Recordamos al brillante piloto italiano

El 23 de octubre de 2011 se vivió una tragedia en el circuito de Sepang. Marco Simoncelli falleció minutos después de sufrir un desafortunado accidente producido en la segunda vuelta de la carrera de MotoGP, una pérdida que dejó un gran vacío en el mundo del motociclismo.

Hoy se cumplen cuatro años de un día trágico para el motociclismo, que tuvo lugar precisamente en Sepang, circuito en el que durante este fin de semana se está disputando la penúltima cita de la temporada 2015. El 23 de octubre de 2011 nos dejó Marco Simoncelli en el trazado malasio tras sufrir un grave accidente durante la carrera de MotoGP, en la que había protagonizado un bonito duelo con Álvaro Bautista en los primeros compases de la prueba.

Simoncelli perdió la vida en Sepang, el trazado en el que tres años antes se proclamó Campeón del Mundo de 250cc. Estaba llamado a hacer grandes cosas en la categoría reina, en la que sumó dos podios -Brno y Phillip Island- en su segunda temporada, un curso en el que dio un gran paso adelante que le posicionó con constancia entre los puestos destacados de MotoGP.

Aquel fatídico 23 de octubre nos arrebató a una de las grandes promesas del motociclismo internacional. Su estilo agresivo, que le causó sus más y sus menos con algunos pilotos, no dejaba indiferente a nadie. La llama de este talentoso piloto italiano se apagó con 14 victorias, un total de 31 podios y un título mundial, dejando un legado inolvidable.

Race in Peace, Marco