Maverick Viñales se muestra ambicioso en su nueva etapa en Yamaha

La gran novedad en el box del Movistar Yamaha, Maverick Viñales, ha acaparado buena parte del protagonismo en la presentación oficial del equipo en Madrid. Después de aparecer por primera vez ataviado con sus nuevos colores, el piloto gerundense ha ofrecido una larga comparecencia ante los medios en la que ha respondido a un buen número de cuestiones sobre lo que espera para 2017, año en el que debuta con la firma de los diapasones. Maverick tiene claro que el objetivo es pelear por el título ya desde 2017.



Punto de vista sobre los halagos de sus rivales, quienes le sitúan como candidato al título: «Obviamente sentir eso te da una motivación extra. Sin haber hecho ninguna carrera con la Yamaha, que tus rivales te vean como candidato quiere decir que ven un gran potencial. Así que estoy contento por ello y tengo ganas de que empiece ya la temporada».

Áreas en las que puede evolucionar la Yamaha YZR-M1: «Aún se puede mejorar mucho, tanto mi pilotaje como alguna parte de la moto que aún le falta como es la frenada, creo que aún puede mejorar en ese aspecto para luchar en la última vuelta, sobre todo si hay que hacerlo con Márquez o Rossi, que son grandes frenadores. En ese ámbito tenemos que estar fuertes. Esta pretemporada nos tenemos que centrar mucho en trabajar de cara a las 10 últimas vueltas de las carreras, que pienso que es donde se puede hacer la diferencia. Pude ver en Valencia que la moto ya es muy rápida, al igual que en Malasia, pero hay que centrarse en mantener bien la goma y hacer un buen ritmo de carrera».

Comparación respecto a la Suzuki: «Son motos bastante distintas. La Suzuki me permitía hacer un buen paso por curva y llegar a mucha velocidad al ápice, y la Yamaha es una moto que tienes que conducir más tranquilo, suavemente. Pero es un aspecto donde quiero trabajar; si queremos hacer una última vuelta luchando, la moto tiene que ser más agresiva y permitir frenar tarde. De todas maneras, la Yamaha tiene una tracción increíble. Me sentí muy cómodo con ella en Valencia, sin tener errores ni caídas, y rodando siempre al máximo nivel. Como he dicho, en esta pretemporada me gustaría centrarme sobre todo de cara a carrera».

Sobre el episodio de Malasia 2012 y la espectacular evolución que ha tenido su carrera deportiva desde entonces hasta la fecha: «Al final creo que aquello que me pasó en Malasia fue un manifiesto para tener una moto que me permitiera luchar por el título al año siguiente. Está claro que con la experiencia que tengo ahora el modo de hacerlo hubiera sido muy distinto, pero el tiempo me ha dado la razón. Siempre he sido un piloto que se ha guiado por su propio instinto y ha seguido su propio camino. La forma de hacer aquello no fue la correcta pero lo que buscaba entonces era una moto ganadora. Hoy verme aquí subido y con ganas de empezar la temporada en uno de los mejores equipos de MotoGP me da la sensación de que estoy a un gran nivel y de que puedo hacer realidad mi sueño. Le agradezco a Yamaha y a Movistar que hayan confiado en mí, y de momento ya les di una pequeña muestra en Valencia y espero que sea así durante todo el año».

Opinión sobre el apodo de “Anti-Márquez” que se le atribuye desde algunos sectores: «El rival no es nada fácil, es uno de los más fuertes de MotoGP. Pero al final somos dos pilotos que se encuentran en el mismo momento y que quieren el título. Realmente será emocionante y batir a Marc no será nada fácil, ya que tanto él como Honda están a un gran nivel. Si quiero ganarle tendré que dar mi 100 o 110% y aun así habrá días en los que no podré. Hay que trabajar duro. Realmente lo que valen son los hechos y demostrar que podemos ser competitivos».

