. Ahora estoy con los últimos ‘brochazos’ de la nueva temporada: con los pases permanentes para que todos tengan el pase listo en su primera carrera, terminar de preparar la documentación, el dossier de prensa para la primera carrera… Mi trabajo diario es menos emocionante, en la oficina; también contestando mails, que van entrando y mi intención es que salgan a la misma velocidad».

En su caso, la parte que más disfruta de su trabajo es en el entorno de las carreras: «La parte de salir de la rutina es lo que más me gusta. Los retos. En cada circuito los tienes, como es el hecho de trabajar con el equipo local, que pueden ser franceses, tailandeses o japoneses… Todo eso supone un desafío, con la barrera del idioma y la cultural. También hay casos en los que están muy acostumbrados a cómo se trabaja en la F1 y luego llegamos nosotros y les rompemos los esquemas, porque tenemos otra forma de trabajar. Eso puede llegar a ser divertido», admite.

Aunque tenemos nuestras ‘cosillas’, los encargados de cubrir la información de MotoGP por suerte no suponemos un quebradero de cabeza para quien se encarga de hacernos la vida más fácil en los circuitos: «Algún huesecillo duro de roer hay, pero si fuerais todos buenos, sería aburrido. Toda película necesita un antagonista. Pero yo tengo muchísima suerte, y el grupo de periodistas y fotógrafos que viajan constantemente es muy majo. A mí me tratan muy bien y me respetan, pero yo también me desvivo. Me siento muy afortunada porque el 99% de las veces no me dan problemas», nos explica Friné.

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Andrea Cantó | Telemétrica del Marc VDS Moto2 |

Son pocas -aunque cada vez hay más- las mujeres que trabajan en el apartado técnico dentro del Mundial de MotoGP, pero el de Andrea Cantó es un claro ejemplo de éxito. Andrea es telemétrica en el Team Estrella Galicia 0,0 Marc VDS, con quienes ya suma dos títulos mundiales, uno con Tito Rabat en 2014 y otro con Franco Morbidelli en 2017. Este año trabajará junto a otro piloto llamado a hacer grandes cosas como Joan Mir.

Andrea Cantó: pieza clave en un equipo campeón

La historia de Andrea Cantó en el Mundial arrancó en 2011. Tras realizar el máster con Monlau tuvo la posibilidad de llegar al campeonato en el último año de las 125cc. Trabajó en el Ajo Motorsport durante un par de años, pero desde 2013 su trayectoria ha estado ligada al equipo Marc VDS, primero en Moto3 y desde 2014 hasta la actualidad en Moto2. Así pues, esta será su octava temporada mundialista, la quinta dentro de Moto2. El bagaje ya es considerable.

«Mi función es básicamente encargarme de la electrónica de la moto y de que funcione bien, que en Moto2 puede que no sea tan complicado como en MotoGP, y también del análisis de los datos. A partir de ese análisis, ayudamos al jefe de mecánicos y al piloto a mejorar en lo que pueda», nos explica Andrea.

Ese análisis de los datos se convierte en una valiosa herramienta de trabajo, una clave más que puede ayudar a encontrar esas décimas que faltan en un entrenamiento o de cara a una carrera. Algo que, por cierto, en una categoría como Moto2 es de vital importancia. Aunque cada piloto es un mundo, hay muchos que miran con detalle esos datos recogidos en cada sesión, que también se comparan con los del compañero de equipo e incluso con los de años anteriores.

¿Cómo es la rutina de un Gran Premio para una telemétrica? Andrea nos lo cuenta: «Viajamos el martes, el miércoles se prepara el box y el jueves se preparan las motos. El viernes llegamos al circuito unas dos horas antes del primer entrenamiento y en principio el jueves queda todo preparado. Hacemos cada entrenamiento, se analizan los datos, hablamos con el piloto y el jefe de mecánicos decide cómo se va a proceder para la siguiente sesión. Con el piloto vemos los datos para ver en qué sitios podemos ayudarle a mejorar». Y así, sesión a sesión, hasta tener todo lo más a punto posible para la carrera.

En su caso, el mayor volumen de trabajo se centra en los días de test o de GP, mientras que entre carrera y carrera todo es más tranquilo, aunque siempre quedan flecos pendientes: «Mi trabajo está mucho más concentrado en el fin de semana de carreras. Pero cuando llego a casa, normalmente tengo datos y cosas que analizar de la carrera y que preparar para el siguiente evento. Más sobre todo si han sido test, porque probamos más cosas. Pero también te puedes organizar para tener tiempo libre. En ese aspecto, en casa estamos muy cómodos».

