Al igual que en 500cc, en 1999 el campeón vigente –en ese caso, Loris Capirossi– tampoco pudo ratificarse con el 1. Aun así, en la categoría intermedia esta maldición no se cumple a rajatabla.
Audio: Claudia García
Texto: Claudia García / Álex López-Rey

 

El paso natural después del título en 250cc/Moto2 suele ser el salto a la categoría reina, pero hay varias excepciones. Y no por permanecer quiere decir que se haya hecho con el número 1. Por ejemplo, Manuel Poggiali continuó en 2004 tras ganar en 2003, conservando su 54 pero sin éxito al tratar de revalidar la corona del cuarto de litro; de hecho, este año marcó el declive de una carrera deportiva hasta entonces muy prometedora. Marco Simoncelli permaneció en 2009 tras ganar el año anterior, conservando también su característico 58 y sucumbiendo en la reválida.

Y aquí llega el antídoto a la maldición del 1. Para encontrar el ejemplo más claro cabe remontarse a la época de Max Biaggi; en 1994 ganó su primer título en 250cc y lo revalidó en 1995, 1996 y 1997, siempre con el 1 en el carenado. En el aspecto de la exitosa reválida, los sucesores del piloto romano llegaron desde España: Pedrosa y Lorenzo. Dani ganaba su primer campeonato en 2004 y, con el 1 en su Honda, repetía en 2005. Con Lorenzo sucede algo similar; campeón en 2006 y, con el 1, bicampeón en 2007. De hecho, el balear es hasta la fecha el último de la historia del Mundial de Velocidad en revalidar corona con este dorsal.

Un español que cierra una etapa y otro que la abre, Tito Rabat. El barcelonés es el primer piloto de la historia de Moto2 que no da el salto a MotoGP tras ganar el título y, además, buscará la reconquista del con el símbolo del líder en su Kalex. ¿Lo conseguirá?