Viñales: «He sido cabezón, no he querido entrar en boxes y al final me he quedado sin frenos»

Maverick Viñales explica lo ocurrido en la carrera de Austria. Se ha quedado sin frenos y se ha tenido que tirar de la moto a casi 220 km/h en plena recta de meta.


Maverick Viñales ha comparecido muy pocos minutos después de que acabase la carrera de MotoGP en Austria para explicar qué le había sucedido y hablar sobre los problemas de freno que le han obligado a tirarse en marcha de su Yamaha a 220 km/h. La moto quedó incendiada y se tuvo que parar la carrera. Viñales no sufrió daños físicos, en principio, ya que tiene dolor en el hombro y el codo.

Sobre los problemas de Yamaha con los frenos que ya sufrió Quartararo una semana antes: «En la carrera pasada a mí me funcionaban bien los frenos, no tuve ningún problema. No sé, realmente esto lo sabrá mejor Yamaha. Tres oportunidades buenísimas para rascar un montón de puntos se han tirado a la basura. Mañana veré, porque hoy me duele bastante el hombro y el codo, así que veremos también cómo llegamos a Misano».

Maverick explica la situación: «He sido cabezón, no quería entrar en boxes. Quería seguir y seguir, y coger un punto, hasta que al final me he quedado sin frenos. Son tres carreras en las que teníamos una oportunidad buenísima para arrebatar puntos a Fabio, pero ha habido muchos fallos en estas carreras. No podemos pedir mucho más si estamos fallando. Como equipo intentaremos mejorar la siguiente, no hay que perder el foco porque somos rápidos y eso es lo importante. Ya llegará el día en el que podamos cuadrar todo y hacer una carrera perfecta».

¿Es la vez que más miedo ha pasado?: «Miedo nada, mucha rabia dentro de mí, porque realmente no puedo hacer nada y no puedo dar mi cien por cien. Eso es lo que me da rabia. Situación de miedo no. Por suerte los circuitos son lo suficientemente seguros como para que, si sucede algo así, puedas tener tiempo de reacción. Miedo no. Tengo mucha rabia dentro y mucha frustración, porque creo que podemos estar mucho más adelante de lo que estamos».

Después ha comparecido también en el micrófono de DAZN, donde ha añadido más detalles:

Sobre la decisión de tirarse en marcha: «No te puedes quedar en la moto cuando sucede algo así. Te has de tirar y después ya frenarás. La primera reacción, cuando he visto que ya se ha roto el freno, me he tirado directamente».

¿Por qué se ha roto el freno?: «Creo que por temperatura. Había mucha temperatura en el freno. Estaba detrás de Dovizioso. No me ha sucedido nunca, el fin de semana pasado me funcionó bien y estaba detrás de más motos y hacía más calor. Hoy ha sido así. Desde la vuelta cuatro me iba quedando sin frenos e iba regulando. He levantado la mano por los pilotos que venían detrás, porque yo estaba frenando super pronto al ver que me quedaba sin frenos. Luego he dejado descansar el freno dos o tres vueltas y me ha vuelto a coger, y he hecho un 1:24 medio. Tenía a Quartararo y Valentino en el punto de mira para intentar adelantarlos, pero me he quedado sin frenos. Menos mal que no había nadie delante, menos mal...».

Imposible frenar: «Frenaba y el freno hacía tope. Tenía que frenar ya con el trasero. Ha habido una vez que me he ido largo en la curva 4, que es cuando he levantado la mano. Luego he ido tranquilo, me ha vuelto a coger y he pensado que se había solucionado el problema. Pero de golpe, después ya no había frenos».

NombreMaverick Viñales
Dorsal12
PaísEspaña
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No cree que las demás Yamaha hayan tenido esos problemas: «Todos frenaban bien. Creo que no tenían problemas. Me sentía bien, estaba rodando cómodo y he intentado adelantar a Dovizioso. Era muy difícil y me ha pasado rápidamente en la recta, y no tenía nada que hacer. He dejado un poco de hueco para enfriar el neumático delantero. Pero no había manera. Hay que olvidar estas tres carreras e ir a por las siguientes».

No se sabe de quién puede ser la culpa, si de Yamaha o del suministrador: «Al final, el equipo está tan sorprendido como yo, porque no nos ha pasado nunca eso. Al final, todos ganamos y todos perdemos como equipo. Al final, hay que intentar sentarnos y poner las cosas encima de la mesa, porque la moto no es que funcione increíble. Estamos sacando el 200% y no estamos ahí. Hay que estar calmados, porque todo puede cambiar de una carrera a la otra. Ahora, la mente en Misano, que es un buen circuito para mí».

Espera que el motor no se haya roto: «Ojalá que no. Estoy rezando. No lo he preguntado aún. Era un motor nuevo, nuevo... ¡Espero que no! Si no, ya será difícil».

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