Marc Márquez empieza a encarrilar el campeonato tras su tercer triunfo

Tercera victoria consecutiva de Marc Márquez y golpe al campeonato, ya que tras las caídas de Dovizioso y Zarco, aumenta su ventaja al frente del Mundial de MotoGP 2018 hasta los 36 puntos sobre Viñales. El de Cervera ha analizado su gran fin de semana en Le Mans, ha mencionado cómo ha sido el frío reencuentro con Rossi en el podio y admite que no le preocupa el ambiente que se vaya a encontrar en Mugello.


La Honda RC213V de 2018 funciona hasta en circuitos como Le Mans, uno de los que más se le había atragantado a la marca del ala dorada en los últimos años y, además de eso, Marc Márquez sigue en estado de gracia. Por si fuera poco, los rivales del #93 están cometiendo errores y cuando sólo han transcurrido cinco carreras, el de Cervera tiene ya tres victorias en el bolsillo y una ventaja de 36 puntos respecto a Maverick Viñales, que contra todo pronóstico es el segundo del campeonato.

Todo son buenas noticias para Márquez, que además ha igualado este domingo las 38 victorias que consiguió Casey Stoner en la categoría reina. El triunfo en Le Mans tiene un valor muy alto: «Ha sido importante ganar aquí. Ya dije en Jerez que si ganábamos allí, en Le Mans y en Mugello, sería algo muy bueno. Hay que ver qué tal nos va en Mugello, pero de momento tenemos estas dos victorias y aparte del nivel de forma en el que estamos, parece que la situación nos ayuda. Está claro que la suerte la tienes que buscar, pero los rivales más directos para el campeonato van fallando y esto hace que tengamos una ventaja más grande», exponía el #93.

Todo ello a pesar de que el inicio de carrera ha sido complicado, ya que Zarco le ha hecho un adelantamiento agresivo en la curva 3 y tres virajes después se ha caído Iannone a su lado, lo que le ha hecho perder el contacto con los de cabeza en la primera vuelta: «Ya sabía que Zarco iría con ganas, es totalmente normal, y en la curva 3 ha entrado con todo, he tenido que levantar la moto y me ha pasado Iannone, al que casi me como cuando me he caído. Casi le toco y ahí me han pasado dos pilotos más. Además el neumático trasero no terminaba de calentarse, pero he podido mantener la calma. Miraba a Dovizioso y veía que se estaba marchando muy rápido y que estaba adelantando a los demás pilotos porque sabía que a mí me costaría con el neumático duro. Aparte de eso, hemos conseguido pasar ese bache y encarar la carrera de otra manera».

Márquez admite que no ha sido un fin de semana fácil y que se ha tenido que esforzar para conseguir este triunfo: «Ganar aquí significa que he tenido que poner un poco más. He tenido que estar bastante concentrado durante todo el fin de semana y, como ha dicho Petrucci, es el resultado en el que ha habido más diferencias entre las otras Honda. Hemos ganado, pero este fin de semana era más difícil. Si Dovizioso no se hubiese caído no sé qué hubiese pasado; pero los rivales se caen, como yo cuando me caigo es porque me empuja alguien. Llevar a los rivales al límite ayuda a gestionar las situaciones como tú quieres, no como ellos quieren. Es un poco un círculo; cuando te encuentras bien con la moto trabajas mejor, pilotas mejor y la moto va mejor. Al entrar en esa dinámica es bueno mantenerla y no mover muchas cosas».

Una apuesta arriesgada, pero efectiva


Marc Márquez ha sido el único piloto que ha salido a carrera con el neumático trasero duro, una apuesta arriesgada que le ha salido bien y en la que el warm up, en el que ha mostrado un ritmo sensacional con este compuesto, ha sido clave: «Esta mañana ha sido mayor el riesgo, ya que era más complicado calentar el neumático duro. Lo quería probar, ya que el viernes me quedé con muy buenas sensaciones con él. La otra opción era el blando, ya que el medio no iba bien aquí».

Además, el de Honda ha admitido que en su equipo no estaban del todo de acuerdo con montar el duro en el warm up: «No hemos tenido discusión, pero sí debate de “por qué si todos van con un neumático, para qué arriesgar, si con ese neumático vas igual que ellos”, pero me encontraba mejor con el duro y he seguido un poco nuestro instinto».

«Esta mañana no lo veía mucha gente claro en el warm up, me decían “vigila, que te vas a caer”. Prácticamente, sólo Santi y yo confiábamos en ello pero después del warm up ya todo el mundo lo tenía claro», añadía.

Pese a que la nueva Honda está rozando la perfección, Márquez sabe que aún tiene algunos puntos en los que mejorar: «Les pido sin cansar; por pedir… Yo en cada carrera pido cosas, aún se puede mejorar. En electrónica vamos encontrando cosas, aquí hemos introducido algo que probamos en Mugello; son pocas cosas con las que no ganaremos dos o tres décimas, pero algo ganaremos encontrando esas cosas. Yo creo que en la parte del chasis se puede empezar a trabajar porque llevamos el mismo que el año pasado y ahí es donde creo que podemos empezar a probar cosas».

Sobre el frío reencuentro con Rossi en el podio, ha explicado que «cada uno ha cogido su copa y nada más. Hemos celebrado con nuestro equipo y ya está. Bueno, y con Petrucci, que hay buen rollo». El #93 no teme el ambiente que se puede encontrar en Mugello: «Tapones, casco, a la pista y ya está».