Opinión – Blog ‘La intrahistoria de MotoGP’

El primer domingo de carreras en Assen, la Catedral, se saldó posiblemente con el Gran Premio más imprevisible en lo que va de temporada. Fue un domingo de estrenos con las victorias de Miller en MotoGP, de Nakagami en Moto2 y de Bagnaia en Moto3 y en el que la lluvia jugó un papel determinante en la categoría reina. Sacamos las pinceladas de la octava cita del año.

 

El talento siempre aparece


No quedan dedos para contar los palos que le han caído al bueno de Jack Miller desde ese día que decidió saltarse el paso por Moto2 y subir directamente a MotoGP. Las negras expectativas se cumplieron a rajatabla y estas, sazonadas con el carácter algo “pasota” de Jack, hicieron que el australiano quedase postrado en el ojo del huracán desde que llegó a la categoría reina. Pero en Assen pudo poner fin a las habladurías con una victoria magistral y, de paso, callar varias bocas.

Antes de su victoria, su mejor posición en MotoGP era un discretísima 11ª plaza en un año y medio de andadura. Pues bien, las tornas giraron hacia el otro extremo y en la Catedral consiguió un resultado que muchos integrantes de esa parrilla sueñan. Y eso no es casualidad. Es cierto que llovió, que fue un caos, que se le puso todo de cara y etcétera; pero las condiciones eran igual de delicadas para todos y en esos casos mandan las manos, y las del aussie mandaron sobre las del resto durante las últimas nueve vueltas.

«Ni Miller antes era tan malo, ni ahora es tan bueno, pero aun así hay que reconocer que bueno es un rato»

Tampoco hay que exagerar. Ni antes era tan malo, ni ahora es tan bueno, pero hay que reconocer que bueno es un rato. Jack Miller atesora mucho talento y quizá a partir de ahora empieza a mostrarlo con asiduidad. Sólo de esa manera podrá justificar aquella apuesta de Honda que desde el pasado domingo es mucho menos descabellada. El tiempo dictará sentencia, pero el talento siempre aparece y la victoria de Assen podría ser un trampolín para el de Townsville. El australiano tiró la moneda al aire y le salió cara, todo lo contrario que a Yonny Hernández en la primera manga cuando estaba realizando una actuación espectacular.

MotoGP-Assen-2016-Jack-Miller victoria

El piloto total


He de decir que aún se me hace raro ver a Marc Márquez usando la calculadora. Será que no estoy acostumbrado, pero lo cierto es que en su carrera en Assen sólo le faltaba un parche de Casio en el mono. Marc acumula ya cinco carreras consecutivas sin ganar, pero en cuatro de ellas ha acabado en el podio, las tres últimas desde el segundo peldaño. Para alguien con un hambre de victoria descomunal como tiene el 93, esta racha debe ser difícil de asimilar, pero basta con echar un vistazo a la clasificación general para que se le pasen todos los males.

«Márquez ha empezado a probar la fórmula del parchís con un pequeño matiz; sumar de 20 en 20 primero para acabar comiéndose a sus rivales»

Acostumbrado a sumar de 25 en 25 en 2014, Marc chocó contra la cruda realidad en 2015 y llenó su casillero con seis ceros. Ahora ha empezado a probar la fórmula del parchís pero con un pequeño matiz; sumar de 20 en 20 para acabar comiéndose a sus rivales en la clasificación general. De momento, le está funcionando con una moto que, no lo olvidemos, no es ni mucho menos la mejor de la parrilla.

MotoGP-Assen-2016-Marc-Marquez-domingo

Si algo se le podía reprochar a Marc era su excesivo ímpetu, ese arma de doble filo que no siempre le ha ido bien. Tenia que buscar ese compromiso entre su esencia de ganador y la eficiencia del campeón, y este primer tramo de 2016 nos demuestra que la ha encontrado. Es el piloto total. Los 20 puntos de Assen valen oro. Marc lleva cinco carreras sin ganar y tres seguidas siendo segundo, pero es líder con 24 puntos sobre Lorenzo, con 42 sobre Rossi y acumula 56 puntos más que los que llevaba a estas alturas el pasado año.

Habrá quien diga que no asumió riesgos en Assen, pero eso no es del todo cierto. Si no, que se lo digan a quienes le vieron el sábado marcando la pole por los viales en un scooter. Pero el Márquez del domingo se olvidó de los riesgos y empezó a hacer cálculos mientras se mantenía sobre su Honda en una carrera de supervivencia. Ahora llega a Sachsenring, donde ha ganado en los seis últimos años y donde amenaza con ampliar su liderato. Es pronto, muy pronto, pero si Márquez sigue en modo “piloto total”, este volverá a ser su año.

