Manu González: encuentro con el Campeón del Mundo de Supersport 300

Marc Márquez no deja ni las migajas en Japón

Manu González, Campeón del Mundo de Supersport 300; Ana Carrasco gana en Francia


Coloquio en la RFME con Manu González

El Campeón del Mundo de Supersport 300 en 2019, Manu González, estuvo en la RFME en un desayuno con la prensa especializada.


La ronda de desayunos con Campeones del Mundo sigue su curso en la sede de la Real Federación Motociclista Española (RFME). Si recientemente fue el Campeón del Mundo de MX2, Jorge Prado, el que pasó por el cuartel general de la federación, este jueves le tocó el turno al flamante campeón de Supersport 300, Manu González.

'Manugass' no es un campeón cualquiera, ya que con 17 años y 56 días se convirtió en Magny-Cours en el Campeón del Mundo más joven de la historia, superando el registro de Loris Capirossi cuando el italiano logró la corona de 125cc en 1990. Pese a su corta edad, el madrileño lleva años granjeándose un hueco en la élite del motociclismo a base de grandes resultados. Ya en 2017 fue campeón de la European Talent Cup, certamen monomarca que está enrolado dentro del FIM CEV, y en su segundo intento en el Mundial de Supersport 300 ha conseguido el título tras dominar durante buena parte de la temporada.

El éxito logrado esta temporada le ha abierto las puertas del Mundial de Supersport, en el que debutará el año próximo. El propio Manu confirmaba su ascenso de categoría en el encuentro con la prensa especializada en la sede de la RFME: «Tenemos el apoyo de Kawasaki, con ayuda de fábrica. Se cerrará en los próximos días y haré el Mundial completo con la 600 cc», explicaba el madrileño, que afirma que se siente muy cómodo en el paddock de SBK: «Creo que en SBK me valoran más y me encuentro muy cómodo. La categoría tiene cosas muy positivas porque puedes empezar desde los 15 años y con tantos pilotos, aprendes a gestionar la carrera, a pensar encima de la moto, no ir a lo loco».

González ha sido campeón de dos categorías de nivel y complicadas como la European Talent Cup y el Mundial de Supersport 300. A la hora de poner en una balanza ambas, cree que «Supersport 300 es más complicada en todo. Es diferente; sí que pueden ser parecidas, pero en 300 hay muchos pilotos, tienes que tener mucha más concentración, los grupos son más grandes... Es diferente, pero también más difícil para ti mismo como piloto y para los equipos».

También piensa que este título puede abrirle más puertas que el que cosechó en la ETC hace dos temporadas: «Eso no lo sé. Yo creo que sí. Lo que pasa aquí es que la categoría ya está dentro del Mundial de Superbike y la European estaba dentro del FIM CEV. Al estar dentro de WSBK, todo lo que está cerca de Superbike ya se conoce más».

Pese a que su sueño es acabar en MotoGP, a corto plazo piensa en el WSBK, un certamen con muy poca presencia de españoles en comparación al Mundial de MotoGP: «Por lo que sabemos, en Superbike están mirando por los españoles y quieren más en los próximos años».

En cuanto al entorno de este campeonato, destaca la cercanía entre los aficionados y los pilotos: «Lo más importante de Superbike es que está el Paddock Show. Igual parece una tontería, pero es algo que acerca muchísimo a los pilotos (al público), porque todos los pilotos pasan por ahí durante el fin de semana y cualquier aficionado puede ir allí, conocerlos y hacerse una foto muy cerca. En MotoGP igual pillas a Márquez pasando con el scooter si tienes suerte. Pero en el Paddock Show sí que se conoce mucho más a los pilotos y hacen muchas cosas. Está muy bien pensado».

Sobre cómo compagina los estudios (está en 2º de Bachillerato) con el motociclismo y cómo le ha cambiado la vida a medida que se ha ido haciendo más profesional, asume que «cambiar sí cambia. Cada vez son más difíciles los estudios y más difíciles las motos. Al final se van juntando todo y es más seguido, y no tienes tiempo para otras cosas. Sí que tengo tiempo para estudiar cuando no hay carreras, pero cada vez es más difícil. También me gustaría estudiar y entrenar más, pero hago lo que puedo».

En cuanto a sus referentes, muestra predilección por Rossi, pero destaca que su actual espejo en el que mirarse es Marc Márquez: «Por delante el principal es Márquez, para mí y para cualquier piloto. Es del que más se puede aprender, no sólo en la pista, sino fuera también. Es el mejor en todo. Aunque sí que Rossi me ha gustado más y también he aprendido mucho desde que era muy pequeño. En cuanto a los pilotos que vienen por detrás, sí que sigo viendo los resultados, porque me gusta ver qué ocurre ahora en las categorías en las que yo he corrido antes. Es difícil acordarse de los nombres, porque hay muchos, pero sí que van mejorando los tiempos que hacíamos... Así que habrá que tener cuidado».

Sus padres, fundamentales en el camino de Manu González hacia el motociclismo de élite, también estuvieron presentes en el desayuno y dejaron interesantes reflexiones sobre el éxito de su hijo en un camino que los tres, amantes del motociclismo, han disfrutado desde que empezó. «La palabra sacrificio para sus padres no lo es del todo, porque hemos disfrutado todo». «Siempre lo hemos hecho así. Nunca hemos agrandado las victorias ni las derrotas. Desde siempre le inculcamos a nuestro hijo que tenía que ir en moto, entrenar, competir… para pasárselo bien y que si no era así, lo mejor era volver a casa», explicaba su padre.

La anécdota la puso su madre, que dejó claro que Manu estaba 'predestinado' a correr en moto: «En la guardería y en el colegio sólo pintaba motos, circuitos… Me llegué a preocupar un poco, pero finalmente nos dimos cuenta de que el motociclismo era su vida. Lo llevaba dentro».