Marc Márquez arranca fuerte en Australia sin tener todo a punto

Los test de Phillip Island han comenzado de forma muy positiva para Marc Márquez después de realizar el mejor tiempo y mostrar un gran ritmo. No obstante, el de Cervera no las tiene todas consigo; aunque reconoce los progresos, asume que aún falta mucho trabajo por hacer con la electrónica para ajustarla al nuevo motor.



El segundo ensayo de pretemporada en MotoGP 2017 ha arrancado con Marc Márquez al frente y con sus principales rivales apuntando que, claramente, el de Cervera es el más rápido en Phillip Island. Y todo ello a pesar de que en Honda siguen llenos de dudas sobre el motor para esta temporada, lo que está añadiendo un extra de trabajo en el box en cada jornada.

Este primer día en Australia no ha sido una excepción, ya que en las primeras horas el trabajo se han centrado en el garaje para tratar de encontrar luego los resultados en pista. La versión del motor 2017 que llegó a Sepang no fue del agrado de los pilotos de Honda, que tuvieron que realizar muchas pruebas comparativas para acabar salvando los muebles en la última jornada en suelo malasio. Por este motivo llegaban a Australia sin las ideas claras y con dudas en este apartado, hasta que el talento de Márquez las ha disipado todas.

El piloto del Repsol Honda ha vuelto a poner orden, acabando en cabeza con un gran tiempo de 1:29.497 tras realizar 68 vueltas. De no ser por la mejora de última hora de Rossi y Iannone, muy rápidos a una vuelta, la ventaja de Marc hubiera rozado el medio segundo con Viñales en la segunda plaza. Sin embargo, los dos italianos han dado un salto al final para intercalarse entre los españoles, y Valentino se ha quedado 186 milésimas de Marc; Iannone, a cuatro décimas.

Analizando los tiempos por vuelta, queda claro que lo de Márquez no ha sido cuestión de un giro rápido: ha sido el más constante en 1:29 -tres vueltas- y además ha acumulado nada menos que seis giros en 1:30.0, lo que evidencia que los tiempos le salían con relativa facilidad. Aun así, en sus declaraciones se desprende que la situación no está todavía bajo control: «Hoy hemos tenido un día bastante ocupado, porque hemos trabajado mucho en el motor, ya que evidentemente es distinto al que utilizamos aquí el año pasado. Eso quiere decir que hemos tenido que reajustar todo y durante la mañana hemos pasado mucho tiempo en el box. Por la tarde hemos encontrado una base en la electrónica, pero todavía tenemos que seguir trabajando en esta área. Soy rápido pero, como sucedió en Malasia, queremos comprobar bien cómo funciona».

Hablando con los medios presentes en Australia, Marc ha sido más claro: «Todavía nos falta algo en lo que respecta a la electrónica. Parece que la electrónica va por un lado y el motor por otro, no están trabajando juntos. Es difícil de entender, pero tenemos que arreglarlo», confiesa en declaraciones recogidas por crash.net. El tricampeón de la clase reina también incidía en que la nueva configuración del motor -Big Bang- es muy diferente al Screamer y que, por tanto, necesitarán tiempo para adaptarse a él.

La singularidad de Phillip Island, un circuito en el que Márquez siempre va rápido y en el que las carencias de la Honda en aceleración no inciden; además de las manos del piloto de Cervera, han servido para marcar las diferencias. Pese a que todavía en Honda buscan adaptarse al nuevo motor, teniendo que trabajar bastante en la electrónica para ajustarla a las características del mismo, la tabla de tiempos refleja un panorama mucho más alentador. Tampoco ha sido un mal día para Crutchlow -5º-, Pedrosa -7º- y Miller -9º-, que han conseguido meter a todas las Honda entre los diez primeros clasificados, aunque ninguno de ellos se ha quedado a menos de medio segundo de Márquez y sus respectivos ritmos no tienen nada que ver con el del #93.

La situación es parecida a la de 2016 en el seno de Honda, aunque algo más positiva después de todo el trabajo que adelantaron antes del parón invernal. Hay varias dificultades y son evidentes, pero Marc Márquez las continúa camuflando con un rendimiento excelente.