Ya instalados en Taiwán

Al igual que hay radares que controlan la velocidad, ahora también hay radares que controlan la inclinación de las motos en su paso por las curvas. Y si se quiere controlar, es porque se quiere limitar. Te contamos cómo funcionan y dónde se están instalando ya estas nuevas cámaras de vigilancia.


Los radares de inclinación son ya toda una realidad. Los de velocidad son ya viejos conocidos, los hay de todo tipo y tecnología, pero ahora en Taiwán han ido un paso más allá y ya han puesto en marcha unos radares que lo que controlan es el grado de inclinación de las motos en su paso por curva. Y dependiendo de su éxito, cabría esperar que pronto se extendieran por otros países hasta llegar a Europa.

Sobre el papel, inclinar al tomar una curva no debería ser ilegal. Es la forma natural que tienen las motos de girar. Pero según cómo se mire, tumbar en exceso y sin necesidad se puede considerar conducción temeraria, y ahí es donde llegan los problemas. Pues, dado que hablamos de hacerlo en una carretera abierta al tráfico y no en un circuito, puede ser peligroso tanto para el que conduce como para otros usuarios de la vía.

kawasaki ninja 1000sx suzuki gsxs1000gt 32Seguro que te sonará alguna carretera famosa por sus curvas, la típica que los fines de semana se llena de motoristas que se esfuerzan por ver quién es capaz de inclinar más, y ese es un fenómeno que se da en todo el mundo. Ahí, y no en cualquier curva, es donde estos nuevos radares tienen la misión de evitar potenciales peligros.

Tal y como cuentan los compañeros de Autopista, los primeros radares de inclinación ya están en funcionamiento en Taiwán, pero ¿cómo funcionan? Estos nuevos radares se basan en una tecnología que les permite medir el grado de inclinación de las motos al pasar por un punto concreto. Y si en ese punto la moto supera un grado de inclinación superior a 30º respecto al eje vertical, el radar capta una fotografía.

DGT motos camufladasSuperar una inclinación de 30º puede ser considerado conducción temeraria y arriesgada, por lo que puede conllevar su correspondiente multa. Y no solo eso, sino que la fotografía captada puede demostrar que esa inclinación ha ido acompañada con el roce de la rodilla en el suelo, o incluso el codo en casos extremos, implicando una sanción económica todavía mayor.

Los radares de inclinación se han puesto en marcha en Taiwán como medida ante la alta siniestralidad de algunas de sus carreteras, de manera que tienen el objetivo de reducir el número de accidentes y de víctimas en tramos muy concretos.

Evidentemente la comunidad motera taiwanesa ha abierto todo un debate sobre su libertad y la seguridad vial, así como sobre la tecnología empleada en estos nuevos radares. Pero, con polémica o sin ella, la realidad es que estos radares ya están funcionando y, si los resultados son positivos, no sería raro que pronto los viéramos en otros países como España.