La firma austriaca cree que pueden estar al nivel del doble viga de aluminio

KTM sigue fiel a su apuesta por el chasis tubular de acero en MotoGP y Sebastian Risse, el máximo responsable técnico de la marca austriaca en la categoría reina, confía en que pronto estén al nivel del rendimiento del chasis doble viga de aluminio que llevan el resto de fabricantes.



KTM es una marca única y con varios sellos de identidad. Si hay uno de ellos que destaque en el apartado técnico, ese es su chasis tubular de acero, un concepto por el que apuestan en todas las competiciones en las que están presentes. También en MotoGP, donde este tipo de chasis es una rara avis en los últimos años, ya que los otros cinco fabricantes montan el doble viga de aluminio.

Desde que arrancó la andadura de KTM en MotoGP, el rendimiento del chasis siempre fue una de las principales incógnitas que se dibujaban en el panorama de la firma de Mattighofen. A día de hoy, y superado con muy buena nota su primer año en la categoría reina, el chasis sigue siendo uno de los puntos en los que más han de mejorar los austriacos para reducir la brecha, cada vez más pequeña, que les separa de las principales marcas.

«Hemos probado muchos chasis; estamos por el R, empezando desde la A», decía Pol Espargaró a Motorbike Magazine allá por el mes de septiembre, justo después del GP de Aragón. Esto denota la gran cantidad de cambios que han necesitado hacer en este apartado, pero también la tremenda capacidad de KTM para aportar novedades en el chasis e ir evolucionando en este aspecto, algo dado por la mayor facilidad de hacer cambios con el acero en comparación al aluminio.

A nivel de facilidad para hacer cambios, KTM parte con ventaja; pero también es, con diferencia, la marca que más tiene que trabajar en esta área. Sin embargo, desde la firma austriaca están convencidos de que podrán alcanzar el nivel del chasis doble viga de aluminio. Sebastian Risse, responsable técnico de KTM en MotoGP, tiene claro que no han de cambiar su filosofía de trabajo: «Tenemos bastante experiencia en otras categorías en las que este interrogante básico es el mismo», expone en ‘Crash.net’.

Risse incide en que mejorar el chasis o partes concretas del mismo no es difícil para KTM dada su experiencia con este concepto, pero aún necesitan tiempo para adaptarlo a las necesidades que requiere MotoGP: «Conseguir los objetivos en términos de alguna propiedad particular del diseño, para nosotros no es un problema con el acero. Tenemos mucho conocimiento en la fabricación y en el proceso de diseño con el acero. Pero necesitamos saber qué necesitan estos neumáticos, qué necesita esta categoría, porque es una moto muy potente en comparación a las otras categorías en las que tenemos experiencia». Aun así, tiene pleno convencimiento de que lo lograrán: «Este es el principal proceso con el que estamos ahora, pero creemos que se puede conseguir con el acero, claramente».

Son los únicos que trabajan con el tubular de acero en MotoGP, pero su experiencia es muy alta en otras competiciones, tanto de velocidad como de off-road, donde son una clara referencia. En lo referente al Campeonato del Mundo de velocidad, en Moto3 y Moto2 también apuestan por el tubular. En la categoría pequeña el éxito está más que demostrado y en la intermedia, donde acabaron su primer año ganando las tres últimas carreras, son firmes aspirantes a lograr el título este año. No hay que dudar de su capacidad para, tarde o temprano, lograrlo también en MotoGP, siendo además muy fieles a su filosofía.