Viñales brilla en la segunda jornada en Sepang

El más rápido y el más constante. Así se ha mostrado Maverick Viñales en la segunda jornada de test en Sepang. El piloto de Yamaha confirma las buenas sensaciones que ya había mostrado en el primer día de entrenamientos.


Maverick Viñales ha acaparado todos los titulares de la segunda jornada del test de MotoGP 2019 en Sepang después de marcar un tiempo de 1:58.897 en su última vuelta, un registro que le ha dejado muy cerca del récord absoluto del circuito y con el que ha conseguido aventajar a Álex Rins en más de medio segundo, y a los tres siguientes clasificados en más de seis décimas.

Pero más allá de lo que dicta la tabla de tiempos, en el caso de Viñales es importante analizar el ritmo que ha tenido el gerundense, donde también ha marcado diferencias. En cuanto a número de vueltas, Maverick ha sido el cuarto piloto más trabajador, con un total de 63 giros en las que ha demostrado un vuelta a vuelta sensacional.

El piloto del Monster Energy Yamaha ha sido muy consistente en uno de sus simulacros más largos del día, el que ha tenido lugar entre las vueltas 34 y 42. En esos nueve giros -ambos inclusive-, Viñales ha hecho siete en 1:59 medios-altos, un en 2:00.062 y una vuelta que se ha ido al traste (2:05.496). Ese ritmo tiene mayor mérito por haberlo hecho en uno de los tramos de la jornada en los que más apretaba el calor y, por ende, el agarre era menor.

Al término de la jornada era el piloto que más vueltas había dado en 1:59 (siete), a las que había que sumar otras cinco en 2:00 bajo que había logrado en una de sus primeras salidas a pista del día. Para redondear, puso la guinda en su time-attack con un auténtico tiempazo que le ha salido con relativa facilidad.

«Hemos trabajado en el ritmo de carrera, y me he sentido muy bien y cómodo.  He podido hacer buenos tiempos a mitad del día en lo que se podría decir que era una especie de simulacro de carrera, cuando hacía menos calor y teníamos menos agarre, así que estoy contento con el trabajo hecho. Hemos podido resolver también algunos problemas que tenía en el primer día», analizaba el piloto de Rosas al acabar la jornada, que también incidía en que aún han de mejorar en aceleración. Pese a todo, se mostraba muy satisfecho con el trabajo de Yamaha.

De cara a la última jornada tiene previsto hacer un simulacro de carrera en el que podrá sacar más conclusiones, sobre todo con neumático usado, el que viene siendo uno de los puntos débiles de la Yamaha en las dos últimas temporadas. Será una importante prueba para poner el colofón al primer test del año, en el que las sensaciones están siendo buenas, pero aún debe imperar la prudencia debido a precedentes en los que Viñales también ha brillado en pretemporada pero luego no ha podido replicarlo durante el año.

El trabajo de Yamaha en invierno y los cambios en el entorno de Maverick con la llegada de Esteban García como jefe de mecánicos y Julián Simón como coach empiezan dando sus frutos.