El italiano, después de la dramática carrera de Assen, tuvo tiempo para poner rumbo a West Sussex, donde se celebró el Goodwood Festival of Speed, donde Rossi se reunió con otras leyendas del motociclismo como Freddie Spencer o Giacomo Agostini o su ‘gran amigo’ Casey Stoner.

Sin apenas tiempo para digerir su increíble triunfo en La Catedral del motociclismo frente a Marc Márquez, Valentino Rossi hizo las maletas y se puso en marcha dirección Inglaterra, donde le esperaban en el Goodwood Festival of Speed, celebrado en West Sussex, en un evento que cada año congrega alrededor de 150.000 espectadores en la famosa colina.

Un evento que Rossi no quería perderse y en el que participaba por primera vez. Una ocasión perfecta para celebrar el 60 aniversario de Yamaha, que para esta cita llevó una M1 con un diseño especial, muy parecido al que Rossi y Edwards lucieron hace 10 años en Laguna Seca. Una M1 un tanto diferente, ya que el escape que llevó el 46 pertenece a la moto de 2014, aunque el resto de la mecánica es exactamente igual al de esta temporada, de manera que Yamaha puso todo su esfuerzo por mostrar su poderío en el Goodwood Festival of Speed.

Sin ninguna duda, la aparición de Valentino Rossi minimizó por completo la apuesta de Honda, que llevó su nueva RC213V-S, que además contó con la presencia de Casey Stoner y Scott Redding, entre otros pilotos. Todos ellos quedaron eclipsados por la presencia de Rossi en Goodwood, el mejor escaparate posible para que Yamaha triunfase entre todos los aficionados británicos.