Laia Sanz también se unió a nuestras entrevistas #YoMeQuedoEnCasa

Junto a la campeonísima y diez veces ganadora del Dakar en categoría femenina, Laia Sanz, analizamos lo que dio de sí la edición de 2020, hablamos sobre los cambios que se preparan para la próxima edición y sobre su futuro en esta carrera.


13 Mundiales de enduro, 5 de trial, 6 victorias en el Trial de las Naciones y 10 triunfos en el Dakar en la categoría femenina, incluido un top 10 en la general (9ª en 2015) y pleno de ediciones completadas. El palmarés de Laia Sanz habla por sí solo y en MOTORBIKE MAGAZINE nos encanta contar con protagonistas de tantos quilates como la piloto catalana, que también pasó por nuestras entrevistas #YoMeQuedoEnCasa.

Dicha entrevista pudo seguirse en directo en nuestros canales de YouTube, Facebook e Instagram, pero además repasamos aquí lo más destacado de esa interesante conversación de media hora con Laia.

Te recomendamos que veas la entrevista íntegra, que podrás encontrarla en el vídeo que tienes a continuación. No en vano, te dejamos también con las respuestas más relevantes de nuestra entrevista con Laia Sanz. 

Hace unas semanas vimos que te uniste a la iniciativa de José Butrón (seguida también por Nani Roma) para ayudar en la lucha contra el COVID-19 donando gafas de off-road a los hospitales. En tu caso, al Vall D'Hebrón. ¿Cómo se desarrolló esta iniciativa?

«Yo creo que fue una gran idea de Jose (Butrón). Nani (Roma) lo vio y lo colgó. Fue algo así como un challenge y nos etiquetó a unos cuantos, y me pareció muy bien. Aparte, mi cuñada es enfermera y conocía bien la situación que tenían, que les falta de todo. Entonces, ya que estamos ayudando sólo quedándonos en casa, me parecía muy bien ayudar en todo lo que se pueda. Al final, a los pilotos nos dan muchas gafas y yo tenía un montón de gafas en casa de otros años. Lo importante es juntar a muchos endureros, crosseros, a que den una cada uno. A los que somos de España, creo que es una buena ayuda, porque los hospitales en ese momento iban muy muy faltos de material».

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I join @josebutron17's and @naniroma's idea of sending motorcycle goggles to protect the healthcare workers who fight against this damned virus without resources. I encourage all of you who have motorcycle goggles to do the same. We have to take care of the healthcare and nursing staff who are doing so much for us! #100percentToghether - Me sumo a la idea de @josebutron17 y @naniroma_oficial de mandar gafas de ir en moto para proteger al personal sanitario que lucha contra este maldito virus sin medios. Os animo a todos los que tengáis gafas de ir en moto que hagáis lo mismo. Tenemos que cuidar al personal sanitario y de las residencias que tanto está haciendo por nosotros! - M'uneixo a la idea del @josebutron17 i el @naniroma_oficial d'enviar ulleres d'anar amb moto per protegir el personal sanitari que lluita contra aquest maleït virus sense mitjans. Us animo a tots els que tingueu ulleres d'anar amb moto que feu el mateix. Hem de cuidar el personal sanitari i de les residències que tant està fent per nosaltres! . . @ride100percent #sanitarios #graciassanitarios #AyudaDeTodosParaTodos #EmergenciaSanitaria #cuarentena #Coronavirus #Covid19 #Covid-19 #Coronavid19 #CoronavirusESP #quedateencasa #yomequedoencasa #quarantena #graciessanitaris #sanitaris #staysafe #responsability #quarantine #stayhome

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Este año has disputado tu décimo Dakar. El bagaje habla por sí solo: 10 participaciones, 10 veces concluido y las 10 con victoria en la categoría femenina. Pero fue un Dakar difícil, peligroso en la segunda semana y que estuvo marcado por el fallecimiento de Paulo Gonçalves. ¿Fue quizá la edición más difícil de las que has vivido?

«Te diría que la más difícil a nivel 'de coco'. A nivel de cansancio o de dureza, de las 10 que he hecho ha sido la más fácil, pero sí que a nivel mental ha sido muy duro. Fue un Dakar que, en mi caso, empezó mal, porque el segundo día tuve una caída muy fuerte, llegué al repostaje y no recordaba nada de los 200 km que habíamos hecho. Además, los primeros días con muchísimo polvo porque salía muy atrás cada día. Pero el Dakar es muy largo y normalmente tienes dos o tres días malos, pero te da tiempo a recuperar. Estaba segura de que una buena segunda semana en las dunas nos iba a ir bien, pero nos encontramos una segunda semana en la que tenías que arriesgar muchísimo para sacar muy poco tiempo de diferencia. Decidí tomármelo con calma, había poca navegación y además con todo lo que pasó con Paulo (Gonçalves) y con el piloto holandés (Edwin Straver), se hizo muy duro acabar. No fue agradable. Además, después de lo que pasó, en esas etapas tan rápidas todo se te viene a la cabeza y es difícil de gestionar. Le saco la parte positiva, que es que descubrimos un sitio muy chulo que creo que puede dar muy buenos Dakares en el futuro».

