Los problemas de neumáticos obligaron a pasar por el pit-lane

El Mundial de Superbike vivió este domingo en Phillip Island su cita inaugural con una carrera flag to flag. El sábado se evidenciaron los problemas de neumáticos que podrían sufrir los pilotos y estos fueron obligados a cambiarlos durante la última manga del día. Repasamos lo que se vivió este fin de semana en la primera carrera del año.


Los test en Australia se llevaron a cabo con normalidad. El viernes, con la celebración de los primeros entrenamientos, todo seguía igual. El sábado durante la Superpole, ningún problema. Sin embargo, las 22 vueltas de la primera carrera del año terminaron evidenciando problemas en los neumáticos Pirelli. La tremenda exigencia de un circuito de alta velocidad, un asfalto abrasivo y un sensible cambio en las condiciones de la pista provocaron que los neumáticos difícilmente cumplieran con la distancia total acordada.

El sobrecalentamiento de la goma y su posterior deterioro -blistering-, provocó rendimientos dispares de los pilotos que más afectados se vieron. Sin ir más lejos, el actual y tres veces campeón Jonathan Rea terminó la primera manga en quinta posición, a más segundos del ganador Marco Melandri. El piloto de Kawasaki no completaba una actuación como esa desde el 7 de septiembre de 2014 en Jerez, exceptuando caídas y abandonos. Peor aún, la seguridad entró en juego y el neumático del debutante Yonny Hernández reventó, provocando una aparatosa caída al piloto colombiano.

Pirelli admitió la situación, y Dorna reaccionó estableciendo un cambio obligatorio de neumáticos de cara a la segunda carrera. Una decisión para la que no hizo falta mucho consenso. Giorgio Barbier, director de Pirelli en Superbike, declaraba a Speedweek: «quiero enfatizar que no hubo una opinión unánime sobre este tema», declaraba al medio alemán, afirmando que ni siquiera fue preguntado.

La situación precisó de una reacción rápida, ya que era difícil de entender. El piloto de Yamaha Michael Van der Mark comentaba a Speedweek que no se explicaba lo sucedido, ya que en entrenamientos ya habían realizado simulacros de carrera. «Me sentí absolutamente bien con este neumático, incluso durante las pruebas solo usé este tipo. He hecho muchas vueltas, a veces más que una distancia de carrera. Y ahora en la carrera he tenido grandes problemas después de solo 15 vueltas, pero no lo entiendo», explicaba el holandés.

Por último, hay un factor que podría ser decisivo para explicar en gran parte lo que sucedió en la primera carrera del año. Según Barbier, muchos equipos no siguieron las especificaciones: «Nuestras pruebas fueron motivo de preocupación: de nueve neumáticos controlados, cuatro tenían una presión de aire de menos de 1,6 bar. Ese es el punto clave. Si la presión en el neumático no es correcta, no puede funcionar de manera óptima, ya que fue diseñado para ello».

Durante la carrera, la obligatoria parada en boxes hizo que los pilotos que entraron más tarde ganaran claramente tiempo. Así, Xavi Forés y Jonathan Rea, que entraron los primeros en la vuelta diez, vieron como Chaz Davies o Marco Melandri se reincorporaban delante de ellos. A diferencia de MotoGP, los equipos tendrían que esperar 63 segundos para dejar marchar a su piloto. Por suerte, Phillip Island volvió a dejarnos un final de infarto.