Andrea ha podido saborear el éxito más grande que se puede alcanzar dentro de un equipo, que no es otra cosa que lograr el título. En su caso ya van dos, los de Rabat y Morbidelli, ambos casualmente culminados en el circuito de Sepang: «Al final es una recompensa a un trabajo de mucho tiempo. Cuando Tito llegó al equipo ya era rápido y había ganado carreras; con ‘Franky’ empezamos a trabajar en 2016 y se ganó en 2017. Cuando ves las fotos de Malasia parece que todo ha pasado ahí, pero realmente es un trabajo de mucha gente y de mucho tiempo».

Pese a que pierde en el box al vigente campeón de Moto2 por su salto a la categoría reina, Cantó tendrá al lado a otro piloto de muchos quilates como es el campeón de Moto3, Joan Mir. «Nosotros tenemos un mecánico que dice que por tercera vez hemos saltado a ciegas y hemos caído de pie en lo que referente a los pilotos», desvela. El equipo se ha reforzado muy bien y vuelve a contar con una dupla de garantías. Mir se encuentra en proceso de adaptación, pero la aclimatación está siendo muy positiva a un equipo que además tiene la ‘herencia’ de los datos del año pasado de Morbidelli: «Es muy fácil trabajar con Joan, por ahora esa es la impresión con él. Le gusta mucho ver los datos y usamos también los datos anteriores. También tenemos los de Álex [Márquez], que va muy rápido y es una buena referencia. En general, estamos todos muy contentos», dice Andrea.

Su pasión, su determinación y su valía le han llevado hasta donde está y le han servido para asentarse en un equipo de referencia. Lo puramente deportivo, lo que pasa en pista, es lo que más disfruta: «Lo que más me gusta son las carreras y lo que menos la parte un poco más política de las carreras, que igual no se ve tanto pero también hay mucha. A mí me gusta todo lo que es la parte técnica, a todos los niveles; lo que no es técnica, me gusta menos».

Su caso no es el único de una telemétrica en el Mundial y de hecho hay dos ejemplos más de mujeres españolas que desempeñan esa labor: Amaia Arguiñano -SIC Racing Team de Moto2, antes en el AGR Team- y Patricia Pacheco -SIC58 Racing de Moto3-. Ojalá el crecimiento continúe en los próximos años.

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Lou Acedo | Responsable de comunicación del Team Estrella Galicia 0,0 | @LOU_ACEDO

(Foto: R. Marrodán)

Desde 2014, Lou Acedo se encarga de gestionar la comunicación de uno de los proyectos más sólidos que hay en el Campeonato del Mundo: el Team Estrella Galicia 0,0 de Moto3. Antes de dar ese salto también había estado trabajando en el Mundial durante dos años como fotógrafa, había llevado la prensa de Isaac Viñales y además había colaborado en algunos medios del sector de la moto. Y antes aún, similar a lo que sucede con muchos pilotos, forjó el paso al Mundial acumulando experiencia en el FIM CEV.

Lou Acedo: una comunicación 'exageradamente buena'

«Creo que es importante para los profesionales que trabajamos en el Mundial seguir la misma trayectoria que podría seguir un piloto; empezar por campeonatos de base y poco a poco ir ascendiendo a otros campeonatos. Al final es la misma metodología de trabajo: a medida que vas ascendiendo de campeonato, el nivel de responsabilidad también es mayor», expone.

Lou lleva la comunicación de una estructura muy bien cimentada como la de Monlau Competición, que además cuenta con dos potentes patrocinios como son los de Estrella Galicia 0,0 y Repsol. Su puesto requiere ser muy dinámica en lo referente a la comunicación: «El trabajo va muy en sintonía con las cualidades que tienes; en mi caso, como tengo conocimiento de fotografía, de vídeo, de diseño gráfico y de comunicación, tan pronto estaba haciendo fotos dentro del box como que estaba haciendo una infografía. Haces un poco de todo, por eso me parece interesante que un periodista pueda aprender en diferentes campos de acción. Al haber pasado por medios, por fotografía, por diseño… cuando llegas a ser jefa de prensa, tienes experiencia en todas esas parcelas y eso te permite gestionar las cosas con una visión periférica».

