'Desayuno de los campeones' con Jorge Prado en la RFME

Jorge Prado ha estado este martes en la sede de la RFME, donde ha hablado largo y tendido sobre cómo ha sido la temporada de su segundo título mundial de MX2 y el Motocross de las Naciones, y sobre lo que espera de cara a su llegada a MXGP en 2020.


La genial iniciativa de la Real Federación Motociclista Española (RFME) de organizar desayunos/coloquios para la prensa especializada con los Campeones del Mundo de nuestro país está teniendo continuidad y se está empezando a convertir en una tradición. El primer encuentro de este tipo en 2019 se ha llevado a cabo, precisamente, con quien inauguró estos desayunos el año pasado, que no es otro que Jorge Prado. Después de poner fin a otra gloriosa temporada arrasando en su camino a su segundo título mundial de MX2, y tras deslumbrar en el MX de las Naciones, el piloto gallego ha visitado este martes la federación para hacer balance de lo que ha sido la temporada y poner el foco también en lo que puede deparar un 2020 en el que dará el salto a MXGP.

Repasando lo que ha dado de sí este curso, en el que ha ganado 16 de las 18 citas de la temporada (en una de ellas no corrió por lesión), imponiéndose en 31 de las 36 mangas que se han celebrado, el propio Prado asegura que la temporada ha superado también sus propias expectativas: «Siendo sincero, me imaginaba que iba a poder hacer un Mundial muy, muy bueno, ganando muchas carreras. Básicamente, porque el año anterior lo hice; entonces, ¿por qué no volverlo a repetir? Pero un Mundial como el que he hecho no me lo esperaba. Ha sido un campeonato sin errores, ganando muchísimas carreras. Un año tan bueno no me lo imaginaba».

Ni siquiera la lesión en el hombro que sufrió antes de la segunda cita del Mundial y que le dejó sin correr en Gran Bretaña, frenó su progresión. Volvió y en cuestión de cuatro Grandes Premios, en los que hizo cuatro dobletes, recuperó la placa roja de líder. A partir de ahí, ya fue imparable: «El momento de la lesión fue duro, porque tampoco sabíamos cuándo iba a volver y de qué forma lo iba a hacer», recuerda. «Fue una lesión muy extraña y un momento crítico, aunque al final se solucionó todo bien. Volví a la competición fuerte, cosa que me sorprendió mucho porque después de la lesión gané en la siguiente carrera. Eso también hizo que psicológicamente me sintiese un poco más fuerte, sabiendo que si después de una lesión pude volver y ganar, podría hacerlo durante toda la temporada. Al no cometer fallos y ser tan constante con las victorias, pude liderar el campeonato otra vez muy rápido y eso me dio motivación para el resto del año».

Pese a que su año ha sido prácticamente de récord, logrando 837 puntos de los 900 en juego (teniendo en cuenta que en Gran Bretaña no pudo sumar por lesión) y aventajando en 213 puntos al subcampeón, el gallego asegura que las estadísticas no le quitan el sueño: «Si miras a las estadísticas y ves tu nombre, te sientes orgulloso. Pero al final, yo no miro mucho a los récords. Intento hacerlo lo mejor posible y, si luego salen estos resultados, genial».

El Motocross de las Naciones, la guinda, con debut en MXGP


Sólo dos semanas después de cerrar un magistral Mundial de MX2, Jorge Prado tuvo una prueba de fuego más junto a Iker Larrañaga y Carlos Campano. Los tres conformaron el equipo español para el Motocross de las Naciones, cita en la que el piloto de Lugo se estrenó en la categoría de MXGP. Fue, por tanto, su primera toma en contacto en competición de la KTM SX-F de 450cc que llevará la próxima temporada en su salto a la categoría reina.

España acabó novena en una cita que ganó el país anfitrión, Holanda, pero Prado dejó claras muestras de su potencial acabando tercero en su primera manga de MXGP y cuarto en la clasificación combinada de su categoría: «Fue un evento muy bueno para mí. Sacamos muchas cosas positivas y, lo más importante, es que también sabemos dónde tenemos que trabajar de cara al año que viene. Fue mi primera carrera con la 450 y las sensaciones encima de la moto fueron muy buenas, compitiendo con nuevos rivales de los que aprendí de cara al año que viene. Estoy muy satisfecho. Cometí algún error que podría haber evitado, como por ejemplo con las gafas en la primera manga. No me subí mucho a la 450 antes de esta prueba, pero pese a lo poco que monté, estoy muy contento de cómo me siento y de la progresión que tuve desde el primer día hasta las carreras. Me motiva mucho de cara al año que viene».

Sobre el mencionado 'fallo' con las gafas en el barrizal que se formó en Assen durante el MXoN, Prado explicaba qué le pasó exactamente: «El clima fue bastante desastroso, con mucha lluvia durante todo el día. Lo más complicado era terminar una carrera sin cambiar las gafas o sin tener que tirarlas. Yo cometí el fallo de que no gestioné bien los tear-offs después de salir primero, que eso me había dado mucha ventaja. Acabé con todos los tear-offs muy rápido y tuve que parar, cambiar de gafas y perdí posiciones. Luego remonté otra vez, pero fue un fallo que solucionamos ya para la siguiente y de eso también se aprende».

