Reportaje sobre el fichaje de Héctor Barberá por el Pons Racing en Moto2 2018

Tanto para el Pons Racing como para Héctor Barberá, la temporada 2017 ha estado bastante lejos de las expectativas marcadas antes de que comenzase. El curso que viene, ambas partes unen sus fuerzas como ya hicieran en 2009 -año al que corresponde la imagen que ilustra este artículo-, con el objetivo esta vez de poder luchar por el título de Moto2 y reverdecer antiguos laureles por ambas partes. Hablamos con Sito Pons y Héctor Barberá sobre el interesante proyecto que comenzarán la próxima temporada.


[ARTÍCULO PERTENECIENTE AL NÚMERO 34 DE MOTORBIKE MAGAZINE – OCTUBRE DE 2017] Héctor Barberá deja MotoGP y correrá en Moto2 en 2018 con los colores del equipo de Sito Pons, con el que ya corrió en 2009. Analizamos el fichaje y hablamos con los protagonistas en un completo artículo publicado en el nº34 de Motorbike Magazine, totalmente gratis aquí.

 

Objetivo: volver a ser una referencia


Es extraño ver a un equipo como el Pons Racing tan lejos de luchar por los podios en el Mundial de Moto2. La estructura que capitanea Sito Pons ha sido una asidua de la pelea por los primeros puestos en casi todas las temporadas desde que existe la categoría de Moto2, en la que ellos siempre han corrido con Kalex. En 2010 y 2011 los podios llegaron con cuentagotas, pero se multiplicaron en 2012 y 2013 con Pol Espargaró y Tito Rabat, en 2014 con Maverick Viñales y Luis Salom, y en 2015 y 2016 con Álex Rins. A todo esto hay que añadirle el título mundial de Polyccio en 2013, los subcampeonatos de Espargaró en 2012 y Rins en 2015, y los terceros puestos de Rabat en 2013, Viñales en 2014 y Rins en 2016. También hay que sumar los títulos logrados en el FIM CEV en 2014 con Jesko Raffin y en 2015 con Edgar Pons.

Es decir, que siempre que el Pons Racing toma la partida en un campeonato, lo hace con el objetivo de pelear en los primeros puestos, algo que este año ha estado lejos de suceder. «Sabíamos que sería un año de transición, duro, porque teníamos a dos pilotos jóvenes. Uno es Fabio [Quartararo], que subía de Moto3 sin haber hecho tampoco muy grandes resultados, pero teníamos el convencimiento de su talento y creíamos que iba a crecer y que muy pronto iba a estar consiguiendo resultados. Estaba claro que era una apuesta por un piloto muy joven. Con Edgar [Pons], después de un año muy difícil en el que tuvo la hepatitis, tenía que reencontrarse y las cosas al final no han salido todo lo bien que esperábamos», analiza Sito Pons.

Tal y como están yendo las cosas, el bicampeón del mundo de 250cc y mánager de una de las estructuras privadas con mejor palmarés en la historia de la categoría reina, ha hecho una apuesta fuerte de cara al próximo año con lo que podemos definir con la doble B: Barberá & Baldassarri, dos pilotos con los que esperan volver a luchar por las primeras posiciones e incluso por el título. «Esa es la idea. Creo que tenemos un conjunto de pilotos que pueden dar mucho de sí», nos dice Sito.

La experiencia de Barberá y la juventud de Baldassarri como argumentos para intentar recuperar la hegemonía y ser de nuevo uno de los equipos referentes de la categoría. El foco se centra sobre todo en el piloto de Dos Aguas, que da un paso atrás después de ocho temporadas en MotoGP para intentar triunfar en la categoría intermedia. «Barberá es un piloto maduro, con mucha experiencia y que ha sido ya dos veces subcampeón del mundo. Viene de MotoGP y creemos que el único objetivo que tiene, y por eso lo hace él, son las ganas de resarcirse y volver a luchar por los podios y por ganar carreras. Con nosotros ya fue subcampeón del mundo en el último año de 250cc, tenemos buen recuerdo de él y pensamos que puede empezar el año con ese objetivo claro», añade Pons.

 

Barberá se pone presión


Si has llegado hasta este artículo en este número 34 de MOTORBIKE MAGAZINE, antes de ello te habrás topado con una amplia entrevista a Héctor Barberá, en la que el valenciano analiza con claridad su bajada a Moto2 y su difícil temporada 2017 en MotoGP, lastrado por una Ducati Desmosedici GP16 a la que ha sido incapaz de adaptarse. «No ganar el título de Moto2 sería un fracaso», afirma Héctor con rotundidad. «Con la experiencia que tengo ya lo puedo conseguir. Si estoy luchando por ganar carreras tengo que conseguir el título, porque tengo más experiencia que nadie después de 16 temporadas y 8 de ellas en MotoGP. Si no estoy luchando por ganar carreras es porque no estaré al nivel, y quizá al año siguiente tendré que decir basta», añade después.

