Presentación en Gran Canaria

La Macbor Eight Mile 500 es una nueva moto A2 cargada de atributos para dar mucha guerra en el segmento neoretro. En las carreteras de Gran Canaria hemos pasado una jornada probando tanto la versión Street como la Scrambler, dos variantes que sorprenden por su estética y otros elementos como un basculante monobrazo o el ABS con tres modos. ¡No te pierdas nuestra opinión y primeras impresiones!


En 5 tweets

  • La marca española quiere 'asaltar' el segmento naked con una propuesta neoretro muy atractiva.
  • Al estilo se le unen componentes de primerísima calidad.
  • Dos versiones: Street, más urbana y asfáltica, y Scrambler, con más aptitudes off-road.
  • Es la más cara entre su competencia directa, pero con una diferencia irrisoria si comparamos sus componentes.
  • Para conocer mejor las características y diferencias entre ambos modelos, echa un vistazo a las fichas técnicas de la Macbor Eight Mile 500 Street y Macbor Eight Mile 500 Scrambler.

Hace algo más de dos años, la jovencísima marca española lanzaba una serie de motos 125 de estilo retro. Una de ellas fue la Macbor Eight Mile 125, modelo que pudo probar quien os escribe en su presentación en Tarragona con una sensación final muy grata. El camino de la firma lanzada por Motos Bordoy en España y Portugal no ha hecho más que crecer en todo este tiempo con nuevos modelos y propuestas, aunque con un hito muy importante: la Macbor Montana XR5. La trail 500 supuso la confirmación de que el proyecto era muy ambicioso y aspiraba no sólo al gran vergel de las motos 'de convalidación' sino a pelear con serios argumentos en el segmento de la media cilindrada. Ese trabajo de consolidación viene apuntalado con la llegada de la Macbor Eight Mile 500, una naked que se une a esta cilindrada no para cubrir el expediente sino para aportar una nueva opción en este tipo de motos A2 con estilo neoretro, calidad y buen precio.

En esta ocasión, la primera toma de contacto se ha realizado en la isla de Gran Canaria, donde hemos podido disfrutar de las Macbor Eight Mile 500 2022. Y lo digo en plural, porque viene en dos versiones, la Eight Mile 500 Street y la Eight Mile 500 Scrambler. Con ambos modelos recorrimos nada menos que 180 km en una jornada donde tuvimos sol y lluvia, frío y calor, carreteras rápidas en perfecto estado y otras vías estrechas con curvas serpenteantes o hasta un tramo off-road... Si quieres conocer nuestras primeras impresiones sobre estos modelos después de un largo día de moto y diversión, sigue a continuación...

Equipamiento

Opinión

Lo mejor

Podría mejorar

  • Equilibrio general.
  • Componentes ciclo de primera calidad.
  • ABS con tres modos.
  • Tacto del freno trasero.
  • Manillar estrecho en versión Scrambler.

Rivales y precio de las Macbor Eight Mile 500 2022

La Macbor Eight Mile 500 llega a la categoría de motos A2 'puras', con un motor que rinde una potencia de 35 kW (47 cv), la máxima permitida para los usuarios con este carnet A2. Desde la marca la enmarcan en el segmento naked, donde encontramos una brutal competencia con modelos de diferentes calidades, prestaciones, tipos de motor (1 ó 2 cilindros) o precios. Sin embargo, por la estética y concepción, podríamos decir que están enmarcadas dentro de las motos neoretro e incluso con referencias al mundo scrambler. Además, contamos con dos versiones diferentes, una más convencional y asfáltica y otra más campera, y cuenta con un motor bicilíndrico. Por esta serie de motivos, en nuestra opinión su competencia se restringe a este trío de modelos: las tres versiones de Brixton Crossfire 500, Brixton Crossfire 500 X y Brixton Crossfire 500 XC, las Benelli Leoncino 500 y Benelli Leoncino 500 Trail y, la única versión Voge 500AC, tres familias con versiones más asfálticas o más scrambler (excepto la única versión de la Voge) y motores bicilíndricos en línea con cilindradas (471 cc) y potencias (47 cv) idénticas o casi. Por pureza y estilo, también hay que mencionar a la Husqvarna Svartpilen 401 o las Fantic Caballero Scrambler 500, Caballero Explorer 500 y Caballero Rally 500, aunque su motor monocilíndrico las deja con un carácter un poco diferente.

