Kenny Noyes apoyará a Óscar Ibáñez en la European Kawasaki Z Cup

El paddock del FIM CEV volverá a contar con la presencia de Kenny Noyes a partir de la cita de Valencia, donde empezará la European Kawasaki Z Cup. El campeón de la categoría de Superbike de este campeonato en 2014 vuelve casi tres años después del grave accidente que le alejó de la competición. Lo hará como jefe de equipo de Óscar Ibáñez, otro gran ejemplo de superación.


Han pasado menos de tres años desde el grave accidente en MotorLand Aragón que cambió para siempre la vida de Kenny Noyes. Desde aquel 5 de julio de 2015 y los tres meses siguientes que pasó en el hospital, Kenny no ha parado de dar grandes pasos adelante en una rehabilitación que aún continúa, pero que cada vez va por mejor camino. «La rehabilitación es un trabajo a jornada completa», reconoce el propio Noyes.

Se encuentra totalmente inmerso en la nueva etapa de su Noyes Camp, que ha cambiado su sede al Circuito Ricardo Tormo de Cheste, pero mantiene todas sus señas de identidad: «El Noyes Camp siempre se ha basado en una filosofía muy simple: motos sencillas de pilotar, igualdad mecánica y un trato 100% personalizado por parte de los monitores. Esto no ha cambiado. Ahora estamos en Valencia, pero los cursillistas encontrarán la misma esencia», cuenta Kenny.

Su pasión por las dos ruedas sigue intacta, es parte implícita de su día a día, y poco a poco va formando parte de más proyectos como el que arrancará en 2018: será jefe de equipo en el FIM CEV, donde apoyará a Óscar Ibáñez en su estreno en la European Kawasaki Z Cup. «Para esta temporada hemos cambiado el enfoque. En vez de crear nuestro propio equipo, apoyamos directamente a los pilotos dentro de sus estructuras. Eso nos permite contar con pilotos que aseguran resultados, tanto en las competiciones como en nuestros cursillos», comenta Kenny sobre el proyecto del Noyes Camp en competición para esta temporada.

Con su vinculación junto a Óscar Ibáñez, Noyes pisará de nuevo el paddock del FIM CEV, el campeonato en el que alcanzó las cotas más altas de su carrera deportiva, ya que allí fue campeón de la categoría de Superbike en 2014. No en vano, no podemos olvidar tampoco su pole en el GP de Francia de 2010 en Moto2. En su vuelta al FIM CEV le tocará vivir el campeonato desde otra posición, algo que aún le resulta extraño: «La verdad es que será raro. Volveré al FIM CEV Repsol como jefe de equipo, no como piloto. Cambian muchas cosas», expone.

Óscar Ibáñez, otro tremendo ejemplo de superación


El caso de Óscar Ibáñez guarda ciertas similitudes con el de Kenny, su ‘mentor’. Allá por 2011, también en MotorLand Aragón, Óscar sufrió un gravísimo accidente durante unos entrenamientos privados al chocar con un piloto de 125cc. Permaneció 23 días en coma, tres costillas le perforaron el pulmón y estuvieron cerca de amputarle una pierna. Ha necesitado varios años para recuperarse, pero salió adelante, está fuerte físicamente y vuelve a estar preparado para competir.

Óscar, que también es monitor del Noyes Camp, es un gran ejemplo de superación y de amor por el mundo del motociclismo. No ha dudado en volver a ponerse el mono para subirse a la Kawasaki Z900, y el inestimable apoyo de Kenny Noyes, su jefe en el Camp, redondea un proyecto que ilusiona a los dos a partes iguales: «Estoy muy contento de poder ayudarle porque me pongo en su piel y entiendo perfectamente por qué quiere volver a competir. Tanto él como su familia han pasado por momentos muy duros, pero habrá merecido la pena cuando estén viviendo la primera carrera. No me planteo seguir sus pasos, pero soy consciente de que la pasión por las motos hace milagros», concluye Kenny. Milagros que componen bonitas historias, como lo es este regreso de Óscar y Kenny al FIM CEV como piloto y jefe de equipo. Un binomio que, a buen seguro, brillará en la nueva edición de la Kawasaki Z Cup.