Márquez estuvo con Carlos Sainz en el podcast "Carreras cruzadas"

Marc Márquez fue protagonista junto a Carlos Sainz del quinto y último episodio del podcast de Red Bull "Carreras cruzadas", en el que hizo un extenso repaso a su carrera deportiva y a algunos de los momentos clave.


El podcast "Carreras cruzadas" de Red Bull terminó con dos protagonistas de lujo: Marc Márquez y Carlos Sainz (padre), dos de los más grandes campeones de la historia del deporte del motor en España.

Marc Márquez compartió espacio con el doble Campeón del Mundo de Rallies y triple ganador del Dakar en coches, y ambos repasaron interesantes aspectos de sus respectivas carreras deportivas. Repasamos lo más destacado sobre lo que habló Marc Márquez, que también lanzó un claro mensaje a quienes critican que no cambie de equipo para intentar demostrar que puede ser campeón con más de una marca en MotoGP.

 

Qué supone ser un referente en el motociclismo: «Ser un referente supone responsabilidad, punto número uno. Sabes que todo el mundo te está observando, sabes que tienes que gestionar la presión de que cada error será criticado y analizado, como lo serán también los buenos resultados».

La importancia de ser un referente, sobre todo para los niños: «Tuve una experiencia con esto: estábamos en un circuito haciendo motocross un sábado, que había más gente. Pillé la moto y avancé nada, siete metros; de esto que la coges y vas al ralentí, sin casco y paras. Y había un niño al lado, en moto y sin casco. El padre le riñó, evidentemente, y dijo "Es que Marc Márquez va sin casco". Y ojo, ahí ya me cambió. De esto hace unos cinco años y me cambió todo».

Lo que implica ser un personaje público y muy famoso: «Molestar, no molesta. Pero mi mayor cambio fue a partir de 2013. Hasta entonces iba a las fiestas mayores con los amigos y esas cosas que se hacen con 20 años. Pero en 2013 hubo un cambio y de golpe y porrazo había gente llamando al timbre de casa, gente pidiendo fotos por la calle y ahí ya poco a poco te va cambiando el concepto de vida, aunque tú no quieras. Empiezas a buscar sitios más reservados, sitios en los que no haya tanta gente. Aunque tú no quieras, te ves obligado. Pero este problema es bienvenido, y siempre que se da la situación intentas estar esos 30 segundos con ese fan, que no lo olvidará en toda la vida».

«A mí lo que me costó más e incluso a veces me cuesta, son las típicas webs que sacan de contexto alguna frase para buscar el click rápido y luego lo comenta la gente sin leerse la noticia. A esto me costó acostumbrarme. Pero luego entiendes que aquí cada uno busca sus intereses. En este caso ayuda mucho evadirte de ello, porque si no, no eres tú mismo».

Desde cuándo tiene ese espíritu competitivo: «Desde pequeño. De siempre. Desde que tenía conocimiento, cuando perdía lloraba. Era así, mis padres me lo contaban. Ahora con los años el espíritu competitivo se te queda, pero se te queda en los momentos justos, no en todo. Yo hace 5, 6 o 7 años era competitivo en todo. Mi vida era una competición. Ahora sé cuándo se tiene que ser competitivo y seguro que con los años tengo que aprender a gestionarlo incluso mucho más».

Carlos Sainz comenta que tener a un hermano cuatro años mayor en casa le ayudó a crecer como deportista. Márquez asegura que se siente identificado, aunque en su caso él mayor es él: «Eso me pasa ahora a mí. Siempre he ido un paso por delante, porque tres años de diferencia con mi hermano se notan. Pero ahora vamos en bici, y si me despisto me gana, vamos a correr y me gana, y en moto ya me mete rueda en los entrenamientos. Hoy hemos ido a entrenar y el tío ha salido crecido. Y ahora es el compañero de equipo... ¡a ver qué va a pasar aquí! (Risas)».

A lo que se renuncia cuando eres un deportista de élite: «Renuncias a varias cosas y sigues renunciando hoy en día. Sobre todo cuando estás en activo. Te diré más, tienes que renunciar a casi todo y tienes que dar prioridad 100% a tu profesión, a tu hobby. No es una obligación, sale de dentro. Sé perfectamente que si mis amigos tienen un cumpleaños y yo el fin de semana siguiente tengo una carrera, pues iré al cumpleaños, pero cuando se levanten de la mesa para irse de fiesta yo me iré a dormir. ¿Y me iría de fiesta? Claro, pero son prioridades, son obligaciones. Creo que el punto más fuerte que tengo ahí es mi hermano, porque tenemos doble obligación. Cuando yo estoy perezoso, él me obliga, y al revés. Tenemos una obligación de entrenar juntos, de no saltarnos ni un día y más ahora que estamos en la misma categoría. Si yo hago 25 flexiones, él hará 26, entonces yo tendré que hacer 27. No nos saltamos ni un entrenamiento».

Perder: «Yo cuando pierdo me pilla una ansiedad que no paro de comer, no duermo y deseo que llegue ya la siguiente carrera (Risas)».

La revolución que supuso su pilotaje en MotoGP: «Carmelo Ezpeleta fue de los primeros que me dijo: "Todos acabarán con tu pilotaje, porque estás ganando". Y es así. Cuando llegué a MotoGP nadie o casi nadie utilizaba el codo y ahora todo el mundo lleva ese estilo de pilotaje. Cuerpo hacia delante, codo al suelo e intentar hacer girar muy rápido la moto. Sí que en ese caso lo veo en los kartings. Yo me muevo mucho por circuitos de la zona y los niños, sin ir más lejos el de Emilio (Alzamora) que empieza a ir en moto, dicen: "Ahora haré como Marc Márquez, tocar con el codo". Con el codo hemos dejado ahí nuestro sello».

Carlos Sainz lo llama "codo-muelle", por las constantes salvadas de Marc... Y esto le responde Márquez: «El codo-muelle... ojo con el codo-muelle, que me ha costado los dos hombros. Pero de momento se aguanta. Ya me lo dijiste cuando estuvimos en el GP de Catalunya de F1».

El secreto del éxito: «Pues no hay secreto. Lógicamente, a base de diversión. Ese es el punto de número uno, porque para tener esta entrega y este sacrificio, te tiene que gustar mucho una cosa. Cuando te gusta mucho una cosa la haces y es diversión. Pero luego, a base de trabajo y sobre todo siendo realistas en todo momento y sabiendo que sí, que eres bueno en motos, pero eres una persona normal y que si se acaba la moto la vida sigue. Y si la vida se acaba, la moto no sigue. Esto es lo más importante. Siempre puedes soñar y puedes imaginar cosas, pero vivirlo todo en su momento y trabajándolo, todo llega. Trabajando es cuando realmente puedes disfrutar de ese talento que lo vas mejorando día tras día».

Sobre su debut en MotoGP en 2013, que acabó con el título: «Con los rivales, aunque te lleves bien, siempre hay esa tensión. Con Dani Pedrosa, ahora que está en otro rol trabajando para KTM, hemos coincidido y hemos quedado para entrenar juntos, y me dijo que cuando llegué a MotoGP me vio como un rookie. Lorenzo también me lo dijo: "Te veía un rookie. Va rápido, pero no puede ir rápido en todas las carreras...". E iba avanzando el año y me iban considerando un rival, pero sí que es cierto que ese año la clave fue no querer imaginar, sino intentar ser realistas. Ir día a día; cuando se podía sí, cuando no, no. Pero sobre todo, no tener presión: si te caías, era el primer año; si ganabas, era increíble; si hacías un podio, está bien; si quedas entre los cinco primeros, también está bien. Fue el año en el que más me divertí en general, porque no tenía presión. Lógicamente, en las últimas carreras sientes presión, y más cuando los rivales ya te empiezan a presionar de maneras diferentes. A partir de ahí, te vas curtiendo. Pero ese año no había presión y era diversión sólo».

Sus ídolos: «Para mí, nombres contra los que ahora estoy compitiendo, como podía ser Valentino Rossi o Dani Pedrosa. También Mick Doohan. Estos tres nombres fueron los tres que tuve. Lógicamente, también Crivillé, que fue el primer español que ganó en 500cc. Pero sobre todo, Dani Pedrosa y Valentino Rossi eran los que ganaban cuando yo era pequeño y en los que me fijaba de otra manera, y los que intentaba tener ese referente y los intentaba imitar».

Las personas más importantes en su trayectoria: «Hay mucha gente que ha ayudado y que ha apoyado, pero los padres son las personas clave. Es ahí donde empieza todo. Si un niño pide a los 4 o 5 años una moto para los Reyes y la moto no llega... Es ahí donde los padres están día a día, haciendo horas extras en los trabajos para que el niño tenga la moto, no teniendo vacaciones para ahorrar para que el niño tenga la moto. Creo que los padres para mí han sido las personas clave. Y luego, lógicamente. Incluso ahora tengo ese apoyo y ese respaldo».

La importancia de Carmelo Ezpeleta en MotoGP: «Lo que ha hecho en MotoGP se ve. Cómo ha crecido el campeonato y la vuelta que le ha dado sin perder esa esencia, pero siempre buscando la vuelta para seguir creciendo como deporte. Lo que más destaco de Carmelo es que todas las veces que hablo con él y lo que le he ido conociendo, que ahora nos llamamos y nos conocemos mucho, es que tiene una mentalidad de deportista. Es igual de ambicioso. Estos días con el confinamiento nos llamamos, y la de ideas y planes que tenía eran increíbles. Otros se dan por vencidos, pero él ya tenía el plan A, el B, el C, el D... y sigue. Es ahí donde lo destaco, siempre está dando vueltas».

«Otro hace y deshace. Pero lo que ha creado él en MotoGP, que los pilotos tengamos palabra con la Comisión de Seguridad, en la que podemos hablar todos; lo que nos escucha, se interesa por nosotros, si tienes una lesión es el primero en llamarte... Es la implicación que tiene y esa implicación es ambición. La mentalidad es igual que la de un deportista que tiene la máxima ambición para ganar».

El recuerdo más especial desde que es profesional: «Para mí el más especial y el que recuerdo como si fuese ayer, es la gala de Valencia de los campeones junto a mi hermano (2014). Poder ser Campeón del Mundo de MotoGP y él en ese año de Moto3, fue increíble. Ya había ganado otros años y podía quedarme con 2013, con el título de MotoGP, pero cuando gana tu hermano, que es a quien más quieres en el mundo, es ahí donde se te queda grabado».

Mensaje para quienes critican que no cambie de equipo y demuestre si puede ser campeón con otra marca: «En ese caso siempre he sido muy claro: hay dos motos idénticas a la mía, la que lleva mi compañero de equipo y la que lleva Cal Crutchlow. Me quiero sentir a gusto y feliz donde esté. Y si me estoy sintiendo a gusto y feliz, y además las cosas salen bien... ¿Para qué cambiar? No necesito una motivación extra. Se ha visto que en toda mi carrera deportiva, en ningún caso he vetado a ningún compañero, porque significaría miedo. Tuve a Dani Pedrosa, que ha sido un gran campeón y un gran piloto, he tenido a Jorge Lorenzo y en el futuro nunca se sabe. Ahora tengo a mi hermano, el Campeón del Mundo de Moto2. Y en el futuro veremos. Si yo me siento feliz, no necesito motivaciones y las cosas van saliendo bien... Si otro piloto cree que puede ganar con esa moto, hay otra. Tú vas a Honda y dices "Eh, a mí no me interesa económicamente, yo lo que quiero es esta moto y ganar", Honda te la da seguro mañana».

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