Fueron 35 años de diferencia pero una misma sensación. Separadas únicamente por el tiempo, la categoría reina recibió dos sacudidas que dejaron atónitos a todos los allí presentes. Dos azotes de la intensidad de un ataque marciano. Uno recibía el nombre de Kenny Roberts;  el otro, el de Marc Márquez. El desarrollo de los acontecimientos, los resultados y la revolución que ambos impusieron en la categoría reina hace que las comparaciones sean inevitables. En 2015 pueden estrechar aún más su conexión; tras batir los registros de varias leyendas del motociclismo, Márquez tiene la opción este año de igualar una marca histórica: los tres títulos de “El Marciano” Roberts en sus tres primeros años en la categoría reina. ¿Lo conseguirá?

 

“King Kenny” Roberts

Kenny Roberts se convirtió en la figura más relevante del motociclismo a finales de los 70. Su estancia en el Campeonato del Mundo, que duró sólo seis temporadas, fue suficiente para dejar huella gracias sobre todo a sus tres primeros años, en los que fue campeón e implantó un estilo innovador.

ACCIÓN

Con dos títulos del AMA Grand National y una prestigiosa trayectoria en Estados Unidos, donde lo había ganado todo, Roberts comenzó su etapa en el Campeonato del Mundo en 1978 sin el pleno convencimiento de poner rumbo a Europa puesto que los beneficios económicos y la reputación en su país eran más que suficientes para él. No sentía la necesidad de ir al Mundial, pero Yamaha –marca con la que competía en USA– quería centrar su atención en recuperar el cetro de los 500cc y frenar el dominio del binomio Sheene-Suzuki. Para ello, Roberts era el piloto indicado.

La fábrica de Iwata, prácticamente por obligación, se llevó al californiano al Mundial a sus 26 años. Previamente sólo había disputado una carrera en el campeonato; fue cuatro años antes, en 250cc y en Assen, logrando un podio con el que ya advirtió de lo que era capaz. Cuando volvió en 1978 fue para quedarse y dejar un sello imborrable. Se convirtió en el segundo ‘rookie’ de la historia en ser campeón en 500cc tras Umberto Masetti, y en los dos años siguientes repitió título. Entró en la categoría reina tirando la puerta abajo.

REACCIÓN

© Yamaha

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Su llegada marcó un antes y un después en la categoría reina. Trajo un aire fresco a un campeonato cuyo palmarés era coto privado de los pilotos europeos y llevó a Estados Unidos a lo más alto del motociclismo, abriendo la puerta del dominio que los norteamericanos empezarían a ejercer a partir de entonces en 500cc. Revolucionó con un radical estilo de conducción, con un gran control de las derrapadas debido a su amplia experiencia en el mundo del dirt track, y sobre todo siendo uno de los grandes precursores de lo que se conoció como el pilotaje moderno; deslizando la rodilla por el suelo, algo que anteriormente sólo se había visto en la figura de Jarno Saarinen. Su estilo resultó muy novedoso y bastante efectivo.

Roberts marcó un antes y un después en el Campeonato del Mundo; hasta su llegada la categoría reina era dominada por los europeos

Pero no sólo revolucionó con su pilotaje, también lo hizo con su peculiar carácter. Intentó crear una nueva fórmula que sustituyera al Campeonato del Mundo: las World Series, una iniciativa en pos de la seguridad y que buscaba aportar mayores beneficios económicos a los pilotos; una propuesta que trajo consigo oleadas de opiniones, y que dividió a sus defensores y a la FIM en dos vertientes sumamente opuestas. Su intención finalmente no prosperó, pero consiguió que la Federación Internacional de Motociclismo comenzase a trabajar firmemente en las parcelas a mejorar que proponía. Kenny rompió con los cánones establecidos, tanto dentro como fuera de la pista.

REPERCURSIÓN

Fue el piloto más destacado a finales de los 70 y su legado se extiende hasta la actualidad, hasta tal punto que son varias las voces que le sitúan incluso como el mejor de todos los tiempos. Kenny tenía algo diferente que marcó un punto de inflexión en la historia del motociclismo. Y obviamente, todo ello ligado a los éxitos que consiguió, le convirtió en la gran referencia del Campeonato del Mundo.

Su pasión por la moto fue más allá de su carrera deportiva. Nada más aparcar su trayectoria como piloto arrancó su etapa como jefe de equipo, alcanzando sus cotas más altas con los tres títulos de Wayne Rainey y el último de Eddie Lawson con Yamaha, ambos corriendo bajo los colores del Team Roberts. Por tanto, fue clave en el éxito del motociclismo estadounidense en la pista y desde el box, dirigiendo a otros dos compatriotas legendarios. Pese a que posteriormente fracasó en otros proyectos junto a Modenas o KTM, se mantuvo fiel a un mundo en el que lo fue todo. Kenny Roberts, un cowboy de Modesto que años después acabó bautizado como “El Marciano” del motociclismo.

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© Yamaha

 

Marc Márquez

Veni, vidi, vici. Marc Márquez es el Julio César del motociclismo. Nada se le ha resistido al joven piloto de Cervera, que cuenta ya con un palmarés envidiable y con visos a seguir aumentando en los próximos años. Su nombre parece ligado a la palabra récord. Esta unión, repetida hasta la saciedad, explica en términos estadísticos la magnitud de lo que está consiguiendo a sus 21 años.

