El cambio de rasante de final de recta de Mugello, a debate

Márquez, Rossi y Dovizioso ven el cambio de rasante de final de recta de Mugello como un punto que está al límite de la seguridad. Los tres se muestran partidarios de modificar ese punto para evitar situaciones de riesgo.


Que Mugello es una de las pistas con más belleza de todo el Campeonato del Mundo es algo que está fuera de toda duda. Sin embargo, el mítico trazado italiano también alberga una de las zonas más peligrosas de todo el calendario. Se trata del cambio de rasante que se encuentra al final de la larga y potente recta, un punto conflictivo que en ocasiones ha provocado algunas caídas escalofriantes como la de Marc Márquez en 2013 o la de Michele Pirro en 2018, y que también ha dado pie a otras situaciones de riesgo.

El cambio de rasante coincide con el punto de frenado antes de la llegar a la curva de San Donato y en ese punto se alcanzan velocidades en ocasiones superiores a los 350 km/h. De hecho, el año pasado Andrea Dovizioso llegó a alcanzar allí los 356.4 km/h, lo que es el récord absoluto de punta de una MotoGP.

El riesgo del cambio de rasante está en la altísima velocidad a la que se llega y la coincidencia con el punto de frenado, lo que en ocasiones produce shaking (una sacudida provocada por la inestabilidad que el tren delantero alcanza en ese punto), algo que a más de 340-350 km/h es demasiado peligroso y puede hacer la MotoGP totalmente incontrolable.

El cambio de rasante y los peligros de este punto ha uno de los temas tratados en la rueda de prensa del GP de Italia 2019. Preguntados por ello y por si habría que hacer modificaciones, Marc Márquez, Andrea Dovizioso y Valentino Rossi coinciden en que habría que realizar un cambio en ese punto.

Marc Márquez, que se cayó allí en 2013 a más de 330 km/h después de perder el control de su Honda en el cambio de rasante, lo tiene claro: «Ya hemos hablado sobre ello en la Comisión de Seguridad. Mugello es uno de los circuitos que sigue un trazado natural, por así decirlo, y es fantástico para pilotar. Pero el único punto crítico es el final de recta. De 2013 a 2014 cambiamos la proximidad del muro, porque me acerqué mucho aquella vez (2013). Estamos hablando de cómo pasar de diferente manera el cambio de rasante, porque está en el punto de frenada y se produce el shaking en ese punto. Ya sabemos que las motos son año tras año cada vez más rápidas, y creo que habrá que hacer algo en el futuro. Creo que habría que aplanar ese área, porque en ese caso será más seguro que tener ese cambio de rasante».

Andrea Dovizioso compartía el mismo punto de vista que el líder de MotoGP: «Estoy de acuerdo con Marc. Ya hemos hablado de esto. Creo que es una parte muy bonita de este circuito, pero estamos al límite. Depende de las normas, que están cambiando mucho con el tema de los alerones, y de cómo influyen en la reacción de la moto en ese punto. Pero si vamos aumentando cada vez más la velocidad punta de las motos, estaremos llegando aún más al límite».

Marc Márquez y Valentino Rossi, durante la rueda de prensa del GP de Italia. (Foto: Jesús Robledo)

También lo ve así Valentino Rossi, el piloto que más veces ha ganado en Mugello, con nada menos que nueve victorias allí. El italiano considera que es una de las pistas en las que más se disfruta pilotando, pero también ve el cambio de rasante como una zona conflictiva: «Mugello es un circuito fantástico y las sensaciones pilotando aquí son muy buenas. Pero es un circuito un poco a la antigua y en cierto sentido es peligroso en ese punto, porque vamos muy rápido y no hay mucho espacio alrededor. En la frenada de la primera curva vamos un poco al límite. Si llegamos a 340 o 350 km/h es peligroso a la hora de llegar al cambio de rasante. Quizá hay que modificarlo un poco, aunque creo que no es tan sencillo. Así que, o la tomamos un poco más despacio, o tratamos de aplanar esa zona de la pista».

No es la primera vez -ni será la última- en la que sale a debate este cambio de rasante. De hecho, el año pasado fue muy comentado tras el bestial accidente de Pirro. «Si fuese una curva normal, ya de por sí sería peligroso porque el muro está cerca. Pero es que se llega a 360 km/h. Es una puta animalada», mencionó Aleix Espargaró al respecto en 2018.