El fabricante francés no pudo hacer test con el nuevo asfalto y llega a ciegas

El GP de Alemania llega con muchos interrogantes en la categoría de MotoGP. Michelin, que está siendo protagonista en varias citas de esta temporada, se enfrenta al que posiblemente sea su mayor desafío del año: Sachsenring, con un nuevo asfalto en el que no han tenido la posibilidad de hacer pruebas. La marca francesa ampliará su carta de neumáticos, con cuatro opciones delanteras y cuatro traseras.



Hablar de neumáticos se está convirtiendo en una tónica en esta temporada 2017 de MotoGP y el GP de Alemania de este fin de semana no va a ser menos. De hecho, es una de las citas que se presenta con más dudas en lo que va de año en lo que a neumáticos se refiere, por tres motivos: la singularidad de Sachsenring -10 curvas a izquierdas y 3 a derechas-, el reasfaltado al que fue sometido hace unos meses y la imposibilidad de Michelin de haber hecho test previos debido a la regulación de ruidos que existe en esa zona -sólo se permite superar los 96 decibelios durante diez días a lo largo del año-.

Es decir, Michelin llega completamente a ciegas a la novena cita de la temporada. Con el nuevo asfalto no valen las referencias del año pasado, algo a tener muy en cuenta en un trazado tan peculiar y que además no se suele caracterizar por registrar altas temperaturas; de hecho, hay una alta probabilidad de lluvia para el domingo y una estimación de temperaturas siempre por debajo de los 20ºC.

La gran diferencia de curvas a izquierda y derecha -10 contra 3-, obliga a Michelin a llevar compuestos asimétricos tanto delanteros como traseros con el flanco izquierdo más reforzado. Por si fuera poco, el hecho de no haber rodado anteriormente en este nuevo asfalto ha provocado que el fabricante de Clermont-Ferrand suministre cuatro opciones de neumáticos delanteros y otras cuatro opciones traseras para no ‘pillarse los dedos’ y abrir el abanico de posibilidades. No obstante, tratándose de cuatro opciones diferentes tanto delante como detrás, las combinaciones se multiplican -hay hasta 16 posibles-, y eso no siempre es una buena noticia…

Para que los pilotos y equipos puedan disponer de más tiempo para probar y buscar una solución en este rompecabezas, se ha ampliado en diez minutos la duración del FP1 y en otros diez la del FP2. Habrá que ver hasta qué punto es eficaz esta decisión y esperar también hasta dónde acierta Michelin con los compuestos que ha preparado a ciegas para el reasfaltado. Bridgestone ya pecó en Phillip Island 2013 al no hacer test allí justo después del cambio de asfalto, y se encontró con la papeleta de que ninguno de sus compuestos llegaba a final de carrera sin agrietarse, lo que derivó en una prueba flag to flag por motivos de seguridad, en la que además se tuvieron que acortar el número de vueltas.

La curva 11, otro examen para Michelin


La curva 11 de Sachsenring siempre ha sido uno de los puntos más críticos del campeonato. Se trata de un viraje de derechas muy rápido que llega después de seis curvas consecutivas a la izquierda, lo que enfría el flanco derecho del neumático y provoca muchas caídas al llegar a ese punto, la gran mayoría con el neumático delantero como ‘culpable’ de este desenlace. De las 10 caídas que se registraron en esa curva el año pasado sumando las tres categorías, seis de ellas fueron en MotoGP. Fue el viraje con más incidentes en la categoría reina durante la visita a Alemania en 2016.

Sachsenring-MotoGP-2017-Michelin

Para esta temporada se ha modificado el peralte de esa curva por motivos de seguridad, pero como apuntábamos con anterioridad, no hay referencias con el nuevo asfalto y no se sabe cómo puede influir en este delicado viraje. Además, si algo caracteriza a Michelin desde que volvió a MotoGP en 2016, no es precisamente la confianza que ofrece el neumático delantero.

Y todo, para que al final (previsiblemente) llueva…


De momento son sólo previsiones y ya se sabe que la meteorología no es, ni mucho menos, una ciencia exacta; pero todo apunta a que el domingo puede llover en Sachsenring, al igual que el viernes y el sábado, aunque para las dos primeras jornadas las probabilidades son mucho más bajas. Todo esto dejaría en saco roto lo probado en seco con el reasfaltado y despertaría un nuevo interrogante: ¿cómo se comportará el nuevo reasfaltado bajo la lluvia? Ya vimos el pasado fin de semana que en condiciones de mojado hay pilotos con problemas a la hora de hacer funcionar los Michelin, como Pedrosa o Lorenzo, a quienes hasta el neumático blando de lluvia se les hacía demasiado duro.

Para el GP de Alemania, Michelin suministrará dos opciones de lluvia tanto para el compuesto delantero como para el trasero: blanda y media, lo que reduce bastante las posibles combinaciones en comparación a los neumáticos de seco. Así las cosas, Michelin encara su principal examen de la temporada justo antes de llegar al parón veraniego. Habrá que esperar al viernes para comprobar si pueden superarlo con nota, con la intriga de la meteorología presente en todo momento. Un ojo puesto en el asfalto y otro en el cielo. Se presenta un Gran Premio difícil de gestionar para todos, sobre todo para los del Bibendum.