«A veces siento que hago magia y hoy ha sido uno de esos días»

Aún con las emociones a flor de piel tras la victoria, Maverick Viñales compareció ante el micrófono de Izaskun Ruiz, en DAZN, en el que rompió a llorar.

Venía de ganar las dos últimas carreras al sprint, en Portimao y el día anterior en Austin, pero llevaba desde el GP de Qatar de 2021 sin saborear las mieles de la victoria en un domingo de carreras. Además, su triunfo en tierras estadounidenses fue histórico, ya que se convertía en el primer piloto de la era de MotoGP que ganaba con tres marcas diferentes: Suzuki, Yamaha y ahora Aprilia.

Después de muchos sinsabores, a sus 29 años Maverick está plasmando su mejor versión en este inicio de temporada. Una avería en el cambio le impidió poner la guinda a un gran fin de semana en Portimao, pero en Austin no le pudo parar ni un toque en la salida que le relegó al 11º puesto.

Con una remontada magistral y un ritmo muy superior, Viñales se deshizo de todos sus rivales para acabar ganando por delante de Acosta en la que posiblemente fue su mejor carrera en MotoGP. Emocionando, esto era lo que decía entre lágrimas en DAZN tras lograr la victoria: «No tengo palabras… Ha sido muy duro hasta aquí. Hemos sufrido mucho. Mi familia lo sabe bien. Todo el esfuerzo que le he puesto a esto al final ha sido recompensado, así que muy feliz. Por supuesto, tengo muchas ganas de abrazar a mi mujer y a mis hijas, que lo sufren conmigo. En Austria no sabía si parar, no correr más, y ahora estoy en lo alto de todo. Sólo me enseña una cosa: no hay que darse por vencido, hay que confiar en uno mismo y seguir creciendo. Esto ha sido una hazaña histórica y quiero dar las gracias a cada persona que me ha dado sus fuerzas. Ha habido momentos en los que he querido tirar la toalla, pero siempre he tenido el apoyo suficiente para seguir creyendo y seguir levantándome cada mañana y darlo todo».

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Foto: Jesús Robledo

«Tuve un problema con el embrague y no ha funcionado bien»

Su mala salida, lastrada aún más por el toque en la primera curva, se debió a un problema en el embrague, pero no perdió la calma y estuvo muy confiado en remontar con el neumático medio trasero: «Lamentablemente, esta mañana tuve un problema con el embrague y el equipo no estaba seguro de si iba a funcionar bien. Y, efectivamente, no ha funcionado bien, pero luego me he concentrado porque sabía que el neumático medio a mí me funcionaba muy bien. Esta mañana ya, sin apretar mucho, hice un 2:02.3. Significaba que en carrera tenía ritmo suficiente como para ir adelante, pero no para lo que he hecho hoy. A veces siento que hago magia y hoy ha sido uno de esos días».

En un fin de semana en el que le acompañó el logo de Batman en el mentón de su casco, el resultado fue de película: «Eso es un juego, pero fuera de ello hay mucho sacrificio, muchas noches largas de pensamientos y por esto merece la pena darlo todo y jugarse el todo por el todo», añadía el de Aprilia.

Preguntado por Dani Pedrosa sobre cómo pudo mantener la calma después de verse 11º con el toque en la salida, Viñales explicaba que «estaba muy convencido en la salida. Tenía mucha convicción en llegar primero a la primera curva. No esperaba que Pedro saliera tan bien, porque ayer no hizo una gran salida. Entonces, intenté cruzarle la línea, pero Pecco entró y me echó para fuera. Una vez que estaba décimo, viendo las sensaciones que tenía en el warm up, me he dicho: “Tranquilo Maverick, 20 vueltas, un piloto a cada vuelta”. Y eso he intentado, concentrarme al máximo, no ir sobrecalentando la goma; porque veía que, sobre todo en frenada, me acercaba mucho a la gente y no tenía que sobrecalentar la goma trasera. He esperado mi momento y, sobre todo, paciencia y convicción es lo que me ha hecho no hacer ni un error. Cuando pasaba, pasaba. El único error que he hecho ha sido con Miller, que me la ha devuelto, pero le he forzado irse largo. Desde atrás se puede y hoy creía con toda mi fuerza», zanjaba Viñales en DAZN.