El italiano se subió a la Saroléa SP7 en MotorLand Aragón

El Mundial de MotoGP sigue preparando el desembarco de las motos eléctricas a partir de 2019 y MotorLand Aragón acogió un nuevo capítulo de las pruebas que se están haciendo con diferentes fabricantes. Loris Capirossi probó la Saroléa SP7 en el trazado turolense.



Si no se tuercen las cosas, en los planes de Dorna se dibuja que las motos eléctricas lleguen al Mundial de MotoGP en el año 2019. Así lo confirmó hace unos meses Carmelo Ezpeleta, que tiene mucho interés depositado en el desembarco de las motos eléctricas en el certamen, en el que contarán con una categoría paralela para estos prototipos.

Carmelo Ezpeleta ya dejó claras hace unos meses las ideas básicas de este nuevo campeonato en una entrevista con RadioEstadio del Motor: «Tenemos los derechos de los campeonatos eléctricos de la FIM y tenemos el compromiso de hacer un categoría, pero queremos hacer una categoría en todos los sentidos: el primero, que las motos sean eléctricas y que tengan una cierta posibilidad de hacer una serie de vueltas, ya que con los simulacros que habíamos hecho no llegábamos a dar muchas. Me gustaría que fueran carreras al sprint. Nos gustaría también que a la hora de recargar las baterías sea de forma ecológica, que no nos dediquemos a recargar las baterías con unos compresores que contaminen mucho más que las propias motos».

Pese a que aún no están definidas todas las líneas maestras de este nuevo proyecto, el CEO de Dorna ya desveló que quiere que se trate de una copa monomarca, posiblemente con denominación de Copa del Mundo, cuyas motos sean gestionadas por los equipos independientes de MotoGP. Por tanto, ya se está buscando el mejor suministrador posible para este certamen y Dorna ha empezado a trabajar en ello, con Loris Capirossi como probador de lujo bajo la atenta mirada de Carmelo Ezpeleta.

En abril se vio a Capirossi probando en Laguna Seca la LS-218 de Lightning Motorcycles, y el pasado jueves se pudo ver de nuevo al italiano testando un nuevo modelo. En este caso, la Saroléa SP7, con la que dio varias vueltas a MotorLand Aragón y quedó muy satisfecho con la relación peso-potencia del prototipo, algo a tener en cuenta porque estas primeras versiones de modelos eléctricos se caracterizan por su alto peso.

De momento la autonomía es el aspecto en el que más se está trabajando y uno de los que más interesa a Dorna, que además de buscar una nueva categoría 100% ecológica, quiere que cuente con carreras emocionantes y una duración razonable. Por el momento, el fabricante belga Saroléa se posiciona como una de las alternativas para el primer certamen de motos eléctricas, que no tardará en definir cuál será su proveedor para ese estreno en 2019.

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