Rivales directas de las Macbor Eight Mile 500 Street / Scrambler

Ver más

Un alma, dos motos: Versiones Street y Scrambler, sus características y diferencias

La Macbor Eight Mile 500 es una moto que aprovecha el desarrollo de la exitosa Montana XR5, un modelo que ha logrado revolucionar y poner en jaque a toda la competencia del segmento trail de media cilindrada. Con la misma premisa, llega este modelo neoretro que amplía así el catálogo de la marca barcelonesa. Como ya hemos adelantado, llega en dos versiones que parten de una misma base. Las Macbor Eight Mile 500 Street y Scrambler comparten muchas características:

Para empezar, heredan el motor bicilíndrico en línea de 471 cc de 8 válvulas, doble árbol de levas con inyección electrónica firmada por Bosch y un mecanismo denominado Dual Oxygen Sensor, que ajusta continuamente la mezcla aire/gasolina en los cilindros de la manera más adecuada para ofrecer el mejor rendimiento en situaciones de alta exigencia y para priorizar el bajo consumo en el resto de circunstancias. El propulsor rinde 47 cv a 8500 rpm de potencia máxima, la misma cifra que la Montana. Sin embargo, el mapa ha sido reconfigurado para ofrecer una entrega un poco diferente a la trail.

En la parte ciclo, encontramos algunas de las características que hacen a ambos modelos especiales frente a la competencia. Empezamos por un chasis de sección rectangular fabricado en acero Q345, un tipo de material que consigue rebajar el peso considerablemente (15% más liviano) con una gran resistencia (40% más). Hay otros detalles importantes como los rodamientos reforzados (mayor resistencia y durabilidad), ejes huecos (mayor ligereza total) y aluminio como material para manillar, tijas, llantas, pedales, soportes de las estriberas, caballete lateral, cubrecárter y basculante.

En ambos modelos encontramos una imagen neoretro muy bien conseguida. El faro redondo típico de las scrambler adquiere aires modernos con la tecnología LED aplicada en todos los faros mientras que el doble escape lateral ligeramente elevado o el porta-matrícula flotante anclado al lateral reflejan un gusto exquisito. Lo que sí destaca en este punto es la elección de instalar un basculante monobrazo que ha resultado ser no sólo más bonito y espectacular sino que incluso ha mejorado las sensaciones respecto a un sistema convencional, según han podido corroborar durante el desarrollo. Sin duda, se trata de uno de los puntos más distinguidos de ambos modelos respecto a sus rivales. También con gran funcionalidad, pero añadiendo atractivo estético, encontramos frenos de disco lobulados, con doble dotación delante de 298 mm con pinzas flotantes Nissin de doble pistón y un disco trasero de 240 mm con pinza Nissin de un pistón.

Aquí merece la pena pararse en otro de los elementos que, a nuestro juicio, es diferenciador respecto a otras alternativas, el ABS con tres modos: encendido, apagado y mixto (desconectado sólo atrás), algo difícil de ver en este segmento medio.

La firma de Motos Bordoy confía también en marcas reconocidas para la suspensión. KYB firma tanto la horquilla de 41 mm como el monoamortiguador trasero con bieletas. Para controlar todos los datos, tenemos ante nosotros una instrumentación a través de una pantalla digital a color LED con velocímetro digital, cuentakilómetros, cuentarrevoluciones, indicador de marcha engranada, nivel de combustible, temperatura de motor, modo del ABS y otros testigos. En el lateral izquierdo de esta pantalla tenemos una toma USB para la carga de dispositivos móviles. Otros componentes comunes son el asiento, las estriberas con protección de goma extraíble o los rodamientos de aguja utilizados en el pedal de freno y la palanca del cambio, ambos en aluminio, para garantizar la suavidad de sus movimientos.

