30 años después habrá un equipo con el nombre del 12+1 veces Campeón del Mundo

El nombre del más icónico piloto español de todos los tiempos volverá la próxima temporada a la primera línea del Campeonato del Mundo de MotoGP; será gracias a la iniciativa de un antiguo aprendiz, ex rival y amigo. Una historia que tiene su verdadero comienzo tres décadas atrás.


El nombre de Ángel Nieto estará muy presente en el paddock del Mundial de MotoGP después de que ‘Aspar’ rebautizase a su equipo con el nombre del 12+1 veces Campeón del Mundo. Pero no es la primera vez que un equipo lleva el nombre de Ángel Nieto. Sucedió hace tres décadas. Te contamos la historia al completo en #MBK37, número al que puedes acceder desde aquí.


Poco se puede añadir a estas alturas en torno a la profunda influencia de Ángel Nieto sobre la eclosión del motociclismo español en la escena internacional de la velocidad. Su pérdida el pasado verano en un desafortunado accidente de tráfico ha precipitado incontables iniciativas de homenaje de entusiastas del motociclismo, admiradores, familia, amigos, prensa, instituciones y antiguos rivales, así como el unánime reconocimiento a su condición de pionero por parte de cualquier piloto español que tome la salida en cualquier categoría del Campeonato del Mundo de MotoGP.

Jorge Martínez “Aspar”, otro de los grandes campeones españoles, acaba de anunciar la adopción de la denominación “Ángel Nieto Team” para la estructura que mantiene en la categoría de MotoGP desde hace ya casi una década. Así, el equipo que hasta el pasado año participaba en la categoría reina bajo la denominación “Pull&Bear Aspar Team” pasará a denominarse “Ángel Nieto Team” a partir de la temporada 2018. Es evidente que la decisión del tetracampeón del mundo resulta toda una distinción a la altura de la inimitable la figura del 12+1, aunque seguramente a los lectores más veteranos esa denominación les resulte ciertamente familiar y les haga llevar la memoria nada menos que 30 años atrás.

Los maravillosos años 80


Pasadas más de dos décadas desde su debut mundialista en el Gran Premio de España de 50 cc de 1964, Ángel Nieto ponía fin en 1986 a una carrera deportiva como piloto con 12+1 títulos mundiales y 90 victorias en ggpp en las categorías de 50, 80 y 125 cc, un extraordinario palmarés que había conseguido situar a España en el mapa internacional de las carreras.

«Uno de los principales patrocinadores del equipo era uno de los españoles más conocidos en la época, el cantante Julio Iglesias»

En realidad, Nieto no tenía intención de emprender la gestión de un equipo de competición después de su retirada. Quería al menos tomarse un año sabático, aunque el apoyo incondicional de varios de los patrocinadores que le habían acompañado en su etapa como piloto le empujaron a anunciar la creación de un nuevo equipo, con Ginés Guirado como responsable técnico y Jordi Pérez en la gestión; un equipo de máximo nivel que siguiera llevando pilotos españoles a lo más alto en el Campeonato del Mundo.

Siendo probablemente la figura más influyente del motociclismo español en aquel momento, el Team Ángel Nieto se hizo realidad en el Campeonato del Mundo de 250 cc en 1987 con Carlos Cardús como piloto sobre la codiciada Honda NSR 250 y el apoyo de Tabacalera a través de su marca de tabaco negro “Ducados”, la petrolera “Campsa” y la asociación de automovilistas “ADA”. Si creías que el fenómeno del apoyo de una “celebrity” al motociclismo había comenzado con Antonio Banderas o Paris Hilton bien entrado el siglo XXI, seguramente encontrarás bastante adelantado a su tiempo el hecho de que otro de los principales patrocinadores del equipo de Nieto era uno de los españoles más conocidos internacionalmente en la época, el cantante Julio Iglesias. «Estoy muy orgulloso de colaborar con el equipo. Ángel es un gran campeón y Cardús su mejor discípulo; es un luchador de los buenos», declaró entonces el artista a la revista semanal Motociclismo. Su firma ocupaba un lugar preferente en los laterales del carenado de la moto de Cardús.

