El 29 de enero de 2019 entra en vigor el límite de 90 km/h en todas las carreteras convencionales

Todas las carreteras convencionales tienen ya como límite de velocidad genérico 90 km/h, una medida que pretende reducir los siniestros de tráfico.


Desde hoy, 29 de enero de 2019, entra en vigor el nuevo límite de velocidad en las carreteras convencionales en 90 km/h tras la modificación del artículo 48 del Reglamento General de Circulación. A través de las demarcaciones territoriales de la Dirección General de Tráfico (DGT) y del resto de titulares de las vías (diputaciones, comunidades autónomas, cabildos…) se ha procedido durante este último mes a la sustitución de las señales con los antiguos límites de velocidad, que eran a 100 km/h en muchos tramos. Este trámite ha supuesto el cambio de 2.719 señales con un coste aproximado de 526.000 € sin IVA.

A este cambio, el director de Tráfico, Pere Navarro, quiere sumar «una mayor vigilancia y control por parte de las policías encargadas de la vigilancia del tráfico y de mejoras y actuaciones en el diseño de las infraestructuras por parte de los titulares de la vía», ha declarado en el acto de sustitución de la última señal en una carretera de Madrid.

Como suele ser habitual con estas actuaciones, la reducción del límite a 90 km/h pretende reducir la siniestralidad vial dentro de la Estrategia Seguridad Vial 2011-2020 y bajar de 37 la tasa de fallecidos en accidentes de tráfico por cada millón de habitantes (39 en 2017). Desde la DGT se apunta que es la tendencia del resto de países de nuestro entorno, donde la velocidad máxima en las vías sin separación física de sentido se está fijando en 90 km/h e incluso 80 km/h como Suecia y Países Bajos. También se consigue rebajar la diferencia de velocidades entre los vehículos de transporte de viajeros y mercancías respecto a los turismos y las motos, un aspecto que ayuda a reducir los riesgos de incidentes entre distintos vehículos.