Cuando más es menos


El año pasado se repitió hasta la saciedad que el gran requisito que le faltaba a Valentino Rossi para ser campeón era la velocidad. Por contra, impuso una consistencia que le hizo liderar todo el campeonato y llegar a Valencia en cabeza. Resulta que este año, bien adaptado a la nueva electrónica única y a los Michelin, cuenta con esa velocidad que le faltaba el año pasado, pero la consistencia, por H o por B, brilla por su ausencia.

Han pasado 8 carreras y Valentino ya acumula tres ceros, dos por error suyo y otro por una desafortunada rotura de motor. A estas alturas del año pasado, aun siendo menos rápido, iba líder. Ahora está a 42 puntos de Márquez y lleva 60 menos que en 2015 tras el GP de Holanda. Visto lo visto, parece que está clara cuál es la virtud que da campeonatos: la regularidad. Rossi ha aumentado exponencialmente su velocidad los viernes y sábados, lo que le deja gran parte del trabajo hecho para el domingo, donde siempre solía ser infalible. Sin embargo, la suma de resultados está incluyendo algún cero con una asiduidad fuera de lo normal, que al final es lo que marca la diferencia.

MotoGP-Valentino-Rossi-Assen-2016

Pero hay algo que, como en Mugello, me llamó bastante la atención. Ver a un piloto con 37 años que ya lo ha ganado todo derrumbarse de esa manera tras un error es muy sintomático; cree ciegamente en sus posibilidades y tiene tantas ganas del décimo título que fallar pesa mucho sobre sus hombros. La autocrítica después de la carrera fue contundente. Cuando aún no se ha cumplido media temporada, la losa de puntos ya es tremenda, pero si algo ha demostrado Rossi en su carrera deportiva es que con él todo es posible.

Un quiero y no puedo


Esa es la sensación que reflejaron en todo momento Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa, aunque de forma diferente. En el caso de Jorge, no se encontró nada cómodo en cuanto comenzó a llover. Se vio penalizado por un compuesto delantero bastante duro con el que no pudo exprimir su pilotaje, a lo que hay que añadir esa confluencia de factores que sale de una ecuación con los términos “Assen” y “lluvia”, que generalmente trae consigo un mal resultado para el balear. Tendrá que tratar de mejorar en el futuro en situaciones así, porque en estas carreras, de las que hay una o dos al año, se pierden campeonatos.

En el caso de Pedrosa el vía crucis fue constante. Sufrió lo indecible en seco, quedándose fuera del top 10 en el FP3; sufrió en lluvia, quedándose fuera de la Q2; y sufrió en las condiciones mixtas con las que empezó la primera manga. Y resulta que cuando empezó a ir más rápido que el resto, pararon la carrera por la grandísima cantidad de agua que estaba cayendo, con el consiguiente enfado del de Honda. Dani partía en la segunda manga como uno de los grandes favoritos, pero arrancó mal y se fue al suelo tratando de remontar. En definitiva, acabó 12º en un fin de semana para olvidar.

 

Dirección de Carrera, acierto entre el desconcierto


Viendo las imágenes de la gran cantidad de agua que cayó durante la primera mitad de carrera y escuchando las declaraciones de varios de los protagonistas, parece claro que Dirección de Carrera acertó a la hora de detener la prueba por motivos de seguridad, ya que el circuito estaba impracticable. El lío llegó después porque no estaba claro si la carrera se iba a reanudar o no, y si finalmente los resultados después de 14 vueltas iban a ser definitivos.

Esos resultados sólo sirvieron para configurar la parrilla de una segunda manga de sólo 12 vueltas, en la que los pilotos salieron con mucha más intensidad y esto se tradujo en un arsenal de caídas durante las primeras vueltas. La clave para que se reanudase la carrera fue que las condiciones meteorológicas mejoraron ostensiblemente en cuestión de minutos, todo lo contrario que pasó en la última carrera que se tuvo que parar por la lluvia -Sepang 2012-, donde la lluvia torrencial no cesaba y, además, la visibilidad bajó a medida que anochecía en Malasia. Cabe recordar que allí la carrera de MotoGP arranca a las 16:00 (hora local), y entre pitos y flautas el podio aquel año casi se celebró de noche.