¿En qué se diferencian la Macbor Eight Mile 500 Street y la Macbor Eight Mile 500 Scrambler?

Como veis, un gran porcentaje de ambas motos son iguales, pero en las diferencias están los rasgos que van a marcar el carácter único de cada modelo. Como en su apellido puedes adivinar, cada rasgo la va a hacer más o menos urbanita o campera, manteniendo un mismo espíritu pero con unas personalidades claramente diferenciadas.

Para ver las diferencias más importantes, vamos a fijarnos en la parte baja de las motos. Si empezamos por las suspensiones, hemos dicho que son KYB (de altas especificaciones, por cierto), pero si en la Street tenemos una configuración fija en ambos ejes, en la Scrambler podemos hacer ajustes de precarga, compresión y extensión. Además, el recorrido es de 155 mm delante y 165 mm detrás en la primera y de 195 y 200 mm, respectivamente, en la segunda. En las ruedas se concentran muchas diferencias. La STR monta llantas de aleación de aluminio mientras que la SCR elige unas espectaculares llantas tubeless de radios cruzados Akront. En ambos modelos se ha montado Pirelli de estilo mixto, pero con dos familias diferentes, ya que la urbanita luce los Pirelli MT60 de corte más 'clasicote' mientras que la opción campera se ha decantado por los Pirelli Scorpion Rally con un comportamiento trail mucho más capaz.

Y, un tema clave, las medidas de los neumáticos son muy diferentes. Como suele ser habitual en estas versiones más off-road, la Macbor Eight Mile 500 Scrambler combina rueda delantera de 19" (110-80/19) con trasera de 17" (150-70/17) mientras que en la versión Street se mantiene una rueda trasera de 17" aunque de diferente anchura (160-60/17) y curiosamente se opta por una rueda delantera de 18" (110-80/18), con una mayor agilidad para el asfalto aunque sin llegar a las de 17", una decisión con la que quiere preservar la pureza y su inspiración en las motos clásicas, en las cuales era la medida más habitual. Estas variaciones repercuten en las diferentes alturas del asiento, 790 mm para la Street y 820 mm para la Scrambler.

Otro último elemento que refleja la vertiente de cada una es el cubre-cárter de aluminio, anodizado en negro en el caso de la Street.

La Macbor Eight Mile 500 Street está disponible en tres colores (amarillo, negro y rojo metalizado) mientras que la Macbor Eight Mile 500 Scrambler viene en dos colores (rojo más apagado y gris).

Ver más

Cómo van las Macbor Eight Mile 500

Desde la primera vez que las tienes delante, te das cuenta de que el nivel de calidad, diseño y acabados ha dado un paso adelante respecto a la Eight Mile 125, con una factura final de una moto 'más de verdad'. El diseño es muy atractivo, ya que ambas vertientes saben mezclar la inspiración en el siglo pasado con los detalles estéticos más de vanguardia sin que chirríen entre sí. Ejemplo de ello es el vanguardista panel digital a color, una instrumentación muy moderna que casa muy bien con el conjunto y que, por cierto, no tiene muchos problemas de visibilidad en las diferentes condiciones de luz que tuvimos.

Para estrenarnos sobre esta '500' elegimos la Macbor Eight Mile 500 Street, una moto con la que pasamos casi toda la mañana y con la que pudimos comprobar su comportamiento en un gran abanico de condiciones: carreteras rápidas y más reviradas y en seco y mojado. Lo primero que llama la atención es la altura del asiento que, unido a su estrechez en la zona cercana al depósito permite apoyar completamente ambos pies en el suelo con toda la planta, un punto muy a favor de las personas más bajitas o para los novatos que quieren reforzar su confianza en parado o a bajas velocidades. Si seguimos con el asiento, tenemos un asiento doble que te encaja muy bien en una posición muy natural. Algunos quizá queramos un asiento que te dé mayor libertad de movimientos, pero teniendo en cuenta el tipo de moto ante el que estamos, parece acertado. Más cuando después de casi 200 km, no tuvimos síntomas de fatiga alguna en nuestro trasero ni en el resto del cuerpo.