Cambios en su estilo de pilotaje respecto a la Suzuki: «He tenido que cambiar un poco el hecho de no tener que ser tan agresivo. La Suzuki me lo permitía un poco más y cometer algún fallo, mientras que con la Yamaha hay que ser más preciso y suave. En Sepang intenté hacer mi propio estilo e incluso iba más rápido. Estoy contento porque me he adaptado rápido a la moto y al equipo; vicios de la Suzuki no he cogido ninguno, al final el pilotaje es muy similar y simplemente hay que entender lo que necesita la moto para ir rápido. Creo que mi estilo siempre se ha caracterizado por hacer una buena aceleración, aspecto en el que sufría con la Suzuki pero en el que estamos a un gran nivel con la Yamaha. Por tanto, creo que podré exprimir un poco más mi pilotaje».

Relación con Valentino Rossi: «Entre Valentino y yo hay mucho respeto. Siempre nos hemos llevado bien y no ha habido ningún conflicto, y eso se verá en la pista. Está claro que ganar sólo gana uno, y yo quiero hacerlo. Batallas, última vuelta… Siempre estará, pero yo creo que lo llevaremos con un gran respeto y que vamos a tener una buena relación desde ahora hasta que nuestros caminos se separen, o que podamos continuar a largo plazo».

Es plan de trabajo para pretemporada, centrado en los finales de carrera: «Cuando llegas a casa y estudias los tiempos de los test y en qué se centraba cada piloto, vi que Márquez dio muchas vueltas e hizo simulaciones de carrera. Además en el tiempo por vuelta estaba fuerte y me sorprendió, así que no quiero que me pille desprevenido el hecho de estar buscando siempre una vuelta rápida y al final lo importante será trabajar de cara a mantener un buen ritmo durante toda la carrera. Pienso que la base del trabajo de esta pretemporada tiene que ser buscar un ritmo, que los neumáticos duren lo máximo posible y que la moto sea bastante completa. Lo difícil es hacer el ritmo y es en lo que hay que trabajar».

Ducati y Suzuki, dos rivales serias para Honda y Yamaha: «Creo que cada año las fábricas mejoran más. Suzuki hizo una gran evolución y Ducati ha demostrado que puede estar luchando en varias carreras por el título o la victoria. Espero a mi favor que se quede todo en Yamaha, pero de todos modos no hay que descartar a nadie. Como pasó conmigo en Suzuki, en Silverstone me encontré bien, tuve una gran puesta a punto, di el máximo y ganamos la carrera. Nunca hay que descartar a nadie y hay que contar a todos como rivales. Las fábricas cada vez están más paralelas y todo se ha igualado mucho con la electrónica única, entonces hay que contar también con Lorenzo o Iannone, porque puede ser que estén ahí».

Sobre la evolución de Michelin: «Las primeras gomas que tuvimos, tanto en los test de Qatar como en la carrera, para mí eran perfectas. Pero tuvo la mala suerte de romper Redding el neumático trasero en Argentina y empezaron a traer compuestos mucho más duros, lo que complicó bastante las cosas. De todos modos, pienso que Michelin está a un gran nivel, ya que en muchos circuitos se han batido los récords. Han hecho un gran trabajo y al final año tras año irán mejorando. El hecho de que en algunos circuitos tenían un neumático bueno o una mala y no sabías cuál era, creo que lo mejorarán. Con Bridgestone también pasaban. En mi caso, he tenido la suerte de que he tenido casi siempre gomas buenas, así que espero que este año sea igual».

Cambios entre la moto de 2016 -probada en Valencia- y la de 2017 -testada en Sepang-: «Las motos eran bastante diferentes. Una era mejor en un aspecto y otra mejor en otro, así que tienen que juntar las dos ahora. De todos modos, me siento muy cómodo también con la moto de 2017. Es muy importante sentirse a gusto pilotando y poder dar tu 100%. Con Ramón Forcada y el resto del equipo me llevo fenomenal desde el primer día, es muy importante la química con ellos. Ahora llegan evoluciones nuevas de 2017 y espero que sean en la dirección que Valentino y yo hemos pedido a Yamaha. A las primeras de cambio me encontré muy bien con la nueva moto, así que en ese aspecto estoy tranquilo».

¿El título es el objetivo?: «Cuando te sientas en una moto así, lo tienes más que claro. Cuando entré en el equipo el ambiente que se respira es de ganador, así que creo que tienes que luchar por ese objetivo e ir hacia delante sin perderlo de vista, porque también es importante para la marca volver a ganar el campeonato».