El australiano certificó el título en Brands Hatch

A sus 32 años, Josh Brookes consiguió su primera corona en el BSB. Su compenetración con la nueva Yamaha R1 le ha hecho imponerse con claridad en la última parte del campeonato, rubricando el título en Brands Hatch.

El British Superbike bajó el telón a la temporada 2015 en el circuito de Brands Hatch, donde se disputaron tres mangas entre el sábado y domingo para poner fin a un año que ha tenido un claro dominador: Josh Brookes. El australiano afrontaba la última cita con 47 puntos de ventaja sobre Shane Byrne a falta de 75 por disputarse, por lo que el título parecía visto para sentencia. Con quedar por delante de Byrne en alguna de las tres carreras, sería campeón.

BSB-2015_Josh-Brookes_4Y el piloto del Milwaukee Yamaha no quiso esperar lo más mínimo. Brookes mantuvo un bonito duelo con Byrne durante las 10 primeras vueltas de la primera carrera, y finalmente consiguió poner tierra de por medio para escaparse en solitario rumbo a una victoria que llevaba implícito el título. El australiano conseguía de esta manera proclamarse campeón del British Superbike, logrando su primer título tras acariciarlo en 2010 y 2012, años en los que fue subcampeón.

El domingo, ya con el título en sus manos y el número 1 en el carenado de su Yamaha R1, volvió a imponerse por delante de Byrne en la segunda manga. En la tercera y última acabó por los suelos, y el certamen término con victoria de Michael Laverty.

Brookes puso la guinda a un año fantástico, en el que ha dominado con autoridad desde que el campeonato pasó por primera vez por Brands Hatch. El australiano ha cosechado 13 de las últimas 16 victorias en juego, mostrándose casi imbatible desde que se adaptó a la nueva Yamaha R1. Junto a ella ha formado un gran binomio que le ha llevado a la cima del BSB a sus 32 años. Ni la igualdad que propicia el Showdown, el cual empezó con sólo dos puntos de ventaja, ha impedido que acabe el año arrollando.