Antes de participar en el Motocross de las Naciones, y ya con su segundo título de MX2 en el bolsillo, Prado pudo dedicar varios entrenamientos a adaptarse a la 450cc para la última cita del año. En consenso con su equipo (Team De Carli) y con la RFME, decidió estrenarse en la categoría de MXGP como preludio de lo que está por llegar a partir del año que viene. «Hicimos muy bien en hacer esta prueba con esa moto, para sacar información que nos sirve de mucho para el año que viene. No sólo por competir con los rivales que estaré en MXGP, sino también en la salida y ver cómo te encuentras físicamente con una moto nueva. También la Federación cogió un buen piloto de MX2 (Iker Larrañaga) y otro de MXOpen (Carlos Campano) e hicieron un muy buen equipo», menciona Prado.

¿Se nota el efecto Prado a la hora de que el resto de naciones tengan en cuenta a España en el motocross internacional?: «Cada vez más», comenta el bicampeón gallego, que ha destacado muy positivamente el trabajo que está haciendo la Real Federación Motociclista Española, sobre todo en estos dos últimos años: «La RFME está haciendo un trabajo muy bueno. Este año pudimos ver que hay un equipo en el Europeo de 125, se veían siempre en las carreras camisetas con la bandera de España y eso siempre llama la atención a equipos y marcas, y es bueno. También ayuda a que los pilotos jóvenes puedan participar en Campeonatos de Europa, que al final es donde hay nivel, donde se aprende y de ahí supuestamente vas al Mundial. Este trabajo lo ha hecho muy bien la Federación, y yo estoy muy orgulloso de ver que se están haciendo bien las cosas y que cada vez nos tienen más en cuenta. En el Motocross de las Naciones llegamos a estar mucho rato en posición de podio y la gente no se lo esperaba. Creo que vez en España el nivel sube con nuevas generaciones que también vienen bastante fuerte», dice el gran abanderado de la disciplina en nuestro país.

Sobre el papel de España, que acabó novena, Prado hace un balance positivo de una cita en la que tuvieron que hacer frente a varios problemas: «Yo estoy acostumbrado en correr en arena, pero tanto Iker (Larrañaga) como Carlos (Campano) suelen correr siempre en terreno duro, así que sabía que para ellos iba a ser complicada esta carrera. Pero la verdad es que por ejemplo Carlos me dejó bastante impresionado porque fue un piloto que hizo perfectamente su papel. Lo que podía hacer lo hizo, y hasta de más, porque luchó con la pierna rota en la última manga y eso es impresionante».

Y en cuanto a las pretensiones de futuro del combinado nacional en la cita por países, Prado ve el top 5 como una meta ambiciosa, pero posible: «Yo confío con que España haga top 5. Si la pista está algo mejor, nos podemos acercar. Subir al podio, por ahora nos queda un poco grande, pero si no soñamos no creo que se pueda cumplir. Tenemos que llegar a las Naciones cada año con mentalidad positiva, de no fallar y de darlo todo por nuestro país. Si podemos hacer dos buenas mangas por cada piloto, podemos estar luchando por posiciones de cabeza».

2020: Salto a MXGP... sin miedo a (casi) nada


Después del cambio del reglamento que entró en vigor en 2017, por el cual cualquier piloto con dos títulos en MX2 no podía seguir en la categoría de plata y tenía que dar automáticamente el salto a MXGP, Jorge Prado se ve obligado a estar ya el año que viene en la categoría reina. Debutará con 19 años recién cumplidos y ya con dos Mundiales en su haber. Su llegada subirá el elenco de Campeones del Mundo a nada menos que siete en la parrilla de MXGP, pero el español llega sin temor a ninguno de ellos.

Con la prudencia por bandera, sabiendo que estar en MXGP es el desafío más grande y el éxito más difícil de lograr, tampoco ve el título como una quimera. Pero para hacer una valoración más correcta, prefiere ver por dónde irán los tiros en las primeras citas de la temporada: «Pelear por un título en la categoría máxima no es nada fácil. Yo creo que la gente aún no se da cuenta de lo difícil que es ganar en MX2. Ganar en MXGP es complicadísimo. Hay siete Campeones del Mundo y el nivel es muy alto. ¿El título? Ya veremos el año que viene. Yo voy a intentar entrenar y llegar lo mejor posible a la primera prueba y creo que después de las primeras rondas podremos hacernos un poco la idea y ponernos un objetivo más o menos realista. El título va a ser complicado, pero ¿por qué no?».

En cuanto al apartado físico y la diferencia entre la moto de 250cc y la de 450cc, destaca que se ha encontrado mejor de lo previsto: «Los primeros días sí que noté bastante diferencia. Llegaba a casa reventado, pero cada día que pasaba me sentía mejor. Te vas habituando a la velocidad, ya que esta moto tiene mucha más potencia y llegas mucho antes a los sitios. El peso es igual, pero yendo sobre la moto la sientes más pesada por todas las inercias. Cada día me siento mejor y de físico bien, mucho mejor de lo esperado».