Hablábamos de que el último Dakar ha sido quizá el más difícil. ¿Cuál es la edición de la que mejor recuerdo guardas?

«Cada Dakar es distinto, pero sigo teniendo la misma ilusión y los mismos nervios antes de cada Dakar. El primero es especial porque es el primero y es un sueño para cualquiera al que le guste el off road. Además, en Argentina había muchísimo público me impresionó mucho. El año que hice 9ª evidentemente fue el mejor, porque tuve el mejor resultado y también acabé quinta en una etapa y muy cerca del primero (Quintanilla), creo que a 1:50 y fue algo increíble. También esa etapa increíble del Salar de Uyuni, de pasarlo tan mal... Probablemente también me quede con el Dakar de 2019, porque venía de donde venía, de estar enferma tantos meses y fue muy especial hacer mi segundo mejor resultado después de pasarlo mal. Creo que quizá lo disfruté más que otros años».

ASO (organizador del Dakar) y la FIM ya se han reunido para llevar a cabo medidas de seguridad para próximas ediciones: se habla de limitar la velocidad a 150 km/h, de implantar el airbag en la equipación, del roadbook digital... ¿Qué opinas sobre ello?

«Creo que hay muchas cosas que pueden ayudar y debemos trabajar todos juntos en la dirección de intentar hacer que esto no sea tan peligroso. El rally es peligroso y todos lo sabemos, pero sí es verdad que el tipo de etapas de este año no ayudaba. Sobre el tema de reducir la velocidad, no creo que eso ayude mucho. Normalmente los accidentes no suceden en sitios marcados a 175 km/h. Las caídas feas son en 'fuera pistas' y muchas veces vas a 80 o 100 km/h. Yo creo más en la manera de marcar el roadbook, en poner muchísima navegación; porque al final quieras o no, se reduce un poco el ritmo.

Y obviamente, todo lo que se pueda hacer en protecciones de los pilotos, bienvenido sea. Alpinestars está trabajando ya en el tema de los airbags y hemos probado alguna cosa, pero todavía no lo usamos. Seguro que muy pronto va a ser obligatorio y creo que está muy bien. Cada uno tiene sus manías; a algunos les pesa más la protección y van sin ella en el hombro. Al final, si va a ser algo obligatorio para todos, aunque pese y moleste será lo mismo para todos y será positivo».

Por suerte, el Dakar se pudo disputar antes de que empezase la crisis del coronavirus y, a priori, la edición 2021 no correría peligro. Eso sí, lo que peligra son las carreras previas. ¿Cómo podría afectar disputar un Dakar sin casi haber podido prepararlo?

«Yo creo que si tenemos Dakar 2021, podremos estar muy contentos y será una buena señal de que todo esto se está arreglando. Ojalá todo vaya bien. Está claro que este año vamos a hacer pocas carreras, porque el Silk Way lo veo muy difícil. Como mucho, si todo se arregla un poco, quizá el Rally de Marruecos. En mi caso, estoy acostumbrada a hacer pocos rallies durante el año, pero estamos acostumbrados a ir en moto cada día, cada semana... y creo que vamos a estar unos cuantos meses sin tocar la moto. Será muy raro, pero lo bueno dentro de esta situación es que es para todos igual. Estaremos más o menos en igualdad de condiciones en el tema deportivo».

Si tuvieras que hacer un balance general de todo lo que engloba un Dakar, ¿qué nota se le puede dar a esta primera edición de Arabia Saudí comparado con los que viviste en Sudamérica?

«Depende de con qué año de Sudamérica lo compares. Ha habido años muy, muy buenos en Sudamérica, muy completos y variados. Años en los que hemos corrido en Bolivia, Argentina y Chile en los que ha habido de todo: etapas de enduro, etapas rapidísimas, barro, dunas... En ese sentido, ha sido todo mucho más igual en Arabia. Se echa de menos el público, porque en Sudamérica era impresionante, pero creo que Arabia nos ha sorprendido a todos por los paisajes y, dentro de lo que cabe, por la variedad de terreno, porque hemos hecho mucha menos arena de lo que pensábamos. No me atrevería a poner nota, porque era el primer año y hay que dar tiempo a la organización y a todo el mundo para que conozcamos mejor este Dakar. Estoy segura de que, con tiempo, un Dakar preparado allí puede tener muy buena nota».

Has vivido la rivalidad entre Honda y KTM desde los dos lados. En 2020 ha llegado la ansiada victoria de Honda tras 18 triunfos seguidos de KTM, Yamaha también está apretando... Parece que el pastel está mucho más repartido, ¿no?

«En los últimos dos o tres años ha habido muchísima competencia. Es normal que tarde o temprano otra marca pudiese ganar. Al final, hay mucha competencia y tanto Honda como Yamaha también están a un gran nivel. Es normal que algún año también se le escape a KTM, pero esperemos que el año que viene la victoria sea del Grupo (n.d.r GasGas forma parte del Grupo KTM desde hace varios meses). Hacen un gran trabajo y por eso han ganado tantos años seguidos».