Arranca el Team Ángel Nieto


La temporada del Team Ángel Nieto en 1987, sin embargo, se vio condicionada antes incluso de comenzar oficialmente. Durante los entrenamientos de la carrera inaugural en Suzuka (Japón), Cardús fue víctima de una caída con una lesión de rodilla que le impidió tomar parte en la siguiente carrera en España. Aun así, el piloto de Tiana volvió en Alemania para perseguir inmediatamente el podio, subir a éste por primera vez en Francia y repetir en Checoslovaquia –Brno, ahora República Checa- y Brasil. Cardús finalizó la temporada en la quinta posición general.

Si la primera temporada del Team Nieto había terminado con cierta notoriedad mediática en el competitivo “cuarto de litro”, la siguiente trajo consigo un crecimiento espectacular de su estructura. Para 1988, Nieto volvió a contar con la mayoría de sus patrocinadores y Cardús sobre la NSR 250, ampliando el equipo a un segundo piloto sobre una RS 250 carreras-cliente.

El nombre del segundo piloto habría de decidirse entre tres jóvenes candidatos. El madrileño Carlos Muñoz y el gallego Juan López Mella se subieron a la RS en el circuito de Calafat durante el mes de febrero. Ambos habían demostrado su potencial en las competiciones sobre motos de serie, pero ninguno tenía la experiencia anterior sobre máquinas de gran premio que sí atesoraba el tercer hombre en la prueba de aquel día; un joven de 20 años llamado Alberto Puig. El catalán había causado sensación el año anterior en el Mundial al llegar a rodar quinto en el GP de Francia de 250 sobre una JJ Cobas, y fue quien finalmente se hizo con la plaza en el equipo de Nieto.

El esfuerzo se vio complementado con una sólida apuesta por el debutante Julián Miralles en una estructura específica para la categoría de 125 cc. La experiencia de Nieto podría ser mucho más valiosa en el “octavo de litro” apoyando a Miralles, que en 1987 había acabado tercero en su primera carrera del mundial de 80 cc como wildcard, y ganado el Campeonato de Europa de la misma cilindrada en una época en que los nuevos valores del Mundial procedían del certamen continental, y no del FIM CEV Repsol como ocurre actualmente.

Miralles desbordó las expectativas desde el primer momento sobre la Honda RS 125, al comenzar la temporada en España subiendo al segundo escalón del podio tras un inalcanzable Jorge Martínez “Aspar” en el mejor momento de su trayectoria como piloto. Miralles sumó cinco podios y sólo la falta de regularidad en algunas carreras le situó cuarto en la general al final de temporada por detrás de los más experimentados Ezio Gianola y Hans Spaan.

Problemas y más problemas


Cuando arrancó la temporada de 250 cc en Japón, sin embargo, Cardús rodó entre los primeros en el inicio de carrera pero acabó en una discreta novena plaza con problemas en la suspensión trasera. En Estados Unidos la situación no mejoró cuando el catalán se retiró por avería. En lo que respecta a Puig, la pesadilla no había hecho más que comenzar. En Japón había rodado en un animado grupo, pero finalizó vigésimo quinto por problemas de neumáticos. En Laguna Seca no acabó la carrera por un problema mecánico, al tiempo que comenzó a quedar en evidencia la falta de competitividad de una montura privada que con el paso de la temporada se ganaría el apodo dentro del propio equipo de “la diésel”.

Todo parecía que iba a cambiar a punto de comenzar la tercera ronda de la temporada, en el esperado GP de España, pero la suerte resultó dramáticamente esquiva en el Jarama. Cardús se hizo con la pole position en lo que parecía sería su gran ocasión para ganar su primer gran premio al día siguiente, precisamente ante el enfervorecido público español. El “Tiriti” arrancó con fuerza en carrera, pero sufrió una violenta caída en la salida de la primera curva durante la vuelta inicial, en la que llegó incluso a perder el casco. El piloto sufrió lesiones de diversa consideración y estuvo en el dique seco durante cuatro carreras.

Ante la situación de crisis en el Team Ángel Nieto, se decidió subir a Puig a la NSR 250. El barcelonés acabó décimo cuarto en su estreno en Jerez y octavo en el GP de Naciones en Imola. Cuando Cardús volvió y recuperó su montura en la séptima ronda del año en Austria, el primero no consiguió volver a puntuar sobre la RS. Cuando Puig cogió la NSR 250, la RS 250 fue para López Mella, que impresionó por su valor y rapidez de aprendizaje.