De hecho, cree que no tendrá que variar su forma de afrontar las carreras: «Veremos el año que viene. Creo que mi sistema de competir es bastante bueno, porque soy un piloto que siempre sale bien, o que hasta ahora lo hacía. Saliendo primero o en cabeza, eso te da mucha ventaja. Soy también un piloto muy bueno en las primeras vueltas, que puede marcar una diferencia, y físicamente he mejorado mucho. Creo que si seguimos trabajando de la misma manera, contando con los errores que tengo, si podemos mejorar en todos los aspectos, el año que viene con mi forma de correr creo que puedo ser un piloto competitivo».

No le dan miedo ni los rivales ni el hecho de correr en la categoría reina, pero sí que hay un temor para Prado: las lesiones. Esta temporada, con pilotos como Herlings y Cairoli que han estado fuera de juego durante gran parte del año y, por tanto, no han tenido ninguna opción de llevarse el título, ha vuelto a quedar de manifiesto el riesgo que entraña la categoría de MXGP: «La 450cc es una moto un peligrosa. Tienes que respetarla», expone Prado. «Tiene mucha potencia, los circuitos están muy bacheados y a veces tienen barro, por lo que a veces tienes que ser un piloto muy dócil. Es por eso que cuanto más tranquilo estés encima de la moto, menos riesgo tienes. Lo más importante de cara al año que viene es más centrarme en pilotar bien que en intentar ir rápido, por las lesiones. Las lesiones lo que hacen es impedirte progresar, que precisamente es lo que yo quiero, así que a ver si tenemos suerte y no nos lesionamos mucho. La verdad es que le tengo bastante miedo a las lesiones», indica al respecto.

Uno de los cambios técnicos que se encontrará respecto a las últimas temporadas es la influencia de la electrónica, aunque de forma mínima, ya que sólo tendrá que lidiar con ella en las salidas. El rey de los holeshots cree que esto le puede aportar un plus: «Con la 250cc no teníamos nada de electrónica y con la 450cc lo único que tenemos es para la salida, para ver las revoluciones y cuál es el punto bueno para salir. Ahí tenemos que mejorar; yo creo que puedo salir mejor sin electrónica, pero la electrónica es más fiable y más exacta, y con 39 motos en parrilla a veces es difícil sentir bien tu propia moto por el ruido. Ahora tengo la opción de usar la electrónica, así que si encuentro el punto perfecto, puedo ser aún mejor saliendo que en MX2, porque puedo ser más exacto».

No obstante, cree que un piloto está capacitado para ser incluso más eficaz que la electrónica: «Pese a que es muy exacta, en muchas ocasiones el propio piloto, jugando con el embrague y el acelerador, puede ganar a la electrónica, aunque con ella fallas menos».

Por último, y no por ello menos importante en cuanto al apartado técnico, Prado no descarta probar la KTM 350 antes de decidir si corre el Mundial con ella o con la moto de 450cc: «Puede que haya una opción con la 350. No tuve tiempo de probar nada y fui directamente a una moto que era Campeona del Mundo, me subí a ella y competí. Pero hay que probar y por qué no con la 350cc, y ver si me puede encajar mejor, pero por mi forma de pilotar puede que la 450cc puede que sea una moto que vaya bien para mi estilo».

Cairoli, un referente (y compañero) que pasará a ser rival


Entre la nómina de rivales y campeones a los que tendrá que hacer frente Jorge Prado en su salto a MXGP estará el mítico Tony Cairoli, nueve veces Campeón del Mundo. Desde su llegada al equipo de De Carli en 2017, el italiano se convirtió en el compañero de entrenamientos de Prado. Ahora, la estructura pasará a tener dos motos en MXGP y serán, a todos los efectos, compañeros de equipo. ¿Cómo cree que variará la relación entre ambos? Prado responde: «Es complicado, porque si fuese al revés, yo tampoco sé cómo sería... Creo que la relación va a ser buena. Puede que en algún momento, dependiendo de mis resultados, haya un poco de roce, pero espero que no sea ningún problema. Veremos el año que viene, es algo en lo que yo también tengo curiosidad».

«A Cairoli siempre le tuve como mi referencia entrenando. No es un piloto que viniera a darme consejos, eso es más de Claudio (De Carli, mánager del equipo), la persona que me ayudó a progresar y que me dio consejos en estos dos últimos años. Con Tony entrenaba y era mi compañero de equipo, y lo que hacíamos era ayudarnos mutuamente a mejorar. Yo teniéndole a él ya tenía una buena referencia y él sentía que yo venía atacando por atrás y también tenía que apretar. Al final, lo que hacemos es mejorar los dos juntos. Pero Tony no es una persona que me diera consejos, era mi referencia», zanja el piloto español al respecto.

Con 18 años, dos títulos mundiales y una madurez impropia de su edad, Jorge Prado tiene un futuro de lo más prometedor por delante para convertirse en un icono del motocross mundial. Los 40 minutos de coloquio con la prensa especializada en la sede de la RFME han vuelto a ser una cita ineludible.

Jorge Prado, con la prensa especializada en la sede de la RFME