«Nos lo llevamos todo: el premio de las poles, el BMW, la triple corona, el bayeta…»

Marc Márquez habla sobre las caídas que ha sufrido esta temporada, se toma con sentido del humor ser el piloto que más ha caído en MotoGP y defiende su estilo, el mismo que le ha llevado a ser cinco veces campeón de la categoría reina.


Arrancó la temporada 2018 con el objetivo de volver a ganar el título y lo consiguió con tres carreras de margen antes de que terminase el curso. Pero dentro de esa meta final, Marc Márquez afrontaba el año con otra serie de pequeños objetivos que cumplir. Uno de ellos era intentar sufrir menos caídas que en 2017, donde se fue al suelo en un total de 27 ocasiones, un número muy elevado y que sólo un piloto -Sam Lowes, con 30- superó en MotoGP.

Una vez terminada la temporada podríamos decir que Márquez ha conseguido este objetivo, aunque quizá no en la medida que le hubiese gustado. Se fue al suelo en 23 ocasiones, la última de forma espectacular en la última carrera de la temporada.

Cuando le formulamos la pregunta sobre las caídas y que las había reducido en cuatro respecto a 2017, Márquez tiró de su habitual sentido del humor para responder entre risas: «Algo es algo… Vamos como los bancos, al 1%».

Después pasó a analizarlo más seriamente. El #93 quiere mantenerse fiel a su ADN, el de seguir buscando los límites durante los entrenamientos -donde se han producido 21 de sus 23 caídas- para llegar a carrera en las mejores condiciones posibles y conocer hasta dónde puede llegar a los mandos de la Honda RC213V.

Este planteamiento es una de las claves de su éxito, y volvió a defenderlo: «Repito que es uno de los temas que quiero mejorar. No me quiero caer, pero si me tengo que caer para ser campeón, lo haré. También me ha pasado este fin de semana. Mucha gente pregunta “¿Por qué se cae tanto?” Pero si estuviera en el sofá no me caería y si no me cayese, a lo mejor no sería Marc y no ganaría ni arriesgaría tanto», expuso.

El #93 cree que, para reducirlo, también es importante mejorar en la puesta a punto de la moto, sobre todo en lo referente al tren delantero, causante de la mayoría de sus caídas: «Toca reducirlo, pero también es uno de los puntos en los que tenemos que trabajar en base de puesta a punto para ver qué pasa y por qué siempre tenemos que ir con el duro delantero, ya que también así existe más riesgo».

Pese a todo, Márquez encaja esta situación con positividad y sentido del humor. Al conocer que había sido el piloto de MotoGP que más se había caído, lo que cariñosamente se conoce en el argot como el premio al ‘bayeta’ del año, no dudó en tomárselo entre risas: «Ah, ¿sí? Pues nos lo llevamos todo: el premio de las poles, el BMW, la triple corona, el bayeta… Todo», zanjó entre risas.