Maverick Viñales recobra la confianza apostando por su propia dirección

Pese a que acabó sexto en Qatar, Maverick Viñales salió de la primera carrera de la temporada con muy buenas sensaciones. El piloto del Movistar Yamaha remontó tras una mala salida y acabó rodando más rápido que la cabeza de carrera, recuperando la esperanza tras seguir su propia línea de trabajo y apostar por una base similar a la que tuvo en el primer tramo de 2017. «Hacía como medio año que no me sentía bien como la Yamaha como me he sentido en esta carrera», expresó.


«Este año voy a seguir mi instinto. A principio de temporada -en 2017- lo seguí e iba muy bien». Allá por el mes de enero, cuando el Movistar Yamaha se presentó en Madrid, Maverick Viñales dejó esta declaración de intenciones. Seguir su propio camino se antojaba como un requisito imprescindible para recobrar la confianza y las buenas sensaciones que el año pasado le convirtieron en el rival a batir durante el primer tramo de la temporada, antes de que Yamaha se metiera en su propio laberinto con un cambio de chasis que, unido a problemas puntuales -y graves- con los neumáticos en pistas como Jerez y Montmeló, hicieron perder al rumbo a la marca de los tres diapasones. Un rumbo que, por cierto, ya no recuperaron en todo el año.

Maverick sabe que Rossi tiene demasiado peso en Yamaha y que las indicaciones que haga Valentino sobre el desarrollo de la moto se van a tener más en cuenta. Lo sabe ‘Mack’ y lo sabemos el resto, ya que Massimo Meregalli -Team Manager- no lo oculta: «Las indicaciones de Valentino tienen más importancia que las de Maverick, es algo normal. Rossi tiene 39 años y Maverick tiene 23. Viñales aún tiene que aprender de eso y sacar provecho», dijo hace poco más de un mes. Pero Maverick también sabe que tiene la puerta abierta a la posibilidad de optar por una vía de trabajo diferente a la que sigue su compañero de equipo con tal de volver a disfrutar encima de la M1 como hizo en la pretemporada y en la primera fase de 2017.

Por ahí parece que empieza a ir el camino que podría devolver a Maverick al primer plano. Nadie puede ni debe dudar del potencial de Viñales, ni del de Yamaha, ni mucho menos del fantástico equipo técnico que tiene el gerundense a su alrededor, encabezado por un maestro -y triple campeón con Lorenzo- como Ramón Forcada. Pero para que toda la maquinaria funcione, han de conseguir centrar el tiro. Por lo pronto, en Qatar dieron muestras de que lo están consiguiendo.

Mientras que Yamaha apostó por una vía de desarrollo basada en el prototipo de 2016, Viñales tiene claro que lo que necesita para ir rápido es establecer una base muy similar a la que tenía en los primeros meses de 2017. Una moto que se adapta más a su estilo, que no tiene que ver con el de Zarco o Rossi, o con el que otrora tenía Jorge Lorenzo a los mandos de la M1.

Así fue en Losail, donde Maverick tuvo varios altibajos e incluso tuvo que pasar por la Q1, pero mostró su mejor versión cuando siguió su propio camino y tuvo la oportunidad de hacer tandas largas. Su ritmo en el FP4 con neumáticos usados y sin entrar en boxes en toda la sesión fue bastante bueno, y en carrera fue exactamente igual. Debido a su mala posición de salida -12º-, a que no arrancó bien y que perdió incluso algunas posiciones, llegó a rodar a 5 segundos de la cabeza de carrera. Acabó a 3.8 pese a que además tuvo que superar a nueve pilotos hasta alcanzar la sexta posición final, luchando con hombres como Pedrosa, Zarco y Petrucci en las últimas vueltas.

Comparado con 2017, cuando ganó, el sexto puesto de este año puede considerarse como un mal resultado. Pero no, el rostro de Viñales dejó de reflejar la resignación a la que nos estaba acostumbrando para mostrarse mucho más optimista. ¿La clave? Marcar sus propias directrices: «Hemos hecho una moto totalmente distinta, pensando más en mis sensaciones, un poco al contrario de la dirección que estaba siguiendo Yamaha, y me he sentido mucho mejor. Con la moto que tenía he dado el 100% en carrera. Lástima de las primeras vueltas, porque podría haber estado luchando por la victoria e incluso al final me sentía muy fuerte, para atacar y estar delante», relató en el micrófono de Movistar MotoGP.

Seguir su propia línea de trabajo puede ser una solución a los problemas -electrónica aparte-, en lugar de comparar sensaciones con Zarco o Rossi: «Soy un piloto totalmente distinto. Me gusta tener mucho soporte delante y las suspensiones un poco más duras, todo lo contrario a Johann. Cada uno pilota como es su estilo y a mí me funciona la moto así. Es muy similar a la que llevaba el año pasado, pero con mejoras».

Maverick tiene claro el objetivo de cara a Argentina, donde será fundamental mejorar a una vuelta para no verse envuelto en los mismos problemas que le impidieron pelear por un mejor resultado en Qatar: «Para la próxima carrera tenemos que ser inteligentes e intentar no hacer grandes cambios porque la moto funciona en carrera, mejorar esa vuelta de clasificación y la salida».

«Más que quitarme un peso de encima, es sentirme bien encima de la moto. Hacía como medio año que no me sentía bien como la Yamaha como me he sentido hoy en carrera», concluyó, lanzando un mensaje optimista y motivador.

Pese a un resultado agridulce, la remontada y el ritmo le dejan a Viñales un buen sabor de boca que tiene que confirmar en las siguientes carreras para que no caiga en saco roto. Allá por 2015, después de que el año anterior fuera frustrante y el inicio de temporada tampoco fuera bueno, Jorge Lorenzo dejó este titular tras la primera jornada de libres en Jerez: «Quizá hoy he salido intentando pensar poco y tratando de pilotar por instinto. Y la verdad es que ha funcionado». A partir de entonces, empezó a ganar carreras, remontó el vuelo y acabó siendo Campeón del Mundo a final de año. Quizá el instinto acabe siendo algo realmente importante, sobre todo cuando un piloto de primer nivel se ve sumergido en un mar de dudas. El transcurso del año nos dirá si Maverick Viñales ha encontrado de nuevo su mejor versión para estar donde todos esperábamos desde el año pasado.

NombreMaverick Viñales
Dorsal25
PaísEspaña
MotoYamaha YZR-M1 2018
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