¿Qué piensa su nuevo jefe de filas al respecto?: «Eso es mucha presión, pero me gusta que tenga este objetivo y las ideas tan claras. La categoría de Moto2 él no la conoce, y es una categoría difícil, con mucha igualdad. Pero Héctor es un piloto rápido, tiene la inteligencia y sabiduría para gestionar carreras y eso le va a ayudar mucho. Evidentemente ese también es nuestro objetivo, pero ya sólo luchar por el campeonato es una meta encomiable y satisfactoria».

En la entrevista que mencionábamos anteriormente, Héctor Barberá también ahonda en la profesionalidad del equipo en el que recala y con quien volverá a coincidir con Santi Mulero, uno de los técnicos más prestigiosos y con mejor trayectoria del comunicado. Al piloto español le agrada la posibilidad de volver al último equipo en el que estuvo antes del salto a MotoGP, con quienes fue subcampeón tras conseguir tres victorias: «Es un equipo bueno. Sito tiene experiencia y ha sido Campeón del Mundo. Santi Mulero es un técnico que posiblemente sea el mejor que hay en el campeonato y es una suerte contar con él. El paso de bajar a Moto2 lo daba si era con este equipo, tenía otras posibilidades pero el recuerdo que tengo con ellos es en 2009, ganamos varias carreras y fui subcampeón del mundo. Sito confía en mí y eso me da una confianza extrema, no tiene ninguna duda de que sea rápido y de que vayamos a ir bien, lo que me da tranquilidad. Creo que lo voy a hacer de la mejor manera posible junto al equipo».

El Team Manager de la estructura española tiene claro que, a pesar de que Barberá ya conoce el equipo, la clave está en que su adaptación a una categoría tan difícil y reñida sea lo más rápida y óptima posible: «Lo más importante para Héctor es empezar a probar la moto cuanto antes y sentirse a gusto con ella. Eso pasará justo después de la carrera de Valencia, donde tenemos programados ya unos entrenamientos con Héctor y con Baldassarri, para que empiecen a acostumbrarse al equipo y a la moto, y de algún modo comiencen a sentirse cómodos. También será muy importante hacer una buena pretemporada para que Héctor se acople completamente a la categoría de Moto2, y Baldassarri se adapte al equipo porque él ha estado siempre en otra estructura».

 

El Mundial de Moto2, la principal aspiración


Desde hace unos años, Sito Pons nunca ha escondido su intención de volver a la categoría reina. El Pons Racing hizo historia en 500cc y en MotoGP con unos resultados a la altura de muy pocos equipos privados. Crivillé, Puig, Checa, Barros, Capirossi, Biaggi… Todos ellos ganaron carreras con la estructura de Sito en la máxima cilindrada.

Sin embargo, Pons no volverá a la categoría reina, al menos a corto plazo, después de que la 24ª moto que habrá en parrilla haya sido adjudicada para el LCR Honda. Salvo novedades, el contrato actual hace que hasta 2021 se mantengan los actuales equipos que hay en MotoGP, quienes además reciben una ayuda de 2,5 millones por piloto. «A día de hoy está difícil volver, las motos ya están repartidas. Evidentemente, nosotros seguimos con el interés de estar en MotoGP, porque creemos que tenemos la experiencia para estar ahí, y de hecho somos uno de los equipos privados que más ha ganado en la historia del Campeonato del Mundo de 500cc y MotoGP. A día de hoy está complicado y no hay un plan preestablecido», afirma Sito al respecto.

Cerrada definitivamente -o al menos durante un largo periodo- la puerta de MotoGP, el Pons Racing se centra al 100% en Moto2 y en recuperar la excelencia allí. De hecho, llegaron a plantear cambiar de fabricante de chasis y pasar a KTM después de ocho temporadas con Kalex, marca por la cual ellos fueron los primeros en apostar allá por 2010. Por el momento seguirán con los alemanes, en una relación cada vez más cercana a la década: «Es verdad que estuvimos hablando con KTM, pero al final nos mantenemos con el proyecto que iniciamos junto a Kalex en 2010. Lo cierto es que nos encontramos muy bien, es una ingeniería con un potencial muy grande que ya ha demostrado, y vamos a seguir. En dos temporadas pasamos a Triumph y habrá un cambio importante. Nuestra relación con Kalex es prácticamente como si fuéramos un mismo equipo».

Sobre esa llegada de Triumph en 2019, el FIM CEV podría convertirse en un importante campo de pruebas el año que viene, pero aún hay bastante hermetismo sobre si el reglamento permitirá a las Triumph empezar a competir en el Europeo de Moto2 antes del desembarco en el Mundial. Pons destaca que «sería una buena cosa. Si realmente en el FIM CEV Campeonato de Europa de Moto2 se pudiese correr con Triumph, sería una alternativa para nosotros programar un equipo para empezar a desarrollar la moto allí».

Como es habitual en el motociclismo, los resultados mandan, lo que ha llevado al Pons Racing prescindir de Quartararo: «Pensamos que es un piloto joven con mucho potencial y que puede crecer mucho, pero los resultados de este año no han sido todo lo que nosotros esperábamos. Tal y como se han desarrollado las cosas, y con la posibilidad de fichar a un piloto como Héctor, se decidió que la mejor combinación era la que hemos elegido». La apuesta está hecha y la meta es el título, pero sobre todo lo que quieren tanto Barberá como el Pons Racing es reverdecer laureles.