Motociclismo y fútbol en un mismo terreno de juego: así es Motoball

¿Apasionado por el motociclismo y el fútbol? Hemos encontrado tu deporte: Motoball. Te contamos los entresijos de una disciplina que cada vez cuenta con más adeptos.


Si resulta que eres uno de esos frikis del motociclismo y del fútbol casi a partes iguales, estás de enhorabuena: Motoball ha llegado para quedarse. La disciplina que aúna ambos deportes existe y, aunque no te lo creas, tiene una antigüedad casi centenaria. Incluso está regulada por la FIM.

¿En qué consiste Motoball? La explicación no tiene mucha ciencia: es jugar al fútbol subido a una moto. Se enfrentan dos equipos de cinco jugadores cada uno; cuatro jugadores de campo que van en moto y un portero que es el único componente del equipo que no va sobre ruedas, aunque sí equipado con casco. Cada equipo tiene a su propio entrenador y, como es lógico, en vez de fisioterapeuta o médicos, lo que hay son dos mecánicos por equipo. Los suplentes han de esperar en pit-lane.

Las motos utilizadas para este deporte suelen ser de cross, con una cilindrada que no puede superar los 250cc y con un peso que, según el reglamento, ha de estar comprendido entre los 70 y los 120 kg. Las motos eléctricas también están permitidas. Además, todas las monturas deben equipar un silenciador y no superar los 98 decibelios de ruido.

El balón utilizado para los partidos es lo suficientemente grande como para no quedarse enganchado bajo el motor. Su peso oscila entre los 900 gramos y 1,2 kg. Los jugadores no pueden disparar a portería desde el área pequeña, habilitada únicamente para el portero. En los primeros años de vida de Motoball, el portero también iba subido a la moto, hasta que realmente se dieron cuenta de la nula capacidad que tenía de realizar su función de este modo.

Quienes tampoco van en moto son los árbitros, que en Motoball tienen la suerte de que no pueden caer en la trampa de los jugadores, porque aquí difícilmente se puede simular una caída para que el colegiado pite falta... Mucho más transparente, sin duda.

Los jugadores están provistos de una equipación de off-road, equipando unas botas con superficie plana. El terreno de juego tiene unas dimensiones similares a la de los campos de fútbol tradicionales y la superficie del mismo varía en función del torneo y del acuerdo al que hayan llegado los clubes. Normalmente, suele tratarse de cemento pulido, una superficie que desliza y en el que hay que tener buenas manos para llevar la moto con el balón pegado a la bota sin caerse. De hecho, a veces una derrapada es una buena forma de zafarse de un rival...

Pero si quieres ver directamente cómo es Motoball, lo mejor es que salgas de dudas con un par de vídeos. El primero, un resumen de   el segundo, si le coges especial cariño a la disciplina, es la final completa de la última Eurocopa, que dura más de dos horas. En lo referente al tiempo de juego, son cuatro periodos de 20 minutos cada uno.

La final de la Euro 2019 la jugaron Alemania y Rusia, dos de las grandes potencias del Motoball, sobre todo en el caso de los segundos, que han ganado buena parte de los certámenes continentales que se han disputado de forma casi ininterrumpida desde 1986.