Jorge Martín, flamante campeón de Moto3

El madrileño Jorge Martín, nuevo Campeón del Mundo de Moto3, mostraba su emoción al lograr un merecido título que ha certificado tras ganar la carrera de Sepang.


«Toda la vida trabajando para esto», decía Martín con una sonrisa de oreja a oreja unos minutos después de proclamarse Campeón del Mundo de Moto3. Eran sus primeras reflexiones en el micrófono de la señal internacional de MotoGP.

Martín ha hecho una carrera perfecta, ha pillado a contrapié a sus rivales en las últimas vueltas y se ha hecho con la victoria en solitario, mientras que Bezzecchi no ha podido pasar de la quinta posición y, por ende, no ha podido aplazar la resolución del campeonato a Valencia. Jorge Martín, “Martinator”, ganaba a lo campeón y certificaba el título con su séptima victoria del año: «No hay palabras. Quiero dar las gracias a mi equipo, a mi familia y a toda la gente que me ha apoyado desde pequeño. Ha sido una carrera muy complicada, de una familia humilde, y poco a poco hemos ido llegando, siempre con el sueño de ser Campeón del Mundo», decía en el micrófono de Movistar MotoGP.

El de San Sebastián de los Reyes, primer campeón madrileño de la historia, sabía que iba a ser una carrera complicada de gestionar: «Esperaba esto, esperaba una carrera difícil. Al principio en agua no he querido arriesgar nada, pero en cuanto he visto que tenía un poco más he decidido tirar. Ha salido perfecto, Campeón del Mundo. Al final, parar le ha salido peor a Bezzecchi. Hemos ganado y ha sido increíble. En las últimas vueltas me he desconcentrado mucho, no iba pensando en la pista porque iba mirando en las teles dónde iba Bezzecchi. He reído, he llorado, he saltado… Una sensación inolvidable que espero que pueda repetir en el futuro».

Martín se ha enterado de que era campeón al llegar a la primera curva y mirar a las pantallas gigantes. La descarga de emociones ha sido instantánea: «Cuando he pasado la primera tele he llorado, me han venido todas las emociones de golpe. Cuando he visto a mi padre, me he derrumbado. Le he dicho esta mañana que no me dijera en qué curva iba a estar, porque quería estar centrado y no pensar en el Mundial. La clave era ganar».

El madrileño conseguía gestionar perfectamente la carrera pese a un inicio difícil y a que Bezzecchi ha tratado de ralentizarla para que entrasen más pilotos en la lucha: «Al principio no me sentía nada bien y me iban pasando pilotos, pero he visto que la moto por fin iba bien en rectas y he pasado un par de veces a Bezzecchi. Era una sensación muy buena después de todo el año sufriendo. He visto que iba al contacto y, aunque el equipo me había dicho que no entrase en el juego, he decidido entrar aunque no he hecho ningún toque, pero siempre aguantando posición e intentando mantenerla, porque sabía que en cuanto hiciese dos o tres curvas primero, me escapaba».

«Así ha sido, en cuanto he podido hacer varias curvas primero he abierto un hueco y ya no me han adelantado. He visto que tenía 0.8 y sabía que era el momento. He metido un segundo por vuelta y en la última ha sido difícil no caerme por la desconcentración. Pero Campeón del Mundo, palabras increíbles», añadía.

El título de Martín es el triunfo de una familia de San Sebastián de los Reyes que ha dado el máximo por este sueño. Jorge, siempre arropado por sus padres, Ángel y Susana, ha hecho realidad su sueño: «En lo primero que he pensado ha sido en mi familia. Me he puesto a llorar. Toda la vida con el bocata en el circuito, entre entrenamientos. Ha sido muy difícil. Mi temporada no ha sido nada fácil, con dos lesiones, lo de la mano, he tenido muchos problemas aparte de la falta en algunas partes de la moto, pero lo hemos sabido gestionar muy bien gracias al trabajo del equipo. Campeón del Mundo, no me salen otras palabras».