Un problema con el cambio arruina un podio cantado

«Se me ha roto el cambio. En la última vuelta no ha entrado sexta y se ha quedado en punto muerto. Luego, he bajado a segunda, me he ido un poco largo para ver realmente qué pasaba y, cuando he dado gas, ha vuelto a entrar la marcha y ahí me ha tirado por arriba», explicaba Maverick Viñales


Maverick Viñales tenía todo en sus manos para cerrar un fin de semana casi inmejorable, con victoria en la carrera sprint y un segundo puesto casi cantado en la carrera larga, pero todo se ha ido al traste en la última vuelta: después de arrastrar problemas durante buena parte de la carrera, el cambio de su Aprilia decía 'basta' en la última vuelta.

A Viñales le entró el punto muerto y se fue largo en la primera curva, y en cuanto le volvió a entrar la marcha su RS-GP le escupió por los aires. Contusiones y cero puntos para el de Aprilia, que explicaba así lo ocurrido: «Se me ha roto el cambio. Desde la vuelta 6 entraba mal la quinta y la sexta marcha. Cada vez fallando más, y perdía muchísimo en la recta. Hasta la última vuelta, en la que no ha entrado sexta y se ha quedado en punto muerto. Luego, he bajado a segunda, me he ido un poco largo para ver realmente qué pasaba y, cuando he dado gas, ha vuelto a entrar la marcha y ahí me ha tirado por arriba. Afortunadamente, se ha roto ahí. Hay sitios más peligrosos en este circuito».

El gerundense mandaba un mensaje de apoyo a su marca, aunque confirmaba que la fiabilidad sigue siendo una asignatura pendiente: «Decirle a los chicos de Aprilia que mucho coraje. Hay que seguir mejorando, sobre todo la fiabilidad. Y seguir creciendo, creo que hemos hecho una carrera buena. Me da rabia porque sin el problema, probablemente, habría sido una batalla bonita con Jorge y habríamos batallado hasta el final, que era el objetivo que teníamos».

Pese a todo, «con problemas en la recta», tenía el podio en sus manos: «Estoy contento. Depende del balance que tenemos en la moto, y podemos hacer cosas como las de hoy. Hay que tener ese equilibrio. Estoy muy contento por eso, pero bueno. Podría haber sido '1-1', doblete, pero debemos estar felices. Ya me he sacado un peso de encima enorme. Tuve hoy un nivel, sobre todo pilotando, como los de nunca».

Viñales, con Bastianini en la carrera del GP de Portugal

Foto: Aprilia

«Es un problema que se ha repetido en varios años»


No le preocupa que se repita el problema que han tenido este domingo, aunque no es la primera vez que sucede en las Aprilia: «Es algo que no creo que vuelva a pasar. No preocupa porque creo que está bastante identificado. Sí que es algo que se ha repetido en varios años. El año pasado, Aleix también tuvo un problema. Es algo que en la fábrica han de mejorar. Si queremos luchar ahí cada día, hay que mejorar esas cosas también. No se han de perder de vista».

Sobre el golpe en la caída, decía que no había tenido «nada grave»: «Hay tres semanas. Seguramente tendré alguna contusión, pero con tres semanas me recupero bien. Este fin de semana he forzado mucho la máquina. Me he esforzado muchísimo».

Destacaba la importancia de haber reconfirmado en la carrera larga las buenas sensaciones que ya tuvo durante el resto del fin de semana y en la carrera sprint, en la que se llevó la victoria: «Sí, porque con la goma media no las tenía todas conmigo. El sábado por la mañana las sensaciones no eran muy buenas con el medio; quizá era la pista, que no estaba fantástica. Hoy las sensaciones eran buenísimas. Hay cosas a mejorar que todavía nuestros competidores nos sacan un poco, pero son detalles y estoy muy contento».

Y respecto a los puntos fuertes de la Ducati sobre la Aprilia, añadía: «Cierran mejor la curva ellos. Consiguen cerrarla antes y eso hace que aceleren un poco antes. Ahí te abren un pequeño margen que es difícil de cerrarlo. Ahí es donde tenemos que mejorar un poco la moto. Luego, en la parte rápida, nuestra moto es buena. En todas las curvas rápidas soy capaz de cerrar el hueco que pierdo en las rectas», zanjaba.