Márquez se fue al suelo en los test, pero acabó tercero y con buenas sensaciones

Marc Márquez termina satisfecho una nueva jornada de test en Montmeló. El líder de MotoGP ha acabado tercero tras ser uno de los más trabajadores del día, con un total de 80 vueltas. Ha probado diversas soluciones, entre ellas un nuevo chasis, y ha llegado a utilizar el carenado de Nakagami para establecer alguna comparación entre la moto actual y la del año pasado. Estas han sido sus impresiones tras este lunes de pruebas en el escenario en el que logró ayer su cuarta victoria de la temporada.


Sobre el trabajo en estos test y la importancia de las pruebas en Montmeló: «Los test más importantes del año para mí son los de Barcelona y Brno. Los dos son muy importantes. De hecho, aquí hemos trabajado mucho y hemos probado muchas cosas. Hemos probado el carenado de Nakagami y hemos hecho un mix para entender de cara al futuro, no para usarlo este año sino para entender. También hemos probado un chasis nuevo y hemos buscado el compromiso de probar cosas y de entender cosas, pero sin perder el rumbo. Cuando estás ganando y cuando te encuentras bien con la moto que tienes, también tienes que saber mejorar en los puntos débiles que tienes. También tenemos que mejorar en la electrónica y en cómo usar de la mejor manera toda esta potencia que tenemos de más este año y sacar el máximo provecho en todas las pistas».

La diferencia en el campeonato es muy amplia, pero queda mucho camino por recorrer: «Para mí falta mucho. Pero sí que es verdad también que corres mucho mejor estando 37 puntos por delante que 37 puntos por detrás. Corres sin esa presión de no poder fallar. Sabes que si fallas en algún caso, continúas estando delante. Ahí es lo que te permite gestionar de diferentes maneras, pero tienes que seguir con la misma dinámica. Lo he hecho cada año y lo haré este año también. Si puedo conseguir cinco puntos más y veo la posibilidad, lo intentaré porque nunca sabes lo que puede pasar».

Sobre la caída que ha sufrido en la jornada de hoy: «La caída ha llegado cuando más lento rodaba. He bajado un punto de intensidad y de concentración. Estábamos probando diferentes cosas, cosas más grandes de concepto general. Y al bajar un punto, en la curva 4 he entrado y sin esperármelo he perdido el tren delantero. Por suerte no he hecho nada y he podido seguir probando. Me ha hecho despertarme y seguir con la misma intensidad».

Durante unas vueltas ha cogido la rueda de Quartararo y después se han invertido los papeles: «Con Quartararo primero él se ha puesto delante y luego lo he alcanzado, lo he pasado y he tirado dos vueltas delante de él. Aquí en los test es diferente. Hemos coincidido así; a veces es difícil tirar cuando tienes a uno detrás, pero él ha tirado, lo he pasado y luego he tirado yo, también para darle las gracias entre comillas».

También ha sucedido lo mismo con Lorenzo, pero de diferente modo: «Luego con Jorge, hemos coincidido. No estamos haciendo ningún trabajo de equipo en especial más que el de intentar mejorar la moto. Hemos coincidido, iba delante de mí, lo he pasado y he continuado tirando porque estaba probando mis cosas».