¿Pensando en comprar una moto nueva? Esto te interesa.

Los días previos a la compra de una moto pueden ser los más excitantes del proceso de venta, pues nos enfrentamos a una adquisición importante que además nos hará disfrutar mucho. Por eso pensamos que no está de más hacer un repaso a una serie de aspectos que debes tener en cuenta si estás pensando en comprar una moto nueva.

 

1. Pasión y coherencia en la medida justa


Comprar una moto puede ser un acto pasional en el que tomemos muchas decisiones con el corazón, pero no debemos perder la cabeza.

Has de valorar muchos aspectos como los económicos, la experiencia previa en moto, o el uso que le darás. Será importante tener estos aspectos claros para no llegar a la conclusión de que nos equivocamos con aquella compra.

Ahora bien, has de dar cierta tregua al corazón. Es importante no tomar una decisión equivocada, pero tu moto te ha de enamorar, así que debes darle cierta importancia lo que te hace latir con más fuerza.

2. Presupuesto. Cosas que no debes olvidar


Además de la moto, deberás hacer frente a algunos gastos y no conviene olvidarse de ellos o quitarles importancia. Así que reserva parte de tu presupuesto para esto:

Equipo. Obviamente necesitarás un casco, una chaqueta, guantes… Recurrir a un casco viejo o a ropa de calle para montar en tu moto nueva le quitará mucho encanto a esta etapa e irás mucho menos protegido en el momento en el que más lo necesitas (primeros kilómetros con tu nueva moto).

Seguro. Es recomendable visitar un comparador de seguros antes de comprar la moto, así tendrás este dato claro y te podrás reservar un poco del presupuesto. Es obligatorio, así que no te olvides de ellos.

Revisiones y mantenimiento. Tu moto necesitará que le des ciertos cuidados que están bien indicado en las tablas de mantenimiento, por lo que puedes hacerte una idea de los gastos que tendrás que afrontar. En función de los kilómetros que creas que vas a realizar, puedes hacer un cálculo de las revisiones a realizar y el desgaste de los neumáticos.

3. ¿Para qué vas a usar tu moto?


Montar en moto mola, y mucho, pero si tienes la moto equivocada en el momento equivocado, también puede ser algo incómodo (Recuerdo aquel mes de agosto, con una RSV1000, parado en un semáforo y con el ventilador a tope…).

Así que aunque tu moto preferida sea una excitante súper deportiva de 200 cv, si la necesitas para cruzar la ciudad a diario en plena hora punta, quizá esa no sea la mejor elección.

Escoger una moto que se adecue a tus necesidades te permitirá enamorarte de ella aunque no fuera la que te robó el corazón al primer flechazo.

4. Mide bien tu experiencia.


Lo de caballo grande, ande o no ande, no es un buen consejo. ¡Te lo aseguro!

Si te compras una moto que está por encima de tus posibilidades, ya sea en términos de peso o de potencia, pasarán dos cosas:

  1. Que tardarás más en adquirir la experiencia que necesitas para ir seguro en moto.
  2. Que la vas a disfrutar mucho menos o, incluso, que se te atragante y acabes por tirar la toalla.

Si tienes dudas, ten por seguro que bajar un escalón y elegir una moto más asequible será siempre un acierto. Irás mucho más seguro y te divertirás más con la moto.