Valentino-Rossi-MotoGP-Assen-2016-01

Por lo tanto, dada la posibilidad de reanudar la carrera quedando casi la mitad por disputarse, bajo mi punto de vista se hizo bien en reiniciarla. Las condiciones del trazado habían mejorado y se podía disputar sin problemas y sin poner en riesgo la seguridad de los pilotos, que es lo más importante de todo. Muchos pilotos como Dovizioso, Petrucci, Rossi o Pedrosa se vieron penalizados posteriormente, aunque no es menos cierto que tres de ellos se quedaron sin opciones por errores propios. Así son las carreras; siempre que se detiene una por bandera roja y luego se reanuda, sea en seco o mojado, este hecho favorece a unos y perjudica a otros. Que se lo digan a Ángel Rodríguez en la carrera del FIM CEV en Montmeló hace dos semanas.

En todo caso, quizá habría que revisar el reglamento si esto sucede en futuras ocasiones o retomar situaciones antiguas como la de sumar el tiempo de las dos mangas para casos así de extremos. Pero dadas las circunstancias, se hizo lo más adecuado. Primó la seguridad y Dirección de Carrera obró de forma racional, con el lógico desconcierto que generan siempre las situaciones atípicas como la del domingo. Seguro que esta situación ayudará a que en el futuro las cosas queden mucho más claras desde el principio, como sucedió con un procedimiento rápido de salida que funcionó mil veces mejor que en la carrera de Moto2 en Mugello: «Lo que pasó en Moto2 en Italia sirvió de experiencia a todo el paddock», dijo Márquez al respecto.

 

Moto2: Nakagami, por fin


El viernes, después de que Takaaki Nakagami hiciese el mejor tiempo en la primera sesión de entrenamientos libres, se me ocurrió poner en mi cuenta de Twitter que Nakagami es el Campeón del Mundo de los viernes. Una afirmación que, por otro lado, es correcta por la costumbre del japonés de empezar siendo la referencia y acabar diluyéndose durante el fin de semana. Fueron varias veces las que Nakagami se quedó cerca de la victoria, sobre todo en 2013, pero en Assen se quitó de un plumazo toda la presión que le rodeaba para conseguir su primera victoria en el Mundial después de una carrera impecable. Algo me dice que no será la última…

Moto2-Assen-2016-Takaaki-Nakagami

Johann Zarco le apretó las tuercas hasta el final, pero no pudo con el japonés. No obstante, el nivel exhibido por el vigente campeón en las últimas carreras es un serio aviso a sus rivales. Después de un mal inicio de temporada, Zarco ha encontrado el camino y ya lidera el campeonato con los mismos puntos que Rins -6º en Assen- y con cinco más que Lowes. Tanto el español como el británico tendrán que pararle los pies en las próximas carreras, porque como despliegue el dominio que ejerció el año pasado, es el candidato número uno al título.

 

Moto3: Goleada italiana y Bagnaia MVP


Amig@s futboler@s, si aún estáis dolidos por el repaso de Italia en la Eurocopa, os aconsejo que veáis repetida la carrera de Moto3 en Assen. Seguro que tras ello pensáis que la eliminación de La Roja no fue para tanto. El dominio de los pilotos italianos en la categoría pequeña fue absoluto durante todo el fin de semana y se reflejó totalmente en la carrera. Con Navarro fuera de juego por lesión, los errores de Binder, Canet y Rodrigo terminaron de limpiar el panorama para Italia, cuyo zafarrancho de combate no dio opciones al resto.

Al final ganó Pecco Bagnaia, que se lo lleva mereciendo todo el año. El italiano se ha olvidado de las carencias de la Mahindra -que no son pocas- y cada vez que se sube a su moto le saca el 200%. Sólo así se pueden conseguir buenos resultados con una moto en clara desventaja con respecto a Honda y KTM, y gracias a ello Pecco es cuarto del campeonato. Fue la primera victoria para él en el Mundial y también para Mahindra, y además paró una sequía de casi cuatro años del Aspar Team en Moto3, cerrando así un domingo de júbilo absoluto.

Moto3-Assen-2016-Pecco-Bagnaia

Notable actuación también de Fabio Di Giannantonio, que hizo una última vuelta espectacular, y de Andrea Migno, que cosechó su primer podio. Por su parte, el líder Brad Binder no pudo aprovechar la ausencia de Navarro, a quien sólo le metió cuatro puntos. Aun así, su renta es de 48 y la presencia del español en Sachsenring aún no está confirmada. Su sustituto en Assen, Lorenzo Dalla Porta, cubrió su puesto con un positivo décimo puesto.

Del 15 al 17 de julio, el Mundial de MotoGP se traslada a Sachsenring. Por aquí nos veremos para sacar las pinceladas de la novena cita de la temporada.