Cardús por su parte, continuó cosechando resultados más bien discretos hasta el final de temporada, casi siempre lejos del podio que había estado al alcance en distintas ocasiones el año anterior. La falta de resultados del Team Nieto en 1988 en 250 cc y los problemas de Cardús enrarecieron el ambiente, lo que propició que ambas partes anunciasen la separación de sus caminos de cara a 1989; tres meses antes de finalizar la temporada anterior. En opinión de Cardús, el crecimiento desproporcionado del equipo en su segundo año complicó gravemente la gestión de una estructura de 15 personas con tres pilotos y seis motos. La experiencia también debió desanimar a Nieto, que terminó disolviendo el equipo.

«La falta de resultados en 1988 en 250cc y los problemas de Cardús enrarecieron el ambiente, lo que propició que ambas partes separasen sus caminos»

Sin embargo, la proyección de los pilotos que formaron parte del Team Ángel Nieto, Miralles, Cardús y Puig, tuvo su eclosión en los años siguientes. Miralles volvió al equipo de fábrica de Derbi para seguir luchando regularmente por el podio en 125 cc. También llegó a correr como privado en 500 cc y tras su retirada ha impulsado como director del proyecto Cuna de Campeones la impagable labor de la formación de pilotos surgidos de la cantera del Levante español.

Carlos Cardús continuó contando en 1989 con una Honda NSR 250 satélite dentro de su propia estructura con el apoyo de Repsol, alcanzando en ese periodo el mejor momento de su carrera deportiva. Ganó su primer gran premio en Francia y sumó cuatro victorias más al año siguiente en su titánica lucha por el título de 1990 contra el norteamericano John Kocinski. Su sobrino Ricky Cardús también pasó por el Mundial y actualmente es uno de los pilotos más rápidos del FIM CEV Repsol de Moto2.

Alberto Puig también formó su propio equipo en 1989 con una Yamaha TZ 250 carreras-cliente a cargo de Ducados y con el paso del tiempo se convertiría en 1995 en el segundo piloto español en ganar un gran premio de la categoría de 500 cc. Hasta su grave lesión en una pierna, sólo unas semanas después y que condicionó el resto de su breve carrera como piloto de 500 cc, Puig había logrado eclipsar incluso al pionero Crivillé, y parecía el español más capaz de alcanzar el ritmo a mediados de los 90 de un invencible Michael Doohan.

Las otras vidas de Ángel Nieto


Al iniciarse la temporada de 1989, Nieto se unió a los periodistas Valentín Requena y Luis Miguel López en una nueva faceta profesional como comentarista en las retransmisiones de los GGPP en Televisión Española.

La amarga temporada anterior para Nieto había coincidido, sin embargo, con los títulos mundiales de 80 y 125 cc de “Aspar” y el de Pons en 250 cc, con Garriga y el debutante Crivillé como subcampeones en 250 y 80 cc, respectivamente. Estos resultados contribuyeron definitivamente a hacer realidad el sueño más anhelado del 12+1; llevar la televisión en directo a todos los GGPP de la temporada. Ser testigo y parte de ello debió ser algo muy especial para Ángel en aquel momento.

Nieto volvió a sentir la irrefrenable llamada de la competición durante la década de los 90, y entonces sí logró saborear el éxito en todo su esplendor al acompañar a Emilio Alzamora en la consecución del título mundial de 125 cc en 1999. Su sentido de la estrategia volvió a brillar en Australia -a cuatro carreras del final- al ordenar a su hijo Gelete ceder la décimo quinta plaza a su compañero de equipo, Alzamora, que volvía a carrera tras una caída. Aquel punto fue precisamente el mismo que le dio el título en Argentina a Alzamora tras un épico final contra Marco Melandri.

Su paso en 2012 de TVE a Mediaset junto a los derechos de TV de MotoGP resultó unánimemente aplaudido, e incluso el estudio móvil del canal de TV Movistar en el actual Campeonato del Mundo de MotoGP lleva su nombre. Su desbordante carácter también dejó una profunda huella en la comunicación; quién no se ha “comprado una parcela” en alguna ocasión a la hora de describir una caída…

La huella de Ángel Nieto continuará teniendo su espacio en el Campeonato del Mundo de MotoGP como seña de identidad de la estructura de Jorge Martínez “Aspar”. La idea le habría encantado a Ángel aunque, conociendo su carácter, seguramente se hubiera quejado entre palabrotas y risas por no estar por aquí para disfrutarlo.