El piloto del Movistar Yamaha saldrá séptimo en Brno

Siguen las dificultades para Maverick Viñales. El piloto del Movistar Yamaha empezó la temporada a la perfección, con un único altibajo en Jerez, pero a partir de la carrera de Montmeló ha entrado en una espiral que le está impidiendo repetir los grandes resultados del inicio de curso. Ya sea por neumáticos, por chasis o por una mezcla de ambas cosas, lo cierto es que Maverick no está al nivel de los primeros meses de competición y por tercera carrera consecutiva va a salir más atrás de lo habitual.



Maverick Viñales parte mañana desde la séptima plaza con problemas de puesta a punto, tal y como ha comentado en el micrófono de Movistar MotoGP: «En nuestro lado del equipo no hemos sido capaces de encontrar la puesta a punto este fin de semana. Llevamos muchas carreras sufriendo y no es normal, no me gusta. Hay que intentar salir hacia arriba y ponerle ganas, que también es importante».

Pese a que las sensaciones son algo mejores que en la primera jornada de entrenamientos, Viñales sostiene que los problemas siguen ahí y tienen que ver, sobre todo, con el paso por curva: «Han mejorado, pero siguen siendo las mismas. Me cuesta mucho girar y es una cosa muy extraña, porque normalmente con la Yamaha a principio de temporada era increíble la velocidad por curva, y ahora parece ser que somos de los más lentos en velocidad por curva. Tenemos que valorar los cambios que hemos hecho e intentar trabajar duro de cara a mañana».

Todo ello con su compañero, Valentino Rossi, saliendo desde la segunda plaza y con un ritmo superior. «Lleva otra puesta a punto y otro tipo de moto. Tenemos que valorar lo que él lleva», comenta el gerundense sobre ello.

En cuanto a la elección del chasis, Viñales llegaba a Brno con una especificación del chasis estándar de 2017 montado en una moto y la novedad introducida en Assen montada en la otra. Finalmente, se ha decantado por llevar ese nuevo chasis en las dos motos, pero sigue sin encontrar buenas sensaciones con él, todo lo contrario que Rossi: «Hemos decidido poner el chasis que llevaba en Sachsenring y no ha funcionado, allí me costaba mucho girar y aquí aún más. Supongo que será por el tipo de goma, porque aquí son un poco más duras. Tenemos que mejorar eso, es importante».

Si la carrera es en agua, tal y como apuntan las previsiones meteorológicas, Maverick se muestra optimista: «Yo creo que en agua estábamos bastante contentos. Había que mejorar pequeñas cosas de electrónica pero estábamos bastante preparados. Con lo que sea tenemos que trabajar y llegar arriba».