El año pasado debutaste en el Erzbergrodeo y te quedaste cerca de la gesta de terminarlo. ¿Qué te pareció la experiencia? Aunque este año no habrá Erzberg, ¿tienes previsto repetir más adelante?

«Fue una pedazo de experiencia. Era algo que tenía ganas de hacer. Lo había hablado con KTM tres o cuatro años antes, pero entonces volví un poco lesionada del Dakar y decidimos que no. Y el año pasado hice el Erzberg, pero creo que con poca preparación. Antes del Dakar estuve dos meses enferma y después del Dakar tuve una lesión, por lo que llegué muy justa físicamente. Lo disfruté mucho y aprendí mucho. Creo que al Erzberg hay que ir un año a aprender y a saber de qué va la cosa. Este año ya tenía las motos casi a punto para empezar a entrenar cuando me recuperase de la lesión en el dedo, pero por desgracia ha pasado todo esto y se ha cancelado. Está claro que tengo ganas de volver, pero de volver bien preparada y de llegar al menos un poco más lejos».

¿Te gustaría meter más la cabeza en el mundo del Enduro Extremo?

«El mundo del Enduro Extremo me gusta. Creo que técnicamente tengo muy buena base del trial y eso me ayuda mucho, pero sí es verdad que físicamente el Enduro Extremo no tiene nada que ver con los rallies. El Enduro Extremo se ha profesionalizado mucho y todos los que corren allí entrenan sólo eso. Haciendo rallies, es difícil hacerlo bien en Enduro Extremo y tener tiempo para preparar las dos cosas bien. Por fechas, el Erzberg me encaja bastante, porque es a principio de junio y después del Dakar no tenemos mucho lío y me lo podía preparar bien. Y después del Erzberg, todo el verano y lo que queda de año centrada en los rallies. Esa era la idea para este año».

En estas entrevistas #YoMeQuedoEnCasa también le pregunté a Toni Bou por la posibilidad de participar en el Erzbergrodeo, y me dijo que se lo ha planteado incluso a Honda para hacer una moto competitiva con la que competir allí. Toni daría mucho juego en el Erzberg, ¿no?

«Yo creo que, sin duda, sería uno de los favoritos. Pero en el Erzberg primero tienes que hacer un buen prólogo, que eso es muy importante, y cuesta porque hay muchísimo nivel. Luego tienes que entender muy bien la carrera, que en un primer año siempre es difícil, y luego también está demostrado que el mejor trialero no es el mejor endurero, digamos; hay pilotos que a lo mejor no son tan buenos haciendo trial, pero son muy buenos haciendo Enduro Extremo. Está claro que Toni, con el físico y la técnica que tiene, seguro que podría hacerlo muy, muy bien».

Después de tantos años y de tantas disciplinas, ¿cómo se considera Laia Sanz: 'trialera', 'endurera', piloto de rallies...?

«No lo sé ya, estoy perdida, porque tantas cosas... (Risas) Yo me considero un poco todo, pero creo que sobre todo mi corazón sigue siendo muy trialero, porque es lo que he hecho más años y es lo que me ha permitido hacer todo lo demás. No hubiese podido hacer enduro ni el Dakar si no hubiese hecho trial y no lo hubiera hecho bien. Es lo que más echo de menos también. Pero sí, también llevo 10 Dakares, por lo que llevo unos cuantos rallies, y el enduro lo echo de menos; fue un deporte que descubrí para preparar el Dakar, que me enganchó mucho y es muy chulo».

En alguna ocasión has manifestado que te gustaría dar el paso a la categoría de coches en el Dakar. ¿Cómo está esa situación en estos momentos? ¿Cuánto te queda en motos?

«Ojalá las lesiones me respeten. Yo me siento con motivación para continuar en moto y disfruto mucho. Obviamente, ir al Dakar en coche no es fácil y tengo claro también que si no es con un buen proyecto, prefiero no ir, porque sé que en el Dakar la mecánica es muy importante. No iría con cualquier proyecto. La moto sigue gustándome mucho y sigo teniendo energía. Claro que me gustaría y si tuviese la oportunidad y un buen coche para ir, me encantaría».

Como gran abanderada del motociclismo femenino, ¿cómo estás viendo la expansión que se está viviendo en los últimos años?

«Lo veo con mucha ilusión. Yo cuando empecé era un poco un 'bicho raro', y ahora ver que un trial de niños está lleno de niñas, ver que cada vez hay más chicas en el Dakar, cómo ha subido el nivel en trial y la cantidad de chicas que hay... Eso me hace muchísima ilusión, porque yo cuando empecé fui como una pionera y me alegra ver ahora a tantas chicas. Eso quiere decir que un futuro va a haber muchas más».

¿Sientes esa responsabilidad de haber abierto camino? Supongo que es una motivación.

«Y es un honor. A mí me hace más ilusión esto que los títulos que haya podido ganar. Me hace ilusión que las chicas que ahora lo tengan más fácil en el trial que lo que yo lo tuve. En ese sentido creo que sí he ayudado yo. Y también a hacer ver a los padres que si tenían hijas, también podían ir en moto. Eso me hace sentir muy bien y orgullosa de haber ayudado en este sentido».

 

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