Dio 37 vueltas, ocho más que el primer día en Sepang

«Me han tenido que frenar. Me han cogido y me han sentado en una silla de la oficina», ha confesado Márquez, que está teniendo más problemas de los esperados con su lesión en el hombro izquierdo. Por segunda jornada consecutiva, ha sido el piloto que menos ha rodado -sin contar a los probadores-.


No debe ser fácil frenar a un "Miura" como Marc Márquez cuando tiene algo entre ceja y ceja. La consigna es clara para el piloto del Repsol Honda en estos test de Sepang: tratar de completar el programa de pruebas en la medida de lo posible, hasta donde se lo permita la lesión en su hombro izquierdo; y esto lleva implícito que el heptacampeón tenga que dar menos vueltas de las que le gustaría, porque arrastra molestias y se está encontrando peor de lo previsto con esta lesión.

Pese al inconveniente, Márquez arrancó los test liderando la primera jornada tras dar sus primeras 29 vueltas después de la delicada operación a la que se sometió el pasado mes de diciembre. Paró a mitad del día y no volvió a salir a pista para dosificarse de cara a las dos últimas jornadas. Este jueves ha seguido un planteamiento muy similar, rodando en las primeras horas, completando 37 vueltas -ocho más que el día inaugural- y dando nuevamente por concluida la jornada mucho antes que los demás.

¿Y qué ha pasado esta vez? Pues que su equipo ha tenido que pararle para que no siguiera rodando y no forzase más un hombro que le está dando más problemas de los esperados. «No hay que tener prisa, pero cuando me pongo el casco la tengo y por eso me han tenido que frenar. Me han cogido y me han sentado en una silla de la oficina», comentaba el #93 en declaraciones publicadas por 'Motorsport.com'.

El cansancio acumulado, la escasa preparación física que ha podido llevar a cabo en invierno y el dolor por la lesión han provocado que Márquez tuviera que parar pronto, siendo el único de los pilotos de cabeza que no ha podido bajar su registro de la primera jornada. Este jueves ha rodado en 1:59.790, una décima más lento que ayer, acabando octavo a ocho décimas del sensacional registro de Viñales.

«Hoy hemos rodado más o menos tanto como ayer y he probado algunas cosas nuevas, las más importantes para Honda. He empezado el día bien, pero entonces el hombro ha empezado a empeorar y hemos parado, para poder estar bien mañana. No puedo pilotar exactamente como me gustaría, normalmente soy un piloto que frena muy tarde y fuerte, pero todavía no puedo; tengo que hacerlo antes y más suave», aseguraba en declaraciones recogidas por el servicio de prensa del Repsol Honda.

Estas jornadas 'exprés' están provocando que Márquez no pueda probar todo lo que le gustaría, aunque sí ha seguido trabajando en la aceleración y han podido avanzar más en el desarrollo de la RC213V. Su compañero en estos test está siendo Stefan Bradl, probador de HRC, que está supliendo la baja de Jorge Lorenzo, lesionado en su mano izquierda. Márquez concluía comentando que «en lo que respecta a la moto, nos hemos centrado principalmente en la salida de las curvas, pero a veces, en este circuito, el agarre cambia mucho».