Salimos del hotel por un entorno urbano en el que ya desde los primeros instantes me doy cuenta del carácter de su mapeo de motor, con unas primera y segunda marchas bastante impulsivas, lo que ayuda a que tenga una buena 'pegada' desde bien abajo, aunque esto también supone un poco de brusquedades hasta que te haces con el tacto del acelerador y del embrague. Cuestión de tiempo. Su carácter cambia por completo al ascender a la tercera velocidad, seguramente la más equilibrada entre suavidad y potencia. Una delicia. En cuanto alcanzas una vía más rápida o la autovía, las velocidades cuarta, quinta y sexta hacen que todo fluya con gran suavidad gracias a su larga relación, lo cual también beneficiará el consumo contenido sin que ello afecte demasiado a sus prestaciones en estas carreteras. Alcanzar las velocidades máximas es 'pan comido', sin alardes, pero con progresividad y absoluto control. Los mismo ocurrió desde el momento que encaramos la subida hacia Mogán y empezamos a dibujar con brío las serpenteantes carreteras grancanarias. La lluvia nos cortó rápidamente la diversión, pero también pudimos comprobar que la combinación de los MT60 y el resto de la parte ciclo nos aportan gran confianza en condiciones difíciles. Más tarde, fue el turno de subirnos en la Macbor Eight Mile 500 Scrambler, apoyada sobre los Pirelli Scorpion Rally, los cuales también me sorprendieron por su gran nivel de agarre en cualquier tipo de circunstancias.

Seguimos profundizando en la parte ciclo y me quiero parar en los frenos. Su equipo Nissin es más que eficaz. Es 'tirar' de la maneta y el eje delantero se hunde lo justo para para amortiguar la detención con progresividad mientras que las pinzas hacen su labor sobre los dos discos con muy buena nota. También la acción sobre el disco trasero es muy buena, pero el tacto con el pie es seguramente demasiado duro e impreciso. En todas las unidades a las que me subí sentí que debía hacer demasiada fuerza con el pie para que la pinza empezara a morder. La verdad es que con lo bien que va el delantero, no echas de menos la acción del trasero. Y cuando quieres hacer un poco de conducción más deportiva, no cuesta adaptarse a la acción trasera. Sin embargo, creemos que este tacto puede ser mejorado para hacer un conjunto aún más seguro y adecuado al tipo de moto del que estamos hablando.

Si hablamos de las suspensiones, las KYB tienen un comportamiento de notable, dando prioridad, eso sí, a la comodidad, como es palpable en el tarado estándar tanto en la Street como en la Scrambler. Negociar una sucesión de curvas se hace muy fácil, aunque hay cierto y lógico balanceo del tren delantero.

Tras la comida en una típica y espectacular casa-cueva, me subí a la Macbor Eight Mile 500 Scrambler para afrontar el camino de vuelta al hotel en un tramo que prometía emociones fuertes y ya sólo con una breve parada de repostaje. Con el asfalto completamente seco, buena temperatura y acompañados por los impresionantes paisajes de la 'isla redonda', ascendimos a las medianías desde el este de la isla para luego bajar hacia Maspalomas por el magnífico barranco de Fataga, un recorrido en el que pudimos comprobar que, si bien la Eight Mile Scrambler es la opción más off-road, no tiene nada que desmerecer su comportamiento en asfalto. ¡Qué bien frena y qué bien desliza la trayectoria de la carretera! Pareciera que vamos en una una naked más pura.