ACCIÓN

Mientras que Roberts había arrasado en su país antes de llegar a la categoría reina, Márquez hizo lo propio, pero en su caso en las categorías menores del Campeonato del Mundo. Su éxito en 125cc y Moto2 fue la carta de presentación perfecta previa a desembarcar en MotoGP; semejante irrupción desató el interés de HRC en hacerse con sus servicios, lo que llevó a Dorna a modificar la norma que impedía a un rookie debutar en un equipo oficial y, ya abierta esa rendija, Márquez puso el resto para conducir un acelerado camino hacia el éxito.

La irrupción de Marc Márquez en la categoría reina recuerda a la de Roberts a finales de los 70

En 2013 consumó la sorpresa llevándose el título en su debut y, una vez aposentado en MotoGP, no dio opciones en 2014, un año de ensueño que empezó de forma arrolladora y acabó con récord de poles y victorias. Ese dominio demostró que es el hombre a batir, un piloto que amenaza con mantener una dictadura de títulos durante las próximas temporadas.

REACCIÓN

Márquez entró en MotoGP como un auténtico torbellino, aportando una gran dosis de frescura a la categoría desde su llegada. El de Cervera revolucionó el panorama poniendo en práctica la sólida base con la que salió de Moto2, la mejor escuela previa a la clase reina. Marc, alumno aventajado, aportó un pilotaje innovador que desde el primer momento le trajo buenos resultados. Si Roberts fue el precursor arrastrando la rodilla en el suelo, Marc lo fue con el codo, un estilo rompedor que a finales de los 80 enseñó Jean Phillipe Ruggia pero que Márquez, evolucionando esa forma de pilotar, ha puesto de moda.

©David Clares

©David Clares

Es un experto en el mundo del dirt track, una disciplina básica en sus entrenamientos y fundamental para tener un gran control sobre el tren trasero, uno de los puntos fuertes de su pilotaje. Además, es ágil encima de la moto y muy agresivo en la entrada en curva, constituyendo un estilo muy diferente a los demás, físico y complejo, pero que tiene bajo control pese a dar la impresión de ir siempre al límite.

Cuando un piloto innova y los resultados le acompañan, el resto tratan de seguir sus pasos.  Incluso ha sido así en el Flag to Flag, con el particular “salto de la rana” que patentó el catalán para cambiar de una moto a la otra y que cada vez es más habitual verlo en los pilotos de la categoría reina.

REPERCUSIÓN

Su vertiginosa ascensión hacia la cima ha traído consigo oleadas de elogios tras fascinar al paddock. Todo lo que ha conseguido a sus 21 años le ha reafirmado como el mayor talento emergente de la última década. De hecho, sus estadísticas ya le sitúan por delante de varias leyendas de este deporte y su proyección indica que, de seguir así, puede llegar a convertirse en la figura más destacada de la historia. Palabras mayores.

Sus triunfos, unidos a su carisma, le han convertido en un ídolo de masas. Los éxitos han magnificado su figura y su repercusión mediática no deja de crecer. Llevado a términos de las famosas redes sociales, Marc Márquez es el Trending Topic por excelencia de MotoGP.

© Repsol Media

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Marc Márquez, a por el trébol de Kenny Roberts

Tanto Kenny Roberts como Marc Márquez se convirtieron en dos factores muy influyentes desde el momento que pisaron la categoría reina, importando un toque revolucionario que les llevó a lo más alto. Todo esto hace que las comparaciones entre ambos sean inevitables en algunos aspectos. El estadounidense puso una barrera muy difícil de superar, fue el único capaz de ser campeón en sus tres primeras temporadas en la categoría reina, pero en 2015 Márquez puede reeditar aquel trébol histórico si vuelve a sumar otra corona en MotoGP.

El 93 ha ido ingiriendo récords como un comecocos. De hecho, ya coincidió con Roberts en los libros de historia tras convertirse en el tercer ‘rookie’ de todos los tiempos en ser campeón en la categoría reina. También en 2013 acabó con un registro que estuvo vigente durante tres décadas; el de ser el campeón más joven de la historia batiendo a Spencer. Precisamente ‘Fast Freddie’ fue un nexo de unión entre nuestros dos protagonistas, ya que se convirtió en una figura clave en la retirada de Roberts después de arrebatarle el título de 1983.

© Repsol Media

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Otras leyendas como Agostini, Hailwood, Doohan o Stoner han visto sus registros alterados por el factor Márquez, un piloto capaz de luchar simultáneamente contra la historia y también en pista frente a una de las generaciones más brillantes de todos los tiempos. En su próximo desafío se esconde la posibilidad de igualar a Roberts, quien fue catalogado como “El Marciano” tras su inolvidable irrupción en el Mundial. Entre ambos existe una cierta conexión, separada únicamente por el tiempo; dos campeones que si no existieran, habría que inventarlos. Marc Márquez, además de coexistir y luchar contra Rossi, Lorenzo y Pedrosa, tendrá en el horizonte a King Kenny. El reto empieza en Qatar, el relevo puede llegar en Valencia.