Viñales estalla tras el último puesto de Sachsenring

Maverick Viñales mantiene su discurso del pasado fin de semana y deja claro su malestar con la situación actual que está viviendo en Yamaha: «Para mí el mayor problema es no saber qué está sucediendo», dice el gerundense. «Cada vez que intento encontrar una solución, la respuesta es la misma: 'No sé'».


La relación entre Maverick Viñales y Yamaha está tocando fondo. Tras acabar penúltimo en los entrenamientos y último en la carrera de Sachsenring, el gerundense cargó contra la marca japonesa al no estar de acuerdo con el modo de trabajo que están llevando a cabo y con la nula respuesta por parte de Yamaha ante sus problemas.

En la previa del GP de Holanda, en Assen, trazado en el que él es el último ganador, Viñales mantenía su discurso: «No es que no estuviera contento. Me pareció una falta de respeto para mí como piloto, porque nunca antes había estado en esta posición, terminando el último en una carrera. No recuerdo ninguna carrera así en mi vida, desde que era un niño. Básicamente es por esto por lo que estaba molesto. De la forma en la que están yendo las cosas, no estoy entendiendo nada. Siempre que intento encontrar una solución, la respuesta es la misma: 'No lo sé'. Necesitamos más, tenemos que encontrar algo más porque tenemos muchos problemas», explicaba el piloto español.

NombreMaverick Viñales
Dorsal12
PaísEspaña
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Maverick, que empezó la temporada como líder del campeonato, no se explica cómo han cambiado tanto las cosas desde entonces: «Para mí, lo que es extraño es que en Qatar 1 teníamos tanta superioridad con el resto y he pasado del primero al último. Quizá aquí pueda estar otra vez primero. Para mí es muy extraño y como piloto es muy complicado mantener la motivación».

El pasado domingo se mostró muy disconforme por el hecho de verse obligado a llevar los mismos reglajes que su compañero de box y consideraba que él «no está en Yamaha para acabar el 23º ni para hacer de probador de nadie». Aunque recalca que no es lo ideal, este jueves ha afirmado que copiará exactamente todo lo que haga Quartararo y que se ve un poco forzado a ello: «No creo que tenga que ver con Fabio. Él ahora está un punto muy diferente al mío. Sin duda que mi solución será llevar la mismo moto que Fabio, exactamente la misma; misma electrónica, mismas suspensiones... Todo igual. Aquí en Assen copiaré exactamente todo, todo, y veremos dónde estamos. Pero no tendría que ser así. Tú tienes que encontrar tu puesta a punto y adaptarla a tu estilo de pilotaje, pero en este equipo yo tengo que seguir al resto. Es así y estoy forzado a hacerlo, porque no puedo seguir así, perdiendo tiempo y perdiendo las sensaciones con la moto. Al final he perdido las sensaciones. En Alemania me caí sin motivo, no estaba tumbando ni empujando con el freno delantero. Si Quartararo pone unas suspensiones más duras, yo haré lo mismo. Haré exactamente lo mismo que el piloto que está al otro lado del box».

«Esta vez me ha dolido y no voy a olvidar esto»


Aunque la decisión de que Yamaha le cambiase de jefe de mecánicos, quitando de su lado a Esteban García y poniendo a Silvano Galbusera, podría ser una de las razones que más han enturbiado la relación, Viñales se muestra muy satisfecho con lo aprendido con ambos: «Tanto con Esteban como con Silvano me siento genial. Trabajar con los dos ha sido y está siendo fantástico, porque estoy aprendiendo muchas cosas nuevas. De las cosas malas siempre aprendes cosas en las que antes no te fijabas, y que quizá en un futuro te van a servir. Estoy aprendiendo muchísimo. Con Esteban aprendí algunas cosas y con Silvano estoy aprendiendo otras técnicamente».

Dentro del bucle en el que se encuentra, lo que más le molesta es la respuesta que recibe de Yamaha: «Para mí el mayor problema es no tener una respuesta a lo que está sucediendo. El 'no sé' es un poco repetitivo y es lo que a mí me fastidia. Si realmente me dijeran: "Hay esto", trabajaríamos en eso. Pero la mayoría de fines de semana es un 'no sé' constante. Y cuando es así, yo ya no sé dónde trabajar, dónde focalizarme, no sé realmente dónde ahí. Antes fallaba el grip, pero es que ahora falla la frenada, falla el giro, falla la aceleración... Se ha vuelto muy difícil pilotar la moto, incluso a una vuelta. Recuerdo la primera vuelta de la carrera, que casi me caigo frenando tres o cuatro veces en curvas en las que nunca había tenido problemas. En esta situación, lo más importante es entender dónde está el problema. Cuando realmente sepamos dónde está, se podrá solucionar. Pero de momento es un 'no sé'. Como piloto, es difícil trabajar en el 'no sé'. Esperemos que Assen, una pista que hay grip y enmascara mucho si la moto necesita un poco más. Veremos si aquí puedo dar un poco más con el pilotaje».

Preguntado por cómo encaja las críticas en una situación tan delicada y tras acabar último en la carrera anterior, Viñales asegura que «últimamente me he borrado hasta las redes sociales. Mantengo Instagram porque me gusta y porque nos pasamos fotos con mis amigos para reírnos un poco. Es difícil, porque nadie entiende la situación en la que estoy, nadie se pone el mono, nadie se sube a la moto y sabe lo que hay. Es complicado cuando la gente habla sin saber. Pero eso es claro, es libre crítica; hay críticas en las que es mejor ni fijarse y otras que son muy constructivas, así que hay que ponerlas en el sentido positivo».

El piloto de Rosas no quiere dejar de lado las malas sensaciones que tuvo el pasado fin de semana y así lo reivindica: «Es difícil. Otras veces lo había dejado pasar, pero esta vez no. Otras veces era como "Ha sucedido esto, ya lo intentaremos solucionar en la siguiente carrera". Pero esta vez me ha dolido y no lo voy a olvidar esto. Entonces, ya veremos. Estoy convencido de que en Assen lo puedo hacer bien, porque es una pista que me gusta, pero por otro lado estoy muy enfadado, mucho. Nunca había estado tan enfadado en mi vida».

Por último, preguntado más explícitamente sobre hacia quién va dirigido ese enfado, respondía que «con la situación en la que se ha llevado».

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