Tras el anuncio oficial realizado meses atrás y los recientes cambios en el reglamento de MotoGP, la vuelta de KTM a MotoGP con un proyecto que tendrá motor y chasis diseñados en Mattighofen ha vuelto a poner a la firma austriaca en primera línea de la noticia. Pero aunque desde la casa austriaca se habla de un proyecto nuevo, lo cierto es que llevan muchos años trabajando en un propulsor que están seguros de que será una auténtica bomba en la categoría reina.

 

KTM MOTOGP 2017
El proyecto MotoGP de KTM supone la vuelta de la marca austriaca a la categoría reina
, pues ya estuvo presente en 2005 como suministrador de motores del equipo dirigido por Kenny Roberts. KTM desarrolló un motor V4 que propulsó a las Proton-KR durante 10 carreras de aquella temporada, una unión que tuvo una ruptura prematura por el elevado coste que tuvo aquel proyecto, por la premura de tiempo con la que se llevó a cabo, un escaso desarrollo de la electrónica y por las discrepancias con el ex-piloto americano.

Tras aquella experiencia en MotoGP, KTM decidió centrarse en las categorías menores y, si bien en 125 y 250cc consiguieron buenos resultados, en la categoría de Moto3 lograron un aplastante éxito batiendo el récord de victorias consecutivas en el Campeonato del Mundo. Después de esta exitosa travesía en Moto3, un proyecto al que se aplicó mucha de la información recabada en el desarrollo del motor que hicieron para la categoría reina, no era de extrañar que KTM retomase la idea de volver a MotoGP, pero las informaciones que han llegado sobre este asunto no son totalmente ciertas.

Cuando se ha dado a conocer las intenciones de KTM para MotoGP se han afirmado que se ha puesto en marcha un nuevo desarrollo, pero la realidad es que este proyecto tiene más tiempo del que parece a sus espaldas y, al contrario de lo que se ha dicho, no se trata de uno nuevo, sino la reanudación de la segunda etapa del proyecto V4, dicho de otra manera, la KTM MotoGP 3.0.

VESA KALLIO, EL PILOTO QUE VOLÓ POR LOS AIRES CON LA KTM DE MOTOGP

Vesa Kallio, el hermano mayor de Mika Kallio, es un piloto que trabaja con KTM en muchos de los desarrollos del departamento de carreras de la firma austriaca. Vesa, que llegó a participar en el mundial de 125cc en 2004, ha adquirido una experiencia en competición muy valorada por KTM y actualmente, junto a otros pilotos como Dakota Mamola, forma parte del equipo de pruebas que trabaja en el desarrollo de la última versión de la Moto3 austriaca.

Pero el mayor de los hermanos Kallio también participó en el desarrollo del motor que estaba llamado a ser el protagonista del regreso de KTM al Grand Circus, pero la historia del proyecto de MotoGP no tuvo un final feliz. Los ingenieros austriacos lograron diseñar un propulsor con una cifra de potencia abrumadora y estaban seguros de poder ser competitivos desde el primer momento en el que ese motor entrase en competición. Pero el punto débil de aquel proyecto fue su fiabilidad, pues apenas duraba 200 km antes de sufrir alguna avería grave.

El coste del desarrollo se multiplicaba a medida que se sumaban las roturas de motor durante el programa de pruebas y, al margen del económico, el gran problema de la falta de fiabilidad era el riesgo al que se sometía el piloto de pruebas. Y lo que todos temían, finalmente sucedió…

El circuito de Almería, un trazado muy concurrido para este tipo de desarrollos, fue el escenario en el que el proyecto de la MotoGP de KTM se archivó sin fecha de reactivación.

Tras varios días de pruebas, en un momento en el que se usaba un motor que se acercaba a su corto límite de kilometraje, sucedió la tragedia. Fue en el peor momento, cuando Kallio “volaba” en la larga recta de atrás, el propulsor rindió su alma y el piloto finlandés no pudo evitar ser el protagonista de un aparatoso accidente.
Los que vieron aquella escena dicen que nunca habían visto a un piloto alcanzar semejante altura y, aunque las consecuencias físicas que sufrió fueron mucho menores de lo que se podía esperar, la extrema gravedad de los hechos fue suficiente como para que los responsables de aquel proyecto decidieran poner un punto y aparte a aquella etapa.

Ahora, tiempo después de lo sucedido en Almería, KTM está trabajando con intensidad en el proyecto que les hará volver a MotoGP con más fuerza que nunca. Si los austriacos han logrado superar los problemas de fiabilidad que acusaban en la etapa anterior y se confirma lo que por el momento sólo son rumores, parece que en 2017 podremos ver en las parrillas de MotoGP un auténtico misil de procedencia austriaca.