Pol Espargaró, satisfecho con los progresos

KTM continúa limando su desventaja con el resto de fábricas de la categoría reina. Pese a que todavía se encuentran lejos de los primeros puestos o incluso del top 10, no cesan las evoluciones. En Phillip Island han podido probar un nuevo chasis que está funcionando bien.




Si hay una marca que tiene ante sí una pretemporada realmente intensa, esa es KTM. La firma naranja sigue con los preparativos antes de comenzar su primer curso completo en MotoGP en las mejores condiciones posibles, y para ello es de vital importancia seguir evolucionando la RC16.

El prototipo de la casa de Mattighofen continúa muy lejos de los primeros puestos, pero sus diferencias con el resto de marcas se reducen a marchas forzadas. Pol Espargaró es el que está llevando la voz cantante, acabando cada jornada de entrenamientos con un amplio margen con respecto a su compañero Bradley Smith. También ha sido así este miércoles, en el comienzo de los test de Phillip Island, con el de Granollers acabando en 17ª posición a 1.7 de la cabeza y el británico 22º a a 3.1.

Pol Espargaró ha hablado sobre el trabajo del día, destacando la importancia que tuvo en los dos test anteriores que Kallio pudiera probar la moto antes: «Ha sido otro día de mucho trabajo, en este caso incluso un poco más que en Valencia y Sepang. Allí Mika Kallio había hecho un gran trabajo de puesta a punto y eso se ha notado, porque aquí lo hemos tenido que hacer todo nosotros. Se valora mucho más lo que ha estado haciendo. En cualquier caso, y pese a esto, creo que hemos empezado bastante bien, sobre todo porque casi todo lo que hemos probado ha funcionado», comenzaba el piloto español.

Son varias áreas en las que ha de mejorar la RC16, pero la electrónica y el chasis son las principales a día de hoy. En la segunda de ellas, la facilidad de KTM para fabricar chasis -tubular de acero- está siendo clave para avanzar mucho más rápido. Con la última evolución la moto gira mejor y esto la hace menos física: «Teníamos aquí un chasis nuevo, una evolución de lo que probamos en Sepang, y he notado que va mejor. En curva tengo que hacer menos esfuerzo para hacer girar la moto y eso es muy positivo en el plano físico pensando en larga distancia. Es de agradecer que en tan poco tiempo nos hayan traído esta evolución», ha dicho Pol al respecto.

En cuanto a la electrónica, parece que el camino será un poco más largo para conseguir la evolución necesaria en este aspecto. La gestión electrónica no permite por el momento hacer efectiva la potencia de la KTM: «La moto va muy bien frenando y entrando en curva, pero perdemos mucho en aceleración. Es ahora mismo nuestro punto débil, porque hoy incluso hemos logrado una buena velocidad punta. Y es que la parte electrónica es la que más nos está frenando y costando. Es un trabajo muy complejo y exige mucho tiempo, más viniendo a ciegas, como en este test. Esto ya lo sabíamos, así que toca tener paciencia», comenta el pequeño de los Espargaró.

El catalán ha completado hoy un total de 59 vueltas, haciendo su mejor tiempo en la 54ª. La jornada ha sido muy completa y le ha permitido volver a sacar buenas conclusiones sobre la evolución de su nueva montura para 2017: «Insisto en que es muy positivo ir mejorando siempre y empezar así con una moto completamente nueva. KTM está haciendo un trabajo increíble y eso ayuda a asumir mejor las complicaciones, que tenemos y tendremos, indudablemente. Vamos a ver si mañana confirmamos cosas que hemos visto hoy y si seguimos dando pasos hacia delante, sobre todo en ese aspecto de la electrónica». Pese a que la diferencia aún es amplia con los primeros puestos, KTM y Pol Espargaró siguen avanzando de la mano. Los test de Phillip Island serán un buen termómetro para conocer la capacidad de evolución del fabricante austriaco en estos primeros compases de su etapa en MotoGP.