Para una jefa de prensa, las jornadas previas a un GP implican diferentes tareas de planificación: «El previo supone preparar el GP con la agenda de entrevistas que puedan tener los pilotos, y hacer también una agenda de actividades con invitados, de relaciones públicas y márketing del equipo. También estás en la oficina haciendo clippings de lo que sale en los medios sobre el equipo y los pilotos», nos cuenta Lou. Después, llega el momento de cumplir con lo planificado en los circuitos y de hacer llegar a los medios la información de lo que sucede en el Gran Premio: «En el circuito se empieza el jueves, que es el día de medios y el día en el que se tiene la agenda completa con entrevistas. El viernes empiezan los entrenamientos libres y tienes que estar gestionando las entrevistas que haya, seguir el FP y hacer la crónica del día para enviarla a los medios con las fotos de la jornada. El sábado y domingo igual. El post es hacer el seguimiento de la repercusión que ha tenido el GP en medios, algo que a los patrocinadores les importa mucho».

Pero Monlau y Estrella Galicia 0,0 no sólo apuestan por el Mundial, también lo hacen por la base, con el RFME Campeonato de España de Velocidad y el FIM CEV Repsol. Entre ambos certámenes, abarcan tres categorías y un total de ocho pilotos. Por tanto, el trabajo de Lou no sólo se reduce al Campeonato del Mundo: «En mi caso, yo voy a la oficina entre Gran Premio y Gran Premio. No sólo tenemos a los pilotos del Mundial, también a los de la base. Cuando no estoy en el Mundial, estoy siguiendo el RFME CEV y el FIM CEV. Además, el trabajo que tenemos en la oficina de Monlau hace que estés cerca de todos los Team Managers, siempre hay información sobre los campeonatos, los pilotos… de todo eso te tienes que impregnar», nos dice.

Para ella, el entorno de MotoGP es un lugar excelente para trabajar: «Creo que es una profesión en la que estás continuamente aprendiendo. Es algo particular lo de trabajar en el Mundial, porque están los mejores pilotos y los mejores profesionales. Estar rodeado de tanto talento es un factor que motiva muchísimo».

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Beatriz García | Coordinadora KTM Factory Racing MotoGP

El año 2017 supuso un hito en la historia de KTM. La marca austriaca desembarcó en MotoGP con un proyecto muy ambicioso, con el que dejaron claro que su único objetivo consiste en acabar ganando en la categoría reina tarde o temprano. Los de Mattighofen prepararon con bastante mimo su llegada a MotoGP durante el año anterior y fueron formando el amplio grupo que ahora defiende el color naranja en el paddock del campeonato.

Aproximadamente, entre 35 y 40 personas componen el plantel de KTM en todos los circuitos sólo en lo referente a MotoGP -son la única marca con presencia en las tres categorías-. Por tanto, ya no sólo la organización en los circuitos o en la fábrica es fundamental para que el proyecto funcione, sino también en todo lo que rodea al equipo durante los 19 Grandes Premios: viajes, alojamientos, desplazamientos a los circuitos… Al frente de esas operaciones se encuentra Beatriz García, coordinadora del Red Bull KTM Factory Racing de MotoGP.

Beatriz García: coordinando a ‘la naranja mecánica’

Beatriz también ha reflejado en su trayectoria profesional un salto similar al de muchos pilotos y otros miembros del paddock, llegando al Mundial procedente del FIM CEV. Allí trabajó en el Team LaGlisse desempeñando una función similar, aunque en una escala menor, pero cogiendo unas tablas que hicieron muy llevadera su adaptación a la dinámica de trabajo del Mundial: «Para mí, el FIM CEV es la mejor base. Yo estoy muy contenta de haber podido aprender ahí, porque ha sido muy fácil el salto. Básicamente es lo mismo, pero a lo grande. Recomiendo a todo el mundo que quiera empezar que lo haga por el FIM CEV, te da una base brutal y todo lo que necesitas».

KTM MotoGP cuenta con dos coordinadores dentro del equipo. Beatriz nos cuenta en qué consiste exactamente su trabajo: «A este nivel de MotoGP, con un proyecto tan grande, necesitas a varias personas. Básicamente mi función es de logística de los miembros del equipo, a la hora de coger vuelos, hoteles, coches y demás. También estar pendiente de lo referente a los invitados con el hospitality, con Red Bull…». Y si se tercia, también echar un cable a la fábrica en algunos aspectos relacionados con Moto3. «Siempre digo que hago un poco de todo, menos tocar la moto, lo que haga falta», cuenta.

Su trabajo requiere de mucha anticipación y de un calendario que en su caso está organizado con una antelación considerable: «Siempre vas como mínimo adelantado seis meses al resto. Cuando aún no hemos terminado la temporada y estamos en la gira asiática, yo ya estoy trabajando de cara al año siguiente. Todo eso también facilita a la hora de precios, de vuelos…».

Todo ello lo complementa con su presencia en los Grandes Premios, viajando los martes y estando ya en el circuito desde el miércoles, cuando el paddock empieza a montarse y hay que comprobar que todo está correcto para que los miembros del equipo dispongan de todo lo necesario para trabajar sin problemas. Todo es importante, hasta la conexión a internet en el camión, las pantallas de cronometraje, el material del equipo, etc: «En Europa tenemos nuestro propio camión y entonces no dependes tanto del circuito, por lo que el montaje es más fácil. Pero cuando son carreras de la gira tienes que ponerte en contacto con el circuito, necesitas coordinarte muy bien, y también hay circuitos que funcionan mejor que otros. Los dos primeros días tienes que cerciorarte de que todo esté bien montado y bien preparado para que la gente del equipo pueda trabajar, comprobar que todo esté perfecto. Eso tiene una preparación previa; normalmente cuando llegas al circuito está todo preparado y simplemente hay que montarlo, pero otras veces faltan cosas».

Este trabajo entre bambalinas se concentra, en su caso, tanto en los meses previos a cada cita como en las primeras jornadas del Gran Premio en cuestión, lo que le permite disfrutar de otro modo de los últimos días: «Básicamente los días más tranquilos para mí en el circuito son los sábados y domingos, aunque parezca mentira, ya que el trabajo ya está hecho, así que puedo dedicarme a disfrutar de las sesiones y de verlo. Sí que es cierto que sigo trabajando con vistas a los siguientes eventos, dos o tres carreras por delante, pero para mí son días más relajados, más de relaciones públicas, con patrocinadores… etc». Además, Bea también se encarga de organizar lo referente a las azafatas que trabajan con el equipo durante un Gran Premio y continúa realizando sus funciones en el periodo entre carreras con ese trabajo de oficina que no se ve, pero que es bastante importante.

«Me gustan un montón de cosas, pero lo que más es quizá ese espíritu de familia y de competir. Yo muchas veces me olvido de que estoy trabajando. Estamos ahí, somos un equipo y estamos compitiendo y disfrutando. Eso me encanta», nos explica cuando le preguntamos por lo mejor de su trabajo.

Y precisamente hablando de ese componente familiar, en su caso es aún más literal, ya que comparte equipo con su hermano Esteban -jefe de mecánicos de Bradley Smith-: «Compartir la afición con tu hermano y saber que le tienes ahí, es algo muy bonito. Verle a él evolucionar y hasta dónde ha llegado, ganando el Mundial con Maverick -n.d.R fue jefe de mecánicos de Viñales en su título de Moto3-, a mí se me hace mucho más emotivo. Puedo pasar más rato con él y estoy encantada. Es otro punto más a favor», concluye Bea. Cada uno en su puesto ha conseguido llegar muy lejos en el Mundial y forman parte de un proyecto muy profesional, plagado de talento.

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«Hay que dar otro paso que es no diferenciar; que no sean noticia por ser mujer, sino por su trabajo»

Sirva este titular extraído de nuestra entrevista con Izaskun Ruiz para reflejar la idea de este artículo. La presencia de mujeres en el paddock del Mundial de MotoGP sigue creciendo con el paso de los años, pero aún falta camino por recorrer en diferentes ámbitos. Quizá, el primer paso sea el de dar visibilidad a todas aquellas que han alcanzado puestos de referencia en el campeonato a base de un trabajo que está fuera de toda duda, y que incluso puede servir de ejemplo para las próximas generaciones.

Sólo así se podrán derribar barreras de género y conseguir una mayor igualdad para que el porcentaje de mujeres en el paddock siga creciendo exponencialmente, ya sea en la fotografía, en el periodismo, en la realización, coordinación de equipos, en el apartado técnico, en los hospitalities, etc.

«Que estemos trabajando mujeres en un mundo que ha sido tan masculino, puede servir de ejemplo y ojalá sea así. Creo que también tenemos la responsabilidad de ser las primeras que tratemos esto desde la igualdad, que no nos aprovechemos de la discriminación positiva por ser mujeres y que acatemos que no haya diferencia de género», comenta Lou Acedo, jefa de prensa del Team Estrella Galicia 0,0, que añade que las aptitudes son la base de todo, independientemente del género: «Creo que hay que basarse en el talento que tiene cada trabajador, diferentemente de que sea hombre o mujer. Las mujeres que quieran trabajar en este sector, que tengan muy claro que tienen que ser abanderadas de su talento. Me gustaría que se hicieran valer por lo que saben, por lo que son».

Izaskun Ruiz también expone su punto de vista sobre la presencia de mujeres en MotoGP y sobre cómo ha ido creciendo en ámbitos diferentes desde que ella llegó al campeonato en 2010: «Hay muchas veces en las que sólo se habla de nosotras en reportajes que tratan sobre las mujeres que hay en el Mundial. En un momento está muy bien, pero desde mi punto de vista hay que dar otro paso que es no diferenciar. Que no sean noticia por ser mujer, sino por su trabajo. Eso es lo que yo todavía echo en falta».

Como bien añade la periodista de Movistar MotoGP, aún hay que seguir trabajando para normalizar la situación, que deje de tildarse como llamativo que una mujer sea telemétrica, periodista del motor o coordinadora de un equipo: «Hay gente que se acerca y me da la enhorabuena por mi trabajo, y sé que lo hacen de corazón, pero a veces ponen como coletilla que es increíble que una chica sepa tanto de motos. Esa la frase que a mí me gustaría eliminar. No es increíble. Una mujer puede saber de motos exactamente igual que un hombre y puede dedicarse a ello igual que un hombre. No tiene que ser una excepción o una rareza».

«Lo que me gustaría que una aficionada a las motos vea a Andrea Cantó y diga “me gustaría dedicarme a esto”. Porque se puede. Eso es por lo que tendríamos que trabajar todos», expone.

Beatriz García también espera que los ejemplos mencionados, como es el caso del suyo, sirvan como espejo para las más jóvenes: «Ojalá que haya chicas que nos vean a nosotras y se animen. Sería estupendo que nos vieran como un ejemplo. Tenemos una telemétrica en nuestro equipo que trabajó con Pol [Espargaró] y lo está haciendo increíble, mejor que gente que lleva aquí muchos años. Tiene una capacidad brutal. Ojalá haya muchísimas más como ella. Poco a poco vamos entrando. Aptitudes tenemos las mujeres para hacer cualquier trabajo que están haciendo los hombres».

Friné Velilla también destaca el crecimiento que está habiendo en los últimos años, también en puestos menos visibles como por ejemplo el “TV Compound”, el departamento técnico que hay detrás de las cámaras, así como en otros roles diversos: «Que vayan aceptando que cada vez somos más y que cada vez somos más las que vamos cogiendo puestos de relevancia, eso también es bueno para las mujeres. En los boxes cada vez hay más chicas; se ven más mecánicas, en Michelin hay una técnica, se ven más telemétricas. Por ejemplo Milena Koerner empezó como paragüera, coordinó un equipo, llevó la prensa y ahora es Team Manager y habla mil idiomas, lleva muchos años y ha llegado a lo más alto», comenta Friné, que lo que echa en falta es la presencia de más mujeres compitiendo: «Faltan mujeres piloto». Y es totalmente cierto, ya que MotoGP no tendrá ninguna piloto por primera vez desde 2013 tras las marchas de Ana Carrasco y María Herrera al Mundial de Supersport 300. No obstante, allí tratarán de seguir haciendo historia.

Andrea Cantó, una de las pocas técnicas en el Campeonato del Mundo -aunque cada vez haya más, al igual que en otros certámenes como el FIM CEV-, ve muy factible el crecimiento en su ámbito: «Somos poquitas, pero cada vez hay más. Quizá ya somos cinco o seis en la parte técnica. Al final, aunque igual demos pasos de hormiga, la sociedad es cada vez más neutra en ese aspecto. Quizá cuando eres pequeña te condiciona un poco lo que está en la media, y lo que está fuera de la media te resulta un poco raro. La gente es cada vez más abierta y con el tiempo todo se normalizará».

Llegará el momento en el que los casos se multipliquen, porque hay excelentes ejemplos a seguir. Izaskun Ruiz, Friné Velilla, Lou Acedo, Andrea Cantó y Beatriz García (además de otros mencionados en el artículo) son algunos de ellos. Ellas son, sin duda alguna, profesionales de referencia en MotoGP.