¿Carácter off-road? Algo es 'más que algo'

Los amigos de Motos Bordoy encontraron un tramo sin asfaltar para comprobar las aptitudes de su nueva neoretro, algo que en mi caso pude comprobar con las dos versiones.

La primera pasada, la hice con la Macbor Eight Mile 500 Street. La posición es un pelín forzada, aunque apunta maneras camperas para poder ir de pie. Y si le quitas la goma de las estriberas, aún ganarás en agarre. En las suspensiones, aunque con suficiente recorrido, echas de menos que sean un poco más 'generosas' para afrontar algunos obstáculos y piedras grandes. Los Pirelli MT60 van muy bien, aunque con la tierra excesivamente mojada o encharcada, tendrás que estar atento a cualquier resbalón, algo a lo que no debes tener miedo, ya que su baja altura permite ayudarte con los pies de manera muy fácil.

En el caso de la Macbor Eight Mile 500 Scrambler, la mayor altura del asiento te permite tener una posición de conducción un poco más dominante, aunque unos centímetros más de anchura en su manillar para esta versión le vendrían 'de perillas' para un manejo en el campo aún más certero. Obviamente, las llantas de radios, los Pirelli Scorpion Rally y el mayor recorrido de las suspensiones nos permiten mayores alegrías y estamos seguros de que las posibilidades de ajuste de las suspensiones tanto delante como detrás pueden extender sus posibilidades en off-road mucho más que la versión Street. Un 'puntazo' de esta Eight Mile 500 en ambas versiones es que cuenta con modo ABS desconectable y modo mixto (desconectado sólo detrás) para que puedas tener diferentes tipos de acción del ABS y elegir el que mejor se adapte a tu nivel de pilotaje campero, todo un punto a favor respecto a la competencia. En general, no esperes ni mucho menos una moto de enduro; ni siquiera una trail. Pero sí que en las manos adecuadas y con los ajustes de amortiguación pertinentes, puede convertirse en una máquina muy divertida y capaz para cuando salimos del asfalto. Cuando te dicen que tiene algo de carácter off-road, puede ser 'más que algo'.

Ver más

Conclusión y opiniones de las Macbor Eight Mile 500 Street / Scrambler

Motos Bordoy ha lanzado una Macbor Eight Mile 500 muy 'redonda' para competir muy en serio por el suculento segmento naked. Lo hace con un producto muy atractivo a la vista, pero también con un paquete de componentes que, en conjunto, ofrece un comportamiento muy equilibrado e incluso muy destacado cuando le buscas las cosquillas. Por eso, aunque no son las más baratas entre las neoretro o las naked 500, bien que merecen ese pequeño desembolso extra gracias a los pequeños detalles como el exclusivo basculante monobrazo.

Además, si bien ambos modelos están pensados para conductores con carnet A2, creo que el carácter de ambas está muy bien diferenciado. La Macbor Eight Mile 500 Street se me antoja como una moto perfecta para el usuario que se estrena en la media cilindrada y quiere una moto fácil de conducir para todos los públicos, asequible y con una estética espléndidamente atractiva y con carácter. Por otro lado, la Macbor Eight Mile 500 Scrambler se ha convertido en mi opción preferida, con sus centímetros extra en altura y suspensiones y una estética un poco más off-road que, la verdad, me han enganchado. Si le añadiéramos un asiento un poco más plano y unos centímetros de ancho de manillar, seguro que ganaría en agresividad endurera... pero también aumentaría su precio.

En cualquier caso, las Macbor Eight Mile 500 parece que han dado en el clavo para llegar a un segmento que, lejos de cubrir el expediente, estamos seguros de que van a dar mucha guerra y van a abrir un nuevo frente en esta preciosa batalla de las motos 500 de estilo neoretro y precios económicos.

Galería de fotos de las Macbor Eight Mile 500

Acción

Detalles

Vídeo-prueba Macbor Eight Mile 500